lunes, 5 de noviembre de 2007

El diluvio de Noel


Por: Guillermo Peña Capellán

La Comisión Nacional de Emergencia (CNE) no actuó con la agilidad que se amerita en éstos casos. Sin lugar a dudas, en el diluvio de Noel pudieron evitarse muchas muertes y pérdidas materiales con simples alertas y medidas de prevención.

Dios le aviso con tiempo a Noé que ocurriría un diluvio, aquí no fue suficiente toda una Comisión Nacional de Emergencia, con expertos meteorólogos que tienen la tecnología adecuada para localizar fenómenos atmosféricos, y si no la tienen se la proporciona el Centro Nacional de Huracanes de Miami.

La tragedia causada por la tormenta tropical Noel en República Dominicana y lo que posteriormente ocurrió en Tabasco, México, se pudo evitar con medidas relativamente sencillas y fáciles de aplicar, afirmó Silvano Briceño, director de la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Es vergonzoso que ni en medio de una tragedia como ésta, los partidos políticos cesen de aprovecharse de la ignorancia del pueblo dominicano. Es una desfachatez dar funditas con caras de candidatos pintadas y slogan políticos. Peor aún es que diversos supermercados de la capital subieron los precios de los alimentos de consumo masivo, según afirma un artículo de Clave Digital.

La tormenta Noel sorprendió a la población dominicana la madrugada del lunes. Las inundaciones provocadas por las lluvias que trajo el diluvio de Noel han dejado un saldo de 85 muertos, y todavía hay unas 137 comunidades incomunicadas según cifras oficiales, aunque por deducción lógica sabemos que la cifra es mayor.

Por primera vez en la historia de nuestro país, se suspende para el 6 de Noviembre la conmemoración del 163 aniversario de la proclamación de nuestra Primera Constitución Dominicana. Precisamente, es en San Cristóbal, provincia enormemente afectada por el paso de Noel, donde se leyó por primera vez nuestra Carta Magna. Por ello, es correcta la suspensión de la conmemoración, por la negligencia de las autoridades, al no preservar a los dominicanos y dominicanas, el fundamental derecho a la vida, consagrado en la constitución dominicana.

sábado, 27 de octubre de 2007

Hoy no tengo ganas de luchar


Por: Millizen Uribe

Hoy no tengo ganas de luchar
Seré una más del montón
Levantaré y empuñaré la bandera del conformismo, de la resignación

Hoy haré caso a esas voces pesimistas que desde arriba y abajo,
A los lados y a los frentes, me gritan que no se puede
Que me rinda…
Que desista….

Hoy no tengo ganas de luchar
No me inmutaré ante la pobreza ni la miseria
No me indignaré ante sentencias injustas que ponen clara la diferencia entre
Lo que roba el rico y lo que roba el pobre

Hoy no tengo ni las más mínimas ganas de luchar
Sólo quiero estar sola
Y llorar y llorar por mi patria, por mi país
Por el amor,
Por el niño desamparado y por la anciana que pide para comer

Pero eso será sólo por hoy
Porque conociéndome
Sé que mañana amaneceré
Tan rebelde y revolucionaria como siempre
Y que una vez más me acusarán de utópica, de ilusa

Mañana tendré las mismas ganas de luchar
Y seré tan pendeja y guerrillera como siempre
Y seré tan humanista y preocupada como siempre
Y una vez más me atreveré a soñar que sí se puede

Vislumbraré un mejor país, una auténtica patria
Una nación justa y equitativa, ¡justa y equitativa!
Y tendré ganas de luchar por ella
Aunque las voces de arriba y abajo,
De los lados y del frente me digan que no se puede,
Yo creeré que sí
Y lucharé
Y te invitaré a luchar conmigo
Porque aunque hoy vislumbre todo tan imposible y oscuro
Yo sé que mañana, cuando mis hormonas se hayan normalizado
Mis sueños y mis ganas estarán en su lugar
Y para mí no habrá nada imposible
Porque en ese mañana cercanoOtra República Dominicana es y será posible…

jueves, 30 de agosto de 2007

La Restauración de la Patria


Por: Guillermo Peña Capellán

El pasado 16 de agosto se conmemoró el Día de la Restauración de la República Dominicana. Proeza de Gregorio Luperón, Benito Monción, Gaspar Polanco, Santiago Rodríguez, José Cabrera, Pedro Antonio Pimentel; entre otros dominicanos que lucharon por restaurar nuestra independencia de España.

Aquella Guerra Patria de 1863, no debe ser jamás olvidada. Pero tampoco recordada como una hazaña lejana que sirvió de nada. Todo lo contrario; debe servir de ejemplo para que las generaciones venideras sigan luchando por restaurar nuestra Patria, hoy que tanto nos necesita.

Siempre hemos tenido personajes como Pedro Santana; entreguistas u orcopolitas (como dijo Juan Pablo Duarte), que prefieren entregar la Patria a una nación extranjera, para ser indolentes y serviles. Gente que venera lo extranjero por el simple hecho de que es de otra nación más “avanzada”. Nada tan erróneo como eso. No hay cultura mas avanzada. Simplemente hay cultura.

La Restauración de la República, viene a confirmar nuestros ideales patrióticos, manifestados por los trinitarios el 27 de febrero de 1844.

Domininicano/as; reflexionemos si tiene vigencia o no, aquella frase inolvidable de nuestro líder trinitario, Juan Pablo Duarte y Diez, que expresa “Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria”.

Hoy que tenemos una partidocracia corrupta que nos arropa, que la deserción escolar juvenil nos pernea, que la desnutrición infantil nos da grima, que el agua potable escasea, que pagamos la energía mas cara del mundo y un largo etcétera. Hoy, se nos hace necesario reconfirmar la Restauración de la Patria. Llevarla a un cambio de rumbo, para enarbolar la bandera tricolor que se ve marchita por el individualismo y el clientelismo político. Abracémonos en la idea de Restaurar la Patria, y forjemos una mejor nación. Construyamos una opción electoral diferente, porque sino se hundirá la isla. Demostrémosle al mundo, que en nuestra sociedad aún emergen héroes y heroínas dispuestos a sacrificarse por la Soberanía del Pueblo, que es la esencia de la democracia.

miércoles, 1 de agosto de 2007

¿Es la abstención la única opción?


Por: Millizen Uribe

Si el pueblo dominicano no entra al mercado de conciencia y no vende su voto al postor menos malo, es probable que en los próximos comicios la abstención electoral resulte con un alto porcentaje.

Y es que no ha de extrañarnos que ante unas elecciones donde los candidatos principales exhiban como mayor virtud para convencer al electorado la disponibilidad de recursos para repartir por diestra y siniestra, el abstenerse a votar y no resignarse a elegir el malo entre los peores sea la opción por la que se inclinen muchas personas, sobretodo aquellas con mayores niveles de conciencia y que no dependan de un trabajito en el gobierno.

¡Pero el voto es un deber!, dirán algunos y algunas, mas, ¿y qué hay de los derechos que debería garantizar el votar? La concesión de un voto es la elección de un conjunto de personas para que desde el gobierno garanticen a los miembros y miembras del Estado, derechos tales como salud, educación, alimentación, vivienda, empleos, entre otros.

Sin embargo, esto no sucede en este país, donde levantarse temprano un 16 de mayo para ir a elegir un Presidente (a), un senador (a), un diputado(a), o un síndico(a), no garantiza que una vez electos/as estos/as vayan a cumplir la función de velar por los mejores intereses del pueblo dominicano.

Entonces, ¿Para qué votar? ¿Para darle apoyo y legitimar a quienes cada cuatro años prometen y prometen pero una vez llegan al poder incumplen sus promesas y se dedican a gobernar defendiendo sólo sus intereses personales y partidarios.

¡No ombe! Hay que hacer un alto en el camino, no podemos seguir actuando de forma mecánica, cometiendo los mismos errores una y otra vez.

Si no nos sentimos representados con esos candidatos y candidatas tradicionales pues ¿para qué elegirlos? Más bien, se hace necesario reflexionar, trascender la “representación” y trabajar la participación ciudadana. Si el síndico no recoge la basura, pues organicemos la Junta de Vecinos y hagámoslo, pero el 16 no vayamos a votar por el o por otro igual a él.

La Junta Central Electoral no debe castigar la abstención, porque aunque sabemos que esta atenta contra su naturaleza hay quienes entienden la negación espontánea a sufragar como un mecanismo de participación, pues expresa la inconformidad con el resto de las “opciones”. De modo que, aunque parezca un poco contradictorio, la no elección, es también una forma de elegir. Además, ¿Quién dijo que la única forma de participación es la electoral?

Ahora bien, reconozco que lo ideal sería que el sistema democrático se fortaleciera cada día más y que las personas sientan la confianza necesaria para ir a votar. Eso sería lo ideal. Pero la realidad es que este sistema electoral no inspira confianza ni da garantías.

¿Y los candidatos de los partidos minoritarios?, preguntarán algunos/as, bueno, esa también puede ser una opción, pero insisto en que quienes no lo entiendan así deben tener la opción de no votar, ya sea a través del voto en blanco o de la no asistencia, pues, precisamente, la democracia implica respeto y garantía a la diversidad de criterios.

De modo que, en un proceso donde no hay muchas opciones, es probable que después de todo el no votar sea la mejor.

Derecho de Autodeterminación vs MINUSTAH


Por: José Luis Morillo Frías

Con los resultados de las elecciones de 2000, el rechazo de la oposición al fraude electoral y la crisis política, los enfrentamientos, asesinatos, represión, levantamiento, movilización de la población, incremento de los flujos migratorios hacia Miami, Haití vuelve a convertirse en un dolor de cabeza para la comunidad internacional y para vecinos como Estados Unidos.

Decenas de avisos, recomendaciones, visitas, informes, se le hicieron presente a Jean Bertrand Aristide, como era de esperar el 28 de febrero del 2004 el mandatario haitiano es sacado del poder por aquellos que lo habían traído en el 1994, con ella se inicia una nueva intervención militar en este país caribeño encabezada por los norteamericano, apoyada por Francia y Canadá.

En la noche del 29 de febrero el Consejo de Seguridad de la ONU emite su famosa resolución 1529 la cual tenia como tarea el apoyo al proceso constitucional, una fuerza multinacional provisional, crear entorno de seguridad y estabilidad, asistencia humanitaria, fuerza de estabilización y seguimiento, apoyo de los Estados miembros a la Reconstrucción de Haití. Como sabemos esta no pudo ni siquiera aproximarse a dichos objetivos y la misma devino en lo que es la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití .

Esta es fruto de la resolución 1542 del 30 de abril de 2004 la cual pasaría a tomar el control de la misión el 1 de junio del mismo año y estaría encabezada por tropas de diferentes países del mundo, en su gran mayoría por latinoamericanos cuya dirección recaería en Brasil.

Dentro de sus mandatos se destacan tres elementos fundamentales:

I. Entorno seguro y estable
II. Proceso político
III. Derechos humanos

Pero pasemos a confrontar dos realidades que desde nuestra óptica son vitales para poder entender este proceso y que nos permitirá reconocer por que las intervenciones jamás serán una solución a las crisis internas de cualquier país del mundo.

Crucemos intervención con el derecho de autodeterminación de los pueblos, esto necesariamente nos obliga a una definición de conceptos sobre la segunda la cual es una importante figura del derecho internacional, de la MINUSTAH ya conocemos sus orígenes, más adelante veremos cuales han sido sus logros partiendo de los tres elementos que la constituyeron.

La autodeterminación es el derecho de un pueblo a decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural y estructurarse libremente, sin injerencias externas y de acuerdo con el principio de igualdad.

Esta se encuentra recogida en diversos tratados internacionales, en muchas de las constituciones de los países del mundo y la Carta de las Naciones Unidas la asume como uno de sus elementos fundamentales.

Es la misma Carta de las Naciones Unidas que habla en su artículo primero del respeto por la autodeterminación y la igualdad entre los pueblos. Es por eso que este derecho es considerado como un derecho inalienable y determinante para la preservación de la paz mundial y de las buenas relaciones entre los pueblos.

La doctrina habla de dos importantes divisiones en este derecho una referida a lo externo y otra a lo interno. En la primera se hace referencia a la soberanía, al derecho que tienen los pueblos de conducir su destino, de asumir lo que entiendan más conveniente a sus intereses como grupo humano, como colectividad, así como negarse a ser explotado o intervenido por cualquier fuerza extranjera, en el segundo indica que los pueblos son libres de elegir sus gobiernos, de asumir su independencia cultural, económica y política. En ambas se recoge el principio de libertad, soberanía e independencia que deben tener los países en la conducción de su destino. Una de las fuentes por excelencia de este derecho se encuentra en la resolución 1541 del 15 diciembre de 1960.

También nos refiere dos criterios básicos para determinar cuando un pueblo cae en categoría de colonizado que en el caso de Haití sería intervenido, nos dice que esta referido a las diferencias culturales, étnicas, así como la separación territorial de la metrópoli, en este caso de los países que subyugan el país intervenido, a esto debemos sumarle el criterio de imposición en la toma de decisión en el orden político, jurídico, económico, administrativos siendo estas indicadores que demuestran el estado de sumisión y de intervención en el cual se encuentra ese pueblo.

Se reconoció de forma implícita en el artículo 1 de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, adoptados por la Asamblea General en 1966; la cual declaró expresamente en la resolución 2625 de 1970 que "el sometimiento de los pueblos a la subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una violación del principio" de libre determinación.

Es en ese sentido que también se entiende como un asunto que lesiona el derecho de autodeterminación de los pueblos la injerencia de un Estado a otro en sus asuntos internos para sustentar esta aseveración vasta con citar la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993 en donde se afirmó que "la democracia se basa en la voluntad del pueblo, libremente expresada, para determinar su propio régimen político, económico, social y cultural, y en su plena participación en todos los aspectos de la vida".

Hacemos todas estas disquisiciones teóricas sobre este derecho universal para extrapolarlo a la realidad actual haitiana y así poder entender por que desde principio a fin la MINUSTAH significa un retroceso para la democracia si así se quiere llamar, como para la posible solución de una crisis que apuntala cada día más a agravarse y a convertirse en un detonante mortal para esta nación.

Cuales han sido los avances de la MINUSTAH en Haití veámoslo por parte atendiendo al mandato que tiene dicha misión:


Entorno seguro y estable: incremento de la criminalización, secuestros, asesinatos, violaciones, acrecentamiento del flujo y tráfico de migrante, aumento del contrabando y el narcotráfico.

Proceso político: el montaje de unas elecciones cuestionadas, amañadas, y violatoria de la constitución y la ley electoral haitiana donde las formulas de Argentina-Brasil definió en ultima instancia el ganador de los comicios presidenciales, dejando una estela de cuestionables decisiones y postergando los comicios municipales y congresuales que concluirían un año después <2007>. Las persecuciones, limitaciones, aniquilamiento, y acorralación de los integrantes del partido Lavalas han sido los elementos más destacados en la montura de un “sistema político sólido” a la hechura de las fuerzas interventoras.

Derechos humanos: como dirían popularmente ahí es que la cosa es grande, los crímenes perpetrados por la MINUSTAH son incontable, su selectividad en la persecución de jóvenes, opositores a la intervención, así como militantes de grupos de izquierda y del partido Lavalas ha sido el objetivo fundamental de esta misión, tan solo vasta ver las matanzas llevadas a cabo en sus intervenciones en los barrios Simon-Pele., Bel Air, Cité Soleil, Grande-Ravine las cuales se han ido incrementando con el argumento de devolver la paz y orden a estas comunidades urbanas.

Los crímenes son tan evidentes que en el año 2005, la Asociación de Estudiantes de Derecho de Harvard Defensores de los Derechos Humanos y el Centro de Justicia Global de Brasil concluyeron que "la MINUSTAH ha servido para ocultar los abusos cometidos por la Policía Nacional de Haití (PNH) durante sus operaciones en los barrios pobres e históricamente tensos de Puerto Príncipe. En lugar de asesorar e instruir a la policía para que mejore sus prácticas y vigilar sus errores, la MINUSTAH ha sido la celestina de sus abusos."

Pero es importante sumarles los asesinatos más recientes principalmente en la comunidad de Cite Soleil, así como dar un vistazo a los antecedentes criminales de muchos de los sub-comandante que ha tenido esta misión “en 2005 estaba en ese puesto el general chileno Eduardo Aldunate Herman, ex miembro de la Brigada 'Mulchén' de la DINA, a la que se le imputan muchos crímenes durante el pinochetismo. Entre otros, el del economista español Carmelo Soria. Entre los militares argentinos también hay elementos de mentalidad fascista. El capitán de navío Bernardo Schweizer, integrante de la Minustah, fue echado de la fuerza por enviar mails cuestionando la política de derechos humanos del gobierno.” <>.

Esa ha sido la trayectoria de los objetivos planteado por ese contingente de tropas criminales, interventoras logran tan solo acrecentar la crisis y aumentar los niveles de dificulta y posibles soluciones a la crisis estructural que vive Haití. Y como es conocido en cada lugar donde pisan las botas interventoras con supuestos fines de pacificar o implantar su democracia de garrotes, las situaciones empeoran, los procesos de cambio se entorpecen, las crisis se agravan, los sectores más progresistas se ven en estado de peligro, y todas las actuaciones delictivas, criminales, punibles, ilícitas, así como las violaciones a los derechos humanos son elementos que se desarrollan bajo la dirección y promoción de los interventores.

Por eso hacemos un enlace entre intervención llámese MINUSTAH y el derecho de autodeterminación para poder evidenciar que no existe al más mínimo interés de parte de la famosa Comunidad Internacional, así como los llamados Amigos de Haití de colaborar con el desarrollo de esa nación, y eso parte de algo elemental, donde no se respeta la soberanía y la independencia de los pueblos para elegir su destino, para determinar cuales caminos elegir y de que forma anhelan vivir, donde se violan los tratados internacionales, la Carta de las Naciones Unidas , así como se realizan masacres, crímenes contra la población, por el hecho de defender su libertad, su independencia, no puede, ni será jamás el camino al desarrollo o a la solución de los problemas que padece el pueblo haitiano.

Ahora en el tablero regional, en el marco de la geopolítica y la geoestrategia cabe preguntarse ¿Cuál es el rol que juegan los países supuestamente del ala de la izquierda latinoamericana? ¿Es acaso que en el asunto haitiano son aliados del imperialismo norteamericano y europeo? ¿En que a beneficiado al pueblo haitiano el cambio de fuerzas interventoras de norteamericanos por latinoamericanos?

Son unas cuantas interrogantes de las tantas que existen en cuanto a la participación de países como Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Chile, Uruguay los cuales están dirigidos por supuestos presidentes de izquierdas que en teoría son opuestos a las políticas neoliberales, interventoras, criminales que históricamente han impuestos las potencias a los países pobres, pero la realidad es que en la practica coinciden más con el imperialismo que con el pueblo haitiano, la represión impuesta por sus tropas, el oído sordo hecho a los reclamos de sus aliados, de sus mismos ciudadanos para que saquen las tropas, es una demostración de su admisión y aceptación de las políticas y estrategias impuestas por los norteamericanos para la región. En los tres años que llevan en Haití no se puede reivindicar un solo logro, y son sus mismos representantes los que desean llevar esta tortura, esta intervención a que se postergue por un nuevo periodo de cuatro años, a costa de seguir sacrificando vidas de haitianos inocentes, de lesionar el presupuesto de sus respectivas naciones y de sacrificar la vida de sus propios soldados en el cumplimiento de acciones que no les corresponden.

Como fiel creyente del derecho de autodeterminación de los pueblos, de su independencia, de su soberanía apuesto a la soberbia, a la fuerza y al valor que caracteriza a toda nación oprimida y que históricamente ha sido la única vía pertinente para su emancipación la cual dejo ver muy claro el ideólogo de la revolución haitiana Touissant L’Overture cuando dijo “supimos enfrentar los peligros de obtener nuestra libertad, sabremos desafiar la muerte para mantenerla".

Son los pueblos los únicos soberanos para decidir su destino, es por tanto que en los hombros de los haitianos descansa el deber y la responsabilidad de propiciar los cambios que la nación requiere y amerita.

sábado, 21 de julio de 2007

La educación no tiene quien le escriba...


Por: Guillermo Peña Capellán

Permanece el desinterés en mejorar la situación de la escuela dominicana. La falta de voluntad política para resolver este problema, es la razón fundamental que explica el porqué de los deprimentes resultados arrojados en el Informe de Progreso Educativo de Centroamérica y la República dominicana del 2007.

La educación dominicana saco malas notas nueva vez. “El gasto público en este campo sigue siendo especialmente bajo en República Dominicana…”, dice el Informe.

En ese mismo sentido se expresa la Comisión Centroamericana para la Reforma Educativa, recomendando que se destine el 5% del PIB (Producto Interno Bruto) a los fines de mejorar la educación. Sin embargo, en nuestro país se consigna sólo el 2% del PIB, a pesar de que la Ley General de Educación establece un 4%.

Asimismo, el Informe destaca algunos logros alcanzados desde la creación de la comisión hasta el 2007, pero en sentido general “los aprendizajes y el nivel de escolaridad de la población siguen siendo bajos y los recursos no son suficientes para garantizar una educación de calidad para todos”. Si en verdad se quiere progresar, las autoridades deben hacer conciencia de que se necesita destinar mayor presupuesto para la educación.

Las grandes debilidades en la educación se reflejan al tiempo en que la República Dominicana realiza acuerdos comerciales con países de Centroamérica. En la mayoría de los países de Centroamérica ha crecido la incorporación de niños a los niveles primarios, en cambio el 13% de los niños no asiste a la escuela en la República Dominicana. El informe arroja además, que, “estas fallas ponen la región en una seria desventaja en el contexto internacional y limitan el desarrollo de nuestros países y de sus ciudadanos”

En los pueblos se empeora el asunto. El año pasado el 95% de los estudiantes de la provincia Pedernales reprobó los exámenes de las pruebas nacionales.

Necesitamos mejorar la educación para reducir la corrupción, poder competir en el mercado internacional, y sobre todo para crear el verdadero progreso de nuestra gente.

miércoles, 11 de julio de 2007

¿Papeleta matará a conciencia?


Por: Millizen Uribe

Los resultados electorales de las primarias de los partidos Revolucionario Dominicano, Reformista Social Cristiano y de la Liberación Dominicana perfilan que las elecciones presidenciales del 2008 no serán más que una guerra de papeletas.

Esto lo confirma el que las tres convenciones hayan sido ganadas, precisamente por los candidatos con mayor disponibilidad de recursos y lo ratifica ciertas conductas exhibidas durante la campaña.

En el caso del ingeniero Miguel Vargas Maldonado, candidato del PRD, sus mismos compañeros de partido, pertenecientes a la corriente unitaria, a través del slogan “Vergüenza contra Dinero” expresaban que su único atributo era la fortuna económica. De hecho, estos atribuyeron la victoria del MVP a que el dinero corrió a raudales.

Similar es el caso del Excelentísimo Presidente de la República y candidato del PLD, doctor Leonel Fernández, cuya candidatura fue rechazada por los seguidores de Danilo Medina con el argumento de que se basaba en el clientelismo político y el uso de los recursos del Estado.

Por último, pero no menos clientelista, es la candidatura del candidato del PRSC y “protegido de la Virgen de la Altagracia”, Amable Aristy Castro, quien durante la campaña dejó bien claro que el dinero era la herramienta principal para agenciarse el voto de los demás.

Desde muy temprano muchas personas entendían que Amable ganaría la candidatura colorada debido a los recursos económicos con que cuenta y su capacidad para repartirlos.

De hecho, en ocasiones como el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, el mismo Amable validó el "amarre" y las dádivas como un “aspecto esencial de la política”.

Así, con tres candidatos con dinero “por pipá”, está claro que el próximo Presidente de la República no será quien en base a trayectoria, discurso y un buen obrar convenza a la mayoría del electorado, sino aquel que gane la guerra de las papeletas.

Y será el clientelismo la base para convencer a este pueblo que aunque cada día desconfía más de estos tres partidos, cada vez tiene más necesidades económicas que los candidatos intentarán aprovechar

Ahora bien, ¿Entrará el pueblo dominicano al mercado de conciencia y venderá su voto al mejor postor? ¿O acaso mantendrá su dignidad de quisqueyano? ¡Esta es la cuestión!

miércoles, 27 de junio de 2007

Héroe de la eternidad

Por: Luis Reynaldo Perez

A Caamaño

Como la lluvia da nueva vida así, tu recuerdo cae como semilla y fecunda las mentes nuevas que esperan tu llegada en otro cuerpo, en otra vida. Porque estas presente como levadura y haces crecer nuestra fe, nuestra rebeldía, nuestras ganas de ser mejores y cuando miramos a las montañas por donde anduviste en tu afán libertario solo sentimos el rojo de tu sangre que nos reclama, que nos conmina, que nos obliga a mantener vivo tu legado.

Te pedimos que intercedas por nosotros tu que estas a la derecha del padre porque te lo ganaste y no con caridad ni rezos sino con tu vida y mas que con tu vida, con tu muerte.

Comandante, estés donde estés, estas aquí, como el pájaro que canta al amanecer y la mariposa que adorna a las flores. Estas, porque todavía hay hombres que piensan como tu y como tu están dispuestos a luchar con dignidad, honor y decoro por lograr el sueño que no lograste, una patria libre en la que los anhelos no mueran de hambre y los jóvenes no tengan que ir a buscar oportunidades bajo otros cielos y que cada día se renueve la esperanza y que tu imagen siga creciendo cada día hasta que alcance la inmortalidad, la inmensidad, el lugar donde habitan los hombres que nacieron para convertirse en lo que eres tu, un héroe.

Coronel de Abril, que sigas siendo estandarte, bandera, lanza de esta lucha que terminara en la eternidad.

jueves, 21 de junio de 2007

La guerra de las papeletas


Por: Juan Carlos Guerra

Sigo insistiendo. El modelo de “democracia” surgido al finalizar la Revolución de Abril de 1965 colapso, se desplomo, no sirve. La Republica Dominicana debe ser refundada para que instalemos una democracia revolucionaria, participativa y protagónica. Solo sepultando la IV Republica, desterrando la corruptocracia, encarcelando las mafias que tanto daño nos han hecho, podremos colocar a la nación en los rieles del desarrollo equitativo, justo, solidario y sostenible.

Los principales partidos del sistema desafortunadamente se encuentran secuestrados por mafias que los ponen a operar como empresas del mas feroz capitalismo, anulando su función de agencias para el desarrollo, como laboratorios para la construcción de un proyecto de país acorde con el modelo ideológico de cada cual.

Los politiqueros apatridas que nos gastamos nos han robado la Patria, la tienen prisionera, esclavizada en sus fundos para que los haga cada vez mas ricos a costa de una ciudadanía a la que exprimen con altos impuestos, defraudan vilmente cada dos años y no terminan por resolver los grandes problemas nacionales, que son los mismos desde hace cuarenta años.

Con una corruptocracia como sistema político, nuestros partidos secuestrados por mafias enquistadas en su dirección y la Patria sirviéndole a los intereses mas oscuros y perversos del conservadurismo nacional es urgente que la franja liberal, progresista y revolucionaria de la sociedad dominicana se articule en torno a un proyecto de nación que tenga como eje fundamental la refundación del país y la construcción de una nueva Republica Dominicana, la instauración de la V Republica.

Oído al tambor. No hablo aquí de la aglomeración ciudadana en torno a una persona que por su prestigio, honestidad, capacidad o vocación de servicio entendamos que es quien ha de salvar la situación. De lo que se trata es de iniciar desde ya la construcción de un proyecto país en base a una amplia, participativa y verdaderamente democrática discusión entre la huérfana progresia nacional y la sociedad toda.

La espada con la que habremos de acabar con la IV Republica, su corruptocracia y sus mafias partidarias es la Asamblea Constituyente. La nueva Republica Dominicana ha de nacer a partir de esta figura que debe ser electa por voto directo y a través de la presentación de candidaturas uninominales, sin emblemas partidarios que puedan contaminar la elección de los asambleístas. Aunque en honor a la verdad si se establece que los diputados constituyentes no tendrán derecho a sueldo, incentivo, dietas o viáticos, lo mas seguro es que las mafias no intenten meterse allí.

El otro gran soporte de la propuesta para una nueva Republica hecha desde la izquierda dominicana y los progresistas de la nación es la construcción de un nuevo modelo de economía social que promueva la desconcentración de la riqueza, a través de un sistema impositivo que grave la renta e incentive la inversión, promueva el empleo y desincentive la acumulación especulativa de capital.

Se trata pues, de un modelo económico cuyo eje fundamental sea la creación del empleo digno, decente y garantista de los derechos del trabajador. La diversificación de nuestra economía para que dejemos ser solamente una basada en los servicios. Nuestra tierra rodeada de mar debe explotar al máximo la industria pesquera, en pañales actualmente por la miopía de los líderes de la IV Republica. Convertir a la Republica Dominicana en el centro tecnológico de las Américas en el mediano plazo y avanzar en el desarrollo tecnológico de nuestra producción agropecuaria, deben ser las bases de ese nuevo entramado productivo nacional.

La transformación total radical del modelo educativo es y debe ser otro eje de esa gran propuesta. Garantizar la cobertura total de educación publica de calidad, con un modelo que premie la creación de conocimiento e incentive a nuestros estudiantes a desarrollar una capacidad critica de pensamiento y los convierta en ciudadanos conscientes, no en simples acumuladores de títulos, certificaciones y calificaciones. Debemos lograr una propuesta para que la educación deje de ser un negocio.

En el aspecto salud el norte es ir hacia un sistema de cobertura universal en la cual el Estado socialista, de derecho y justicia social de la V Republica garantice que todo ciudadano o ciudadana que acuda a un centro hospitalario tendrá un servicio sanitario gratuito, eficiente, moderno con el uso de la mas alta tecnología. Debemos pasar a un modelo de salud que le de mayor atención a la medicina preventiva y tenga asegurada una medicina curativa de calidad.

Estos son algunos puntos, esenciales desde mi perspectiva, pero no todos seguramente, de lo que debe ser esa gran plataforma de propuestas para la construcción de una nueva Republica Dominicana desde la izquierda hacia el socialismo del siglo XXI. Claro esta, ese proyecto de nación necesita una vía política para la conquista del poder y desde allí lograr su ejecución. Mi visión particular es que esa fuerza ciudadana nacional debe ir al rescate de uno de los principales partidos en el momento que se den las condiciones para ese gran cambio revolucionario.

Claro esta. Es improbable que en el escenario electoral próximo podamos desarrollar esta opción para una nueva Republica. La Feria del Hampa que tendrá lugar el 16 de mayo de 2008 será la puesta en escena de una obra circense en la que sus principales personajes serán lo peor, lo desastroso y lo repugnante.

De Fidel Castro es la frase celebre de la necesidad de una gran batalla de las ideas. Aquí en esta campaña electoral habrá una guerra de papeletas. Una guerra a la que ahora se incorpora un elemento nuevo: el bombardeo monetario, desde los cielos.

Por ahora, nos queda el silencio activo, la reflexión revolucionaria y la articulación sigilosa, pero continua que nos permita hacer realidad la obra truncada de Duarte y los Trinitarios. Nos toca prepararnos para que traigamos en el momento adecuado la espada de Bolívar, con ella ajusticiar a la IV Republica y convertir a Duarte en el partero de la V Republica.

Por ahora, observemos. Por ahora, solo por ahora.

Un plan contra la juventud


Por: Millizen Uribe

A primera vista pudiese parecer una exageración, pero lo hemos analizado y un grupo de jóvenes llegamos a la conclusión de que en República Dominicana se está desarrollando un plan contra la juventud.

Diferentes episodios en los que el autoritarismo, la represión, y la intolerancia rodean las manifestaciones juveniles lo demuestran. Episodios como la censura que se ensañó contra un grupo de jóvenes que a través de una actividad denominada “La Otra feria: República Dominicana desde Adentro” buscaban expresar su inconformidad por el rumbo que llevan al país, y cuya respuesta obtenida fue mandar 75 oficiales de la Policía Nacional para impedir que, en cumplimiento del articulo 8 de la constitución dominicana, esa juventud hiciera uso de la libertad de expresión y de movilización.

Se demuestra cuando cada sábado la Dirección Nacional de Control de Drogas, entre tanto escenarios para “combatir el narcotráfico”, elige, de manera reincidente, el Parque Duarte, lugar que es frecuentado de forma habitual por un grupo de jóvenes.

Lo confirman cuando la Secretaría de Interior y Policía, ante la incapacidad de controlar la delincuencia, pero la de verdad, impone la ley seca, que hemos denominado decreto Cenicienta, porque nos dan un permiso hasta las 12 de la media noche. Se le dice a la gente “a que hora debe irse a dormir” y hasta cuando puede bailar y toma un trago en la disco o en un bar de su preferencia, limitando su derecho a la recreación y al esparcimiento.

Y lo indican episodios más aislados. Un grupo de jóvenes circulábamos por la calle El Conde gritando ¡Viva la Patria!, ¡Viva Duarte! y un policía nos detuvo. Argumentó que perturbábamos la paz pública. Para sorpresa de este oficial le citamos el artículo 8 de la Constitución y le preguntamos por qué no manda a callar las guaguas anunciadoras de los políticos que cuando están en campaña perturban la paz y otras cosas más.

También aquel incidente en el que otros jóvenes nos reunimos en una tertulia en el Parque Duarte para discutir el “Impacto del TLC en la República Dominicana”, y unos oficiales de Politur nos dijeron que no podíamos estar ahí porque no habíamos pedido permiso.

Y ahora lo confirma el cierre del Cinema Café, un lugar que rinde tributo a la diversidad y a la cultura. Ese lugar conquistó el cariño de los jóvenes, precisamente por el respeto y la libertad que allí se respira, porque allí no se nos dice como debemos vestirnos, ni que consumir, ni que escuchar.

Esto y otras cosas más nos dicen que se está desarrollando ese plan, en el que se cree que la represión de las libertades ciudadanas es la formula para acabar con la “delincuencia”, la violencia y la inseguridad ciudadana.

Un plan donde el transitar las calles después de las 12 o las 2 de la mañana, el vestirse de negro, tener un piercing o un tatuaje, el pelo largo, en el caso de los chicos, y consumir un traguito social, son dizque los elementos culpables de la podredumbre de esta nación. Un plan que criminaliza la juventud y todas las actitudes y elementos ligados a ella.

Pero ¡error 404!. Sepan ustedes, que los verdaderos males de esta nación son la corrupción, la pobreza, el desempleo, la impunidad, el analfabetismo, el deterioro de las escuelas y hospitales públicos….., que son estos y no otros factores, las raíces de la delincuencia y de la inseguridad ciudadana, y que reprimiendo a los y las jóvenes no se atacan esos factores.

Por eso, pequemos de ingenuos e ingenuas, y supongamos que existe la voluntad política para atacar estos males, entonces en vez de intervenir el Parque Duarte, cerrar el Cinema Café o militarizar Drinks to Go, deberían dirigirse hacia el Palacio Nacional, el Congreso de la República y la sede de uno que otro partido político porque hay, y no en otros lugares, es donde se encumbran estos males.

Ernesto, el inmortal


Por: Luis Reynaldo Perez

In memorian Ernesto ¨Che¨ Guevara
Miro tu fotografía.

Pareces un viejo,
pareces un niño,
pareces un héroe.

Eres lo que eres.

El icono de la libertad,
el honor y el decoro.

Eres quien eres.

El guerrero, el pibe, el che.

El doctor que cambio jeringas
por metrallas.

El hombre que cambio el despacho
por la aventura.

Eres el que vino a libertar.

Eres Ernesto, el inmortal.

miércoles, 20 de junio de 2007

¿Democracia o Timo-oligocracia en Rep. Dominicana?

Por: Guillermo Peña Capellán

Los grandes sabios griegos tienen y tendrán vigencia por su profundidad en el análisis de la política y la sociedad.

Una de las palabras más conocidas de origen griego es la “democracia”, que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua significa “predominio del pueblo en el gobierno político de un estado” (2ª acepción). En cambio, el mismo diccionario define “timocracia” como, “predominio del poder de los ciudadanos que tienen cierta renta”

¿Cuál sistema político se ajusta a la Rep. Dominicana?

Tras reflexionar los resultados de las primarias en los tres partidos mayoritarios del espectro político dominicano, llegue a la conclusión de que no vivimos en una democracia, sino que actualmente nos ajustamos a una timo-oligocracia, que la conceptuaría como una forma de gobierno predominante del poder supremo de unos pocos ciudadanos que tienen cierta renta.

Argumento las razones:

  • Las candidaturas que salieron victoriosas fueron las que más recursos invirtieron. Fortunas pues, que provienen en gran parte de la corrupción y del narcotráfico.
  • El mecanismo utilizado para motivar a los votantes fue el clientelismo, que se fundamenta en dar dinero a cambio de recibir un voto. Comprando así la pobreza y la miseria por un día.
  • En la nación timocrática por la riqueza se estima la persona, es una sociedad individualista en la que importa más el tener, que el ser.
  • Los oligarcas son dueños de grandes propiedades o acumulaciones de dinero, tienen mucho poder político gracias a su tráfico de influencias. No tienen parámetros éticos e históricamente han tenido la fuerza de decidir los destinos de la nación dominicana.

Hoy en día, los propietarios territoriales tienen igual o mayor poder que los poseedores industriales, comerciantes, rentistas, capitalistas y banqueros. Lo propiedad mobiliaria supera ya la inmobiliaria por su fácil movilidad, productividad y su dependencia de la voluntad humana. Esto último es positivo. El problema es que los creadores de esta riqueza no poseen ni ¼ parte de la misma. Por ello no ha cesado la lucha de la transición de la timo-oligocracia a la democracia.

Éstas razones me llevaron a la conclusión de que vivimos en una timo-oligocracia, en la cual sale airoso el candidato que mas recurso logró acumular, sin importar su procedencia. La forma de obtener los votos es el fin, sin importar el mecanismo que se utilice, y vales por lo que tienes, sin importar los principios éticos.

Se hace necesario trabajar para cambiar esta realidad.

Fomentando los valores ético-morales y patrióticos, proponiéndonos construir una verdadera ciudadanía y comprometiéndonos con el ejemplo personal; podemos luchar por la transición de la repugnante timo-oligocracia a la esperanzadora democracia que anhelamos y merecemos.

sábado, 2 de junio de 2007

Ni anti hatiana, ni pro haitiana, amante de la libertad


Por: Millizen Uribe

Históricamente las relaciones dominico haitianas han constituido un tema que ha generado mucho interés. Medios de comunicación, historiadores, intelectuales tratan el tema con regularidad. Sin embargo, en la mayoría de los casos, lo hacen de manera tan superficial, que aunque ha sido mucho lo que se ha escrito y hablado, en definitiva, es muy poco lo que uno y otro pueblo se conocen. Precisamente, es en este desconocimiento donde tienen origen los prejuicios y miedos que prevalecen en ambas naciones.

Sin embargo, probablemente sea hoy cuando sea abordado de manera más trivial, pues, más que en el análisis de los pronunciamientos, el interés se centra en calificarlos de anti haitianos o pro haitianos.

Por eso, consciente de que al tratar el tema corro el riesgo de ser encasillada en un grupo u otro, quisiera compartir con ustedes algunos puntos concernientes al mismo. El primero se refiere a la necesidad de, al analizar las relaciones dominico haitianas, establecer distintas esferas y no hacer generalizaciones, ya que cada grupo social presenta un comportamiento diferente.

La primera corresponde a las relaciones entre los gobiernos de ambas naciones, quienes históricamente han manejado el tema de manera ambigua, no han fijado una política clara, sino que toman medidas dependiendo de los intereses particulares de los gobernantes de turno. Por eso no es de extrañarnos que, en el caso dominicano, x gobierno maltrate a un inmigrante haitiano e irrespete sus derechos humanos, pues este mismo gobierno maltrata e irrespeta los derechos del pueblo dominicano.

Tampoco ha de resultar raro que, en el caso haitiano, escudados en reclamos al Estado dominicano, los gobernantes haitianos oculten su propio incumplimiento para con sus ciudadanos y ciudadanas.

En una segunda esfera están los empresarios y comerciantes, quienes a nivel público critican la migración haitiana por considerarla lesiva a los intereses nacionales, pero por debajo propician la entrada ilegal de haitianos para emplearlos como mano de obra mal pagada, y evitar así pagar un sueldo justo a un dominicano. Pero tampoco ha de extrañarnos este comportamiento con los haitianos, pues estos mismos empresarios tampoco pagan lo justo a los trabajadores y trabajadoras dominicanos.

Una tercera esfera está compuesta por la mal llamada comunidad internacional, donde tres países, en nombre del mundo, intentan ignorar que naciones como Francia, Estados Unidos y España tienen una responsabilidad histórica con Haití, pues parte de la pobreza que enfrente este país hoy día se debe a que en el pasado, estos saquearon sus riquezas e intervinieron su economía y su vida política. Así muchos de los palacios y obras de arte que hoy exhiben estos países se construyeron con madera y materiales preciosos extraídos de Haití.

No obstante, estos países hacen una alharaca denunciando que en República Dominicana se discriminan a los haitianos, e intentan cubrir su culpa con promesas de desembolsos de ayuda internacional que consume la burocracia haitiana y de las que el pueblo haitiano sólo recibe las migajas. Además, se quejan del trato que se le da al inmigrante haitiano en Dominicana, pero al recibir en su territorio inmigrantes haitianos lo devuelven instantáneamente.

Otra esfera corresponde a intelectuales y activistas sociales de ambos países, quienes se consumen acusándose mutuamente de pro haitianos y antihaitianos. Los primeros limitan la defensa de Haití a la defensa de la migración. Ignoran estos que la migración es un derecho, pero que esta debe ser una opción, no una obligación o el único medio de sobrevivencia. La defienden argumentando que el migrante haitiano con el trabajo en las construcciones, en los cañaverales y en los puestos de frutas aporta a la economía dominicana y realizan un trabajo rechazado por los dominicanos. Pero, ¿es qué acaso el desarrollo, por ejemplo, de la industria de la construcción debe basarse en la explotación de la mano de obra haitiana?

Su contraparte, los calificados anti haitianos critican la migración explicando que esta disminuye la posibilidad de un cambio social en Haití, ya que se constituye en un escape para el ciudadano y la ciudadana, quienes prefieren irse a otro país en vez de reclamar los derechos que le corresponden ante su propio Estado e impulsar los cambios necesarios para lograrlos.

Por ultimo, pero no menos importantes, están los ciudadanos y ciudadanas comunes de ambos pueblos, quienes viven en una nebulosas ataviados por el desconocimiento uno acerca del otro, pero que una vez que se conocen conviven sin mayores problemas. Pues estos dominicanos y haitianos comunes, además de compartir una isla comparten la pobreza. Y esta pobreza es la causante de los conflictos entre ambos pueblos. Pues más que discriminación y prejuicios contra los haitianos, en toda la isla lo que existe es maltrató hacia los pobres, sin importar su nacionalidad.

Pero mientras el debate sobre las relaciones dominico haitianas se centra en definir quienes son los antihaitianos y quienes los pro haitianos, discusión esta que no sólo separa a los dominicanos de los haitianos, sino a los dominicanos de los dominicanos, la élite económica y política de ambos países administran los recursos económicos, sociales y políticos de manera tan desigual que continúan generando más y más pobreza.

De aquí la necesidad de, en vez de centrarnos en divisiones y establecimientos de estigmas, ver mejor como en cada lado de la isla, sus respectivos pueblos, idean la forma de lograr que los recursos sean administrados de manera más equitativa, de modo tal que se diminuya la pobreza y la desigualdad económica que aqueja a la gran mayoría de sus poblaciones.
Mientras esto pasa usted puede elegir entre buscar una forma de aportar soluciones a la problemática real o calificar este articulo de anti o pro haitiano.

lunes, 21 de mayo de 2007

Los tres que echaron a la media isla dentro del pozo


Por: Guillermo Peña Capellán

Érase una vez una media isla de colores, con el azul del mar, el amarillo de su sol y el verde de sus bosques. Allí se encontraban tres personajes principales: un león, un gallo y un pelotero que se disputaban por el control de la selva.

Al transcurrir algunos meses, la mayoría de los personajes secundarios que habitaban la media ínsula se agrupaban tras sus candidatos. No recordaban que aquellos eran los mismos que habían echado a la media isla dentro del pozo.

Por un lado, estaba el león que quería repetir su mandato a como diera lugar, sin importar los medios porque el fin lo justificaba todo. Un león rudo, que había traicionado los principios de su mentor Bocsh, (un luchador contra el continuismo tan ferviente que incluso lo plasmó en su constitución del 1963). A pesar de eso el león continuaba justificando su reelección.

Por otro lado, un gallo que había gobernado en varios períodos anteriores aupando la corrupción más larga de todo la historia de la isla, pero aún así decía en su campaña que gobernaría para los pobres. Un gallo opulento que regalaba villas y castillas a quien lo apoyaba.

Y por otro lado, un pelotero que se vanagloriaba diciendo que construyó la isla, pero no exclamando que formó parte del gobierno que construyó la pobreza de un millón de isleños. Un pelotero disfrazado que tenía un lío con las mujeres bellas, perdón con marbella.

Ante este escenario se encontraban los electores. No tenían más opciones. Muchos decidieron elegir una de esas vías, algunos no votar y otros crear una nueva alternativa con otro personaje.

¿Y quien ganó?

Colorín colorado este cuento tú deberás terminarlo…

sábado, 31 de marzo de 2007

Traidores a su patria


Por José Carlos Nazario

La República Dominicana surgió en el siglo antepasado tras un proceso separatista iniciado por los trinitarios, quienes a su vez eran aliados políticos y recibieron ingentes colaboraciones del grupo haitiano “La Reforma”, que se oponía al gobierno militar de Boyer en Haití. Nuestro país, lejos de surgir producto del odio al pueblo haitiano, surge de la gallardía de un grupo de hombres y mujeres (en combinación con la solidaridad del pueblo haitiano) que fueron luego traicionados por algunos sectores que se amarraron al poder político para asegurar sus privilegios, traicionando los principios de quienes idearon la nación dominicana y utilizando el anti-haitianismo como herramienta ideológica para mantener su supervivencia y poderío.

Hoy, los herederos de aquellos traidores de la primera República, se escudan en falsos valores patrios, para señalar y perseguir a quienes atentan contra sus privilegios. Incluso utilizan la memoria de los trinitarios para, sustentados en el mismo nacionalismo xenófobo que sirvió de plataforma política a Santana, quien ordenara la persecución, destierro y/o eliminación de todo liberal que le hiciera sombra en República Dominicana, continuar sus maquinaciones por conservar el statu quo que tanto les beneficia y enriquece.

Alimentamos ese odio con las doctrinas que sirvieron de insumos al proyecto personal de Rafael Leónidas Trujillo, que propagó por todas las escuelas el germen del rechazo a Haití, para mantener su control, sirviéndose del miedo histórico producto de las acciones de la dictadura de Boyer, que sufrió tanto el pueblo haitiano como el dominicano.

Hoy, Sonia Pierre, activista de los derechos de los dominico-haitianos, es atacada por todos los frentes. La detractan juristas, catedráticos, estudiantes, opinadores y políticos en un gran esfuerzo colectivo por derribar a una mujer que ha actuado con entereza en la defensa de sus convicciones y la dignidad de seres humanos que, por razones del azar, han tenido que soportar adversidades fruto de las pasiones exacerbadas de aquellos para quienes la historia es un instrumento de servilismo. Los mismos que cuentan con la complicidad de quienes le siguen, con ingenuidad, su juego de intereses.

Ahora se trata de su nacionalidad. Nacida en Villa Altagracia, San Cristóbal, declarada en 1963, Sonia Pierre enfrenta una nueva batalla. Dirigentes políticos de la franja conservadora pretenden cuestionar la legalidad de sus papeles, obviando, burdamente, principios jurídicos elementales como la irretroactividad de la ley y el carácter personal de la imputación. La mujer que cobrara fama por su energía en el caso de las niñas dominicanas de origen haitiano, Dilcia Yean y Jessica Bosico, (que reclamaban la pensión alimentaria en ejercicio de sus derechos constitucionales) no se encuentra sola en esta lucha. De su lado se encuentra la razón y la sensatez de un gran número de dominicanos que no se dejan confundir por las pasiones y sentimientos promovidos por sectores que sólo han sabido aprovechar privilegios.

Así como en ocasiones anteriores hemos enfrentado cuestionamientos por nuestras posturas respecto a la nacionalidad de hijos de extranjeros ilegales, porque la lógica y el Derecho, establecen claramente que el estado de ilegalidad no es hereditario. Hoy, sabemos que nuestro artículo desatará los más soeces insultos. Estamos dispuestos a soportar, en nombre de la dignidad dominicana, que los sentimientos se sobrepongan a la razón, hasta que la virtud concebida por los trinitarios encuentre sitio en nuestra República.

Si la patria son los privilegios, la trata de seres humanos, la intolerancia, el tráfico de inmigrantes, el enriquecimiento a costillas de esclavismo, el saqueo de las arcas del Estado en nombre de la Nación yo soy un traidor. Si ellos son la patria yo soy extranjero. Si por el contrario, la Patria es defensa de las libertades, los derechos, la búsqueda de la felicidad y un espacio donde la diversidad y el sacrificio honesto, trabajador y solidario sean la norma, entonces seguiré siendo un patriota.

jueves, 29 de marzo de 2007

Competitividad entre desiguales en extremo


Por: Guillermo Peña Capellán

El gobierno y demás promotores del Plan Nacional de Competitividad pretenden colocar al país en condiciones de competir en el mercado global, fijando como meta para lograr los avances necesarios el año 2020.

Nietzsche decía que sólo puede haber igualdad entre iguales. Es lógico pensar así, porque para poder verdaderamente competir en el DR-CAFTA (por sus siglas en inglés), hay que contar con condiciones homogéneas a los países en vía de desarrollo.

Con la entrada en vigencia de este supuesto acuerdo, estamos obligados a optimizar nuestra producción nacional o simplemente verla desaparecer poco a poco. Es un sueño imposible lograr esta meta en el año 2020 por varias razones:

El Plan Nacional de Competitividad comenzó muy tarde, sólo se hablan de promesas a cumplir para mejorar. Era necesario trazar este plan 5 años atrás (por lo menos) para ir creando las condiciones necesarias, a los fines de proteger la producción nacional.

La inversión que tenemos que hacer como país para entrar al standard competitivo de nuestros hermanos vecinos es sumamente cuantiosa. Ningún gobierno puede realizarla de manera sostenible. Los subsidios destinados para alcanzar un nivel de competencia son abrumadores, se critican, pero se practican.

La República Dominicana ha quedado muy mal posicionada en las evaluaciones internacionales realizadas en los últimos años referentes al nivel de competitividad. El Reporte Global de Competitividad del 2006-2007, publicado por el Foro Económico Mundial sitúa a nuestro país en el lugar 83, de entre 125 países, en términos de competitividad sistemática.

Los índices de confianza y situación actual del país se han reducido considerablemente según la Encuesta de Opinión Empresarial de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE). El índice de confianza en el gobierno paso de 112.5% en agosto de 2006 a 89.2% en este mes, mientras que el índice de situación actual disminuyo de 120.9% a 96.2% en el mismo periodo. Esto se atribuye a la falta de planes de las autoridades, la ineficacia de la lucha contra la corrupción y la violación a las leyes.

Esta realidad nos hace pensar que hay una competitividad entre desiguales en extremo. Entramos a un juego de competencia global sin garantías de que podamos ser un jugador exitoso. Conocíamos las reglas del juego, no podemos alegar ignorancia, ya no hay marcha atrás.

La visión del gobierno es que podemos competir en el 2020, para eso se necesita un crecimiento económico competitivo, sostenible, y un desarrollo humano integral que permita mejorar la calidad de los servicios básicos de los dominicanos. ¿Lograremos eso en el año 2020 si seguimos como estamos o desaparecerá la producción nacional?

Ludopatía


Por Emilio Mártir

“La gente apuesta siempre con la idea de ganar, pero al final quien gana es la adicción al juego y por lo tanto las personas “empeñan hasta los pantaloncillos" con tal de seguir jugando”

Con esta reflexión, invito a la comunidad a debatir seriamente sobre la autorización y permisividad de los gobiernos para la instalación de casinos, centros de apuestas, de bebidas y salas de juego en lugares que se concibieron para comprar alimentos.
La ludopatía es una enfermedad que padecen las personas que son adictas al juego. La gente asiste a los casinos y a las diversas modalidades del juego con la idea de ganar, aunque se engañen y se digan, “Vamos a pasar el rato”, “Juego hasta $ 2000 y luego me voy”, “Sólo voy a divertirme nunca pierdo”, “Perdí 900 solamente, pero ayer gane 400 y mañana seguro lo recupero y vuelvo a ganar”. Se apuesta siempre con la idea de ganar, pero al final quien gana es la adicción al juego, y las personas que están detrás de estos negocio que dejan enormes ganancias a sus bolsillos.

El resultado del que juega es el mismo de siempre, perder, con quizás unas muy pocas excepciones. Lo peor de todo esto es que está enfermo y no tiene control de su voluntad.
Esta enfermedad se debe a toda clase de juegos, incluyendo las sesiones privadas de cartas y dados, hasta las carreras de caballos, las maquinitas en los colmados, las llamadas compulsivas a los (1-976….) los mensajes de texto a programas de televisión, los fracatanes de las loterías, la quiniela, entre otros.

Tanto los ludópatas como los adictos al alcohol, el tabaco, las drogas, las compras, el sexo, la comida, entre muchos mas, desarrollan tres componentes fundamentales de una temible enfermedad llamada adicción. Estos son: La negación en la que, aunque se sabe que se está haciendo mal a si mismo y a los demás, el afectado lo sigue haciendo esperando resultados diferentes, lo que nunca sucede. Los otros dos son: la obsesión mental, o idea fija de hacer las cosas, y la compulsión, la cual impide parar una vez iniciado el comportamiento, el cual se detiene solamente al final por causas físicas, económicas, sicológicas, emocionales, e incluso legales.

“Me jugué la casa”; “Perdí el sueldo”; “Empeñe el televisor”; “Perdí el campo”; “Jugué el Auto”; en fin son innumerables las cosas materiales que se apuestan, o se transforman en unos pocos pesos para seguir apostando (o me dirán que no conocen alguno de estos casos).
El Estado debe velar por la salud de sus habitantes, y la ludopatía es una enfermedad. Tomemos conciencia. La comunidad, las Iglesias, las ONG, diversas asociaciones y agrupaciones, partidos políticos, deben exigir a las autoridades un debate serio sobre el tema. No es posible que lo que un padre de familia se gane en un día de trabajo, lo deposite en los bolsillos de personas sin escrúpulos que se beneficia de la ignorancia de un pueblo ávido de educación. Ya sé que intentarán descalificarme, argumentando que el juego siempre existió y mas vale oficial que clandestino, y otras tantas argumentaciones nada serias. Pero todos sabemos que este es un gran problema y debemos tratarlo en serio.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Mujeres dominicanas, todavía con metas pendientes

Por Millizen Uribe

Muchas personas entienden que el hecho de que en unos países, algunas mujeres hayan llegado a la presidencia o el que hoy día la mujer también participe del mercado laboral significa que ya la demandada equidad de género se ha logrado.

Pero si observamos la participación de las mujeres en distintos renglones de la sociedad nos daremos cuentas que todavía quedan muchas barreras por derribar y que la participación de las mujeres en los distintos ámbitos de la vida, no ha garantizado su reconocimiento ni tampoco mejoras en su calidad de vida, pues todavía persisten en un grado muy preocupantes desigualdades económicas y sociales entre hombres y mujeres.

Y es que si bien es cierto que la mujer dominicana ha obtenido una presencia más visible dentro de la sociedad y logrado algunas conquistas, no es menos cierto que todavía quedan muchos obstáculos que impiden que su participación se de en los mismos términos que la de los hombres y que sea igualmente valorada.

De hecho, uno de los problemas que enfrentan las mujeres hoy, específicamente las de clase media y baja, es que su participación en el mercado laboral, no se traduce en una disminución de la carga doméstica, que arbitrariamente se asume le corresponde a ella, sino que aunque la mujer trabaje y aporte económicamente tanto o más que el hombre, los oficios domésticos, con muy pocas excepciones, sólo los desempeña ella.

Además, en el plano laboral, sus opciones son más estrechas, pues le conceden los trabajos de menor categoría, y obtienen sueldos menores que los hombres desempeñando el mismo trabajo.

En el caso de la política partidaria, las mujeres tienen acceso limitado a las posiciones de influencia y poder. Ellas sólo desempeñan puestos simbólicos, ya que llegan a ser vice sindicas y vice presidentas, pero no alcanzan los primeros puestos. Son muy pocas las que obtienen las posiciones de diputadas y senadoras, y muchas veces las usan para rellenar y aparentar equidad. En el tren gubernamental sólo se les asigna secretarías de educación o de ejecutorias sociales, mientras que otras claves como finanzas, fuerzas armadas, etc. son reservadas para los hombres.

En el plano de la salud, sabemos que el actual sistema es deficiente para todos y todas, pero es peor en el caso de las mujeres, pues las cifras de mortalidad materna y las diferencias en la cobertura del régimen llaman a preocupación.

Además, los derechos sexuales y reproductivos de la mujer están ausentes de las legislaciones, porque algunos sectores creen que no son necesarios. Todavía la visión de la mujer dominicana se limita a su rol de madre, y no se ve a la mujer como un ser integral que tiene derecho a disfrutar de su sexualidad y a decidir sobre su cuerpo, sin que esto la haga menos digna.

Por otra parte, aunque el plano educativo es uno donde la conquista es mayor, debido a que en las aulas dominicanas, tanto a nivel primario, secundario como universitario, la matricula femenina es más alta que la de los hombres, también en este hay conquistas pendientes.

En carreras asociadas al perfil masculino, como las ingenierías, se ha incrementado la población femenina, pero todavía la participación de las mujeres es limitada.

Un aspecto a destacar es la participación en los grupos estudiantiles, en los que todavía hay muchos mitos ya que se cree que la participación en estos movimientos está reservada para los hombres.

Además, las pocas mujeres que hay sólo son usadas para labores de segunda mano. Un ejemplo es que todavía ninguna mujer ha dirigido la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), aunque la población femenina en la UASD supera la de los hombres, y ya llega al 62 %. Actualmente en su Consejo Directivo sólo hay hombres.

Otro plano que representa un desafió es el religioso, y es que en pleno siglo XXI, religiones e iglesias, como por ejemplo la católica, mantienen una gran desigualdad al reservar labores como el papado y el sacerdocio para los hombres.

Por eso, la lucha para derribar estas barreras y construir la equidad de género sigue siendo una tarea pendiente de hombres y mujeres, ya que los beneficios de una sociedad equitativa no son sólo de las mujeres, sino también de los hombres. Sin embargo, lograr la ansiada equidad de género se hace imposible sin una equidad económica, sin una transformación social ni un cambio de pensamiento y conducta en los hombres, pero también en las mismas mujeres.

Y es que la desigualdad de género está directa e implícitamente a la desigualdad económica. Esto es lo expresó muy bien Camila Henríquez Ureña, filosofa y educadora dominicana, en una conferencia pronunciada en la Institución Hispano- Cubana de Cultura el 25 de julio de 1939, en la que dijo:

“Cuando la mujer haya logrado su emancipación económica verdadera; cuando haya desaparecido por completo la situación que la obliga a prostituirse en el matrimonio de interés o en la venta pública de sus favores; cuando los prejuicios que pesan sobre su conducta sexual hayan sido destruidos por la decisión de cada mujer de manejar su vida; cuando las mujeres se hayan acostumbrado al ejercicio de la libertad y los varones hayan mejorado su detestable educación sexual; cuando se viva días de nueva libertad y de paz, y a través de muchos tanteos se halle manera de fijar las nuevas bases de unión entre el hombre y la mujer, entonces se dirán palabras decisivas sobre esta compleja cuestión. Pero nosotros no oiremos esas palabras. La época que nos toca vivir es la de derribar barreras, de franquear obstáculos, de demoler para que se construya luego, en todos los aspectos, la vida de relación entre los seres humanos”.

sábado, 24 de marzo de 2007

La crisis del cambio climático afecta a República Dominicana


Por: Guillermo Peña Capellán

Dos cosas me motivaron a escribir sobre este problema mundial. Primero los cambios de temperatura que en los últimos días hemos tenido en nuestro país y, segundo el Digital Video Disc DVD (por sus siglas en ingles) de Al Gore titulado “An Incovenient Truth o Una Verdad Incómoda”

Los estudios científicos y el trabajo de investigación elaborado en este documental demuestran que, los cambios de temperaturas registrados en nuestro país y en varias partes del mundo son fruto de una crisis climática en la que estamos todos y todas inmersos.

El desconocimiento del tema es muy preocupante. Se nos ha ocultado mucha información que debemos saber porque más vale precaver que tener que remediar o lamentar después. Esta ocultación de información no es casual, se debe a que grandes transnacionales dependen de la explotación de los recursos naturales para poder subsistir. Gran parte de la economía de nuestro país esta ligada a estas empresas que explotan al ser humano y contaminan nuestro hábitat, como son, por ejemplo, los comercios de Zonas Francas.

Sinclair dijo una vez que “es difícil hacer que un hombre entienda algo, si su salario depende de no entenderlo", por eso este tema mucha gente no lo entiende o mas bien se hace la que no entiende. Pero reflexionemos que de poco nos servirá tener un salario, si no cuidamos nuestro entorno simplemente la humanidad no podrá tener el aire o el agua para subsistir en algunos años.

Conciente de esta situación en las próximas líneas detallo algunas nociones conceptuales y datos de sumo interés general.

¿Que es cambio climático? es la variación global del clima de la tierra. Este cambio se debe a dos factores: Causas naturales y la Acción del Hombre. La primera no representa ningún peligro porque es un proceso normal de la naturaleza. El problema está en que este ciclo que cambia de manera normal el clima se vulnera por la acción irresponsable del hombre que provoca un uso inapropiado de los recursos naturales.

En al ámbito jurídico se ha debatido este tema. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático en el párrafo 2 del artículo 1, este reza así: Por ‘cambio climático' se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables. Sin embargo, es necesario aclarar que el cambio climático no sólo se produce por la actividad humana sino también por causas naturales. Aunque algunos prefieren denominar esta última como variabilidad natural del clima. Lo importante no es que denomine variabilidad o cambio del clima, sino que se esta produciendo una transformación climática no tradicional que debemos enfrentar con normas y sanciones que se cumplan.

Hay pruebas suficientes que demuestran la crisis del cambio climático. El servicio meteorológico británico ha manifestado que este año será el más caluroso desde 1659 y que batirá los registros obtenidos en 1998. Se cree que la temperatura de la Tierra superará en 0,54 grados la media de 14 grados centígrados del período comprendido entre 1961 y 1990.

El grupo de expertos de la ONU prevé que la temperatura suba entre 1,8 y 4 grados, y vaticina olas de calor, deshielo y lluvias torrenciales El informe publicado en París dibuja un planeta en peligro. El nivel de los océanos podría elevarse de 0,18 a 0,59 metros. Las olas de calor y las lluvias torrenciales serán más frecuentes. Habrá menos nevadas y disminuirá el volumen de los casquetes polares.

Un estudio publicado en 'Science' determina que el calentamiento global, provocado por el aumento de las emisiones de CO2, podría consolidarse con «drásticas» y «violentas» oscilaciones del clima muy parecidas a las registradas a finales de la Era Paleozoica, una etapa en la historia de la Tierra que se inició hace unos 570 millones de años y terminó hace aproximadamente 225 millones de años.

Sin lugar a dudas, este es un problema global. Estos datos son una alerta. El cambio climático causado por el hombre es irreversible sino se toman medidas concretas para controlar esta situación.

Haití ha devastado en grandes porciones su ambiente. La República Dominicana no escapa de sufrir las mismas consecuencias. Por eso es necesario concienciar a la población sobre esta crisis climática para que podamos tener un presente y un futuro mejor para nuestros hijos.

Sé que no sabias la magnitud de este problema. No seas cómplice de esto, investiga esta problemática y difunde este artículo a tus amigo/as, con ello cambiaras la mentalidad de muchos. Es un primer pasa para comenzar. Todavía estamos a tiempo…

República Dominicana: ¿Camino a la modernidad?


Por: Millizen Uribe

Hay palabras cuya repetición constante provoca la pérdida de su sentido. Modernidad, desarrollo y progreso son algunas de ellas. Su uso pareciese un modismo al que recurren economistas, sociólogos, psicólogos, periodistas y, por supuesto, los gobernantes para explicar y hasta justificar acciones que no siempre tienen justificación.
Por esto cabe preguntarse ¿Qué es realmente la modernidad? Y ¿Qué implican el desarrollo y el progreso? Al revisar la teoría de la modernización tenemos que temporalmente hablando, la modernidad puede ser entendida como la época histórica que abarca desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días.

Está definida por características políticas, económicas, sociales y culturales como el paso del feudalismo al capitalismo, afianzamiento de los Estados nacionales, crítica a valores morales, intelectuales y religiosos, estilo de vida más libre y abierto, apertura a la belleza de la vida y la naturaleza.

De su lado, la modernización es el proceso de tecnificación e industrialización que se sigue para llegar a la modernidad, que representa el estadio final.

La meta de la modernización es el desarrollo. Y el desarrollo se entiende como: “una condición social dentro de un país en la cual las necesidades básicas y auténticas de su población, al menos de la gran mayoría, se satisfacen”.

Es así como la existencia de desarrollo en un país se determina por las siguientes condiciones y en el siguiente orden:

1. Acceso a servicios básicos como alimentación, salud, educación y vivienda.

2. Respeto a los derechos humanos, creencias y tradiciones.

3. Oportunidades de empleo

4. Distribución y redistribución de las riquezas nacionales.

5. Utilización de la tecnología.

6. Respeto al medio ambiente.

La determinación de la existencia de desarrollo, progreso y modernidad dependerá en primera instancia más del acceso a servicios básicos, como alimentación, salud, educación y vivienda por parte de la población, que de la ejecución de grandes megaproyectos que al colocarse en un primer plano sólo resuelven problemas de minorías.

La modernización es necesaria. El ser humano merece llegar a ella. Pero perseguirla mediante discursos infundados y distribución de computadoras a niños que no tienen que comer es perder el tiempo o llegar a un camino falso.

Si realmente queremos que nuestros países se modernicen y logren un estadio superior busquémoslo de la mano de la educación, la salud, la lectura y la formación de ciudadanas y ciudadanos críticos y reflexivos.

El Estado tetera

Por: Juan Carlos Guerra

Los corruptocratas (esa claque mafiosa que mora en las direcciones de nuestros partidos y tiene secuestrada la Patria) han montado una estructura de poder que les permite enriquecerse a nuestra costa sin que nos demos cuenta y, peor aun, haciéndonos creer que sus practicas parasitarias son perfectamente normales.

Desde los partidos de bolsillo, que manejan a su antojo, y mediante la corruptocracia que nos venden como democracia, han logrado montar, amparados en una cultura clientelista y fomentando la complicidad social de la ciudadanía, una administración publica que solo sirve a su hambre de riquezas versión turbo.

El Estado es concebido por las mafias de la partidocracia nacional como un botín pirata que debe ser repartido y devorado por sus fauces insaciables. Para ellos no es posible construir una fortuna económica a través del trabajo honrado, la empresa licita o el ejercicio profesional limpio. No. Quienes hoy lideran nuestros partidos solo aspiran a amasar fortunas chupando la teta estatal. El objetivo es resolver el problema económico suyo y de sus descendientes aunque para ello sea necesario dejar maltrechas a las futuras generaciones liquidando la Patria.

La corruptocracia que ha servido para crear toda una clase económica en la Republica Dominicana se perpetua en el poder a través de dos mecanismos: el primero, los partidos de bolsillo a los cuales ya nos referimos en una anterior entrega y el segundo, la construcción de un Estado Tetera que alimenta su ejercicio de la delincuencia (eso que ellos llaman carrera política) al tiempo que los lleva a conseguir inmensas e injustificables fortunas.

El Estado Tetera consiste en toda una estructura gubernamental orientada a fomentar la corrupción y a la ridiculización de cualquier práctica de transparencia que limite su accionar. Por medio de negocios turbios con el Estado, hipertrofia de la nomina estatal, evasión de impuestos disfrazados de incentivos, configuración salarial para los funcionarios de alto rango repleta de irritantes privilegios, el Estado Tetera se convierte en la fuente alimentaria de las mafias partidarias.

Ejemplos palpables. El mas reciente escándalo de la Junta Central Electoral donde nuestros honorables magistrados evaden impuestos a través de incentivos salariales equivalentes al monto que les corresponde pagar por concepto de impuestos. Amen de unos lujosos sueldos que solo invitan a la indignación de los millones de dominican@s que religiosamente contribuimos con el fisco y pagamos todos nuestros servicios.

Ahora bien, el caso de la Junta no es el único. Probablemente sea el de menor cuantía de todos estos subterfugios de corrupción con que nos arropan las mafias enquistadas en la dirección política del Estado y los partidos. Si nos adentramos en los jugosos salarios que reciben nuestros Secretarios de Estado, los incumbentes y más altos directivos de las entidades autónomas y descentralizadas, de seguro que la reacción nuestra no seria otra que asco e ira ante tan burdos robos a nuestro dinero.

En el Congreso Nacional las cosas no son diferentes. Allí, a los próceres que tienen la condición de legisladores a parte del lujoso sueldo que le pagamos, también se le otorga un incentivo por cada sesión a la que asisten, es decir, que a los santos barones que han bajado del cielo para legislar en favor nuestro a parte hay que pagarles para que asistan a su trabajo. ¡Que bárbaros!

Y si a eso le sumamos los llamados gastos de representación, la asignación mensual que debe hacerle el Estado a cada legislador para las mentadas obras de bien social en sus comunidades (como si su papel no fuera solamente el de hacer leyes y servir de fiscalizador de la labor del Ejecutivo), tenemos una suma astronómica que cada año gastan estos señores cubierta por nuestros bolsillos.

Si pudiera cuantificarse la cantidad de dinero que reciben por debajo de la mesa para que aprueben o no un determinado proyecto de ley atendiendo a intereses de la oligarquía dominicana o de entidades transnacionales, seguramente nos alarmaríamos de la cantidad exorbitante que manejan los señores legisladores, con muy honrosas excepciones.

El Estado Tetera también se manifiesta en el Poder Judicial, blindado mediaticamente por los intereses corporativos que sus miembros representan, allí las labores administrativas están huérfanas de practicas de transparencia, no sabemos como se otorgan los contratos de obras, como se contrata al personal y mucho menos como se maneja el presupuesto en el Poder que esta llamado a juzgar cualquier violación a las leyes que se le someta.

En el ámbito municipal la corruptela apesta. Allí viven del Estado Tetera miles y miles de señores que lo único que saben hacer es bulla en las campañas electorales o acudir a las reuniones de la cúpula del partido enfundados en un traje de corte europeo. Mientras más encumbrados están en la organización, mas cheques reciben en distintos ayuntamientos sin prestar ningún servicio licito.

Y si hurgamos a profundidad en los fondos otorgados por el Estado a los partidos nos puede dar un infarto. Allí la discrecionalidad, el robo, la dilapidación caminan por sus fueros. Porque claro, la democracia cuesta y hay que pagarle una vida de boato y lujos a nuestros queridos directivos partidarios.

Según mis cálculos, hechos empíricamente y de manera conservadora, el Estado Tetera nos cuesta anualmente la friolera de 60 mil millones de pesos, suma esta equivalente casi al total que pagamos por servicio de la deuda externa, o para decirlo en términos mas entendibles: de cada cien pesos que pagamos al Estado en impuestos, la corruptocracia se chupa 30 pesos.

Este calculo sin contar con el famoso diez por ciento que se le otorga a todo funcionario público por contratas, compras, pago de deudas, etc.… Porque si nos metemos ahí podríamos hasta doblar la suma dada anteriormente. Practica esta a todas luces deleznable y que si le aplicáramos todo el peso de la ley habría que hacer una cárcel en la Isla Saona para meter allí a cuanto sinvergüenza se enriquece con nuestro sudor.

A la luz de todas estas realidades, insistimos: en la Republica Dominicana hace falta un cambio radical. La IV Republica ya no sirve, nuestro modelo de democracia no ha podido rendir los frutos esperados. El sistema de partidos, secuestrado por mafias, colapso, se desplomo, es inservible. Esta partidocracia corrupta que hoy domina la escena nacional se ha convertido en el opio de la conciencia ciudadana.

Debemos desmontar el Estado Tetera para construir un nuevo Estado Socialista, de Derecho y Justicia Social que cumpla con su rol de proteger a l@s ciudadan@s. Para ello es necesaria la refundación de la nación dominicana. Debemos ir directo a la constitución de la V Republica, a través de una Asamblea Constituyente que no este contaminada por estas mafias que se visten de partidos y que se creen los dueños de la democracia, los amos del país.

La Republica Dominicana debe transitar el camino de Venezuela, Bolivia y Ecuador que están naciendo de nuevo. Desafortunadamente, en 2008 estaremos ante más de lo mismo buscando más para los mismos. Pero, a partir de ahí estoy seguro que empezara una nueva era. El resultado electoral marcara el punto de quiebre del actual modelo y el inicio de la cuenta regresiva para la recuperación de la política, el retorno a Duarte y el renacimiento de la Patria. Por ahora, solo nos toca seguir haciendo conciencia, despertando a la sociedad toda, porque la espada de Bolívar se acerca empuñada por Juan Pablo Duarte, pronto la Patria Vuelve. Una nueva Republica Dominicana es posible. Un nuevo país esta en marcha.

martes, 20 de marzo de 2007

¿Reformar la Constitución o reformar la sociedad?

Por: Milizen Uribe

Históricamente la Constitución dominicana ha sido un traje que los políticos tradicionales y los gobernantes de turnos diseñan a su medida.

En nuestros 163 años de vida republicana, la Constitución ha sido modificada 37 veces. La gran mayoría se ha hecho por asuntos coyunturales o caprichos del presidente de turno.

La reforma constitucional de 1854 fue hecha por el Presidente Pedro Santana, para granjearse las simpatías del y de los liberales, dos núcleos importantes de la opinión pública que continuaban opuestos a la inclusión del artículo 210 en la Constitución de 1844.

En 1865, nueva vez, el General Pedro Santana, promueve otra reforma constitucional. En esta ocasión para, en el marco de la anexión a España, adecuar el régimen jurídico nacional al de la metrópoli, país del cual éramos “provincia de ultramar”.

En 1875 el Presidente Buenaventura Báez niega la Constitución y le confiere al General Ignacio María González poderes dictatoriales extraordinarios.

Sin embargo, ese mismo Báez que desconoció la Constitución apenas dos años atrás, en 1877 dice estar interesado en elaborar una nueva carta magna que vaya en armonía con la situación del país. Pero nueva vez, en 1878, desconoce la Constitución, tras suspender las garantías constitucionales decretadas en agosto de 1877 y se atribuye facultades de carácter absoluto.

Cuatro años después, en 1881, el presidente de la República, padre Fernando Arturo de Meriño, decidió asumir poderes discrecionales al suspender, mediante decreto, la Constitución. Meriño justificó su decisión en los incidentes de carácter tendenciosos ocurridos en diferentes lugares del país.

Al llegar al poder en 1887, una de las primeras decisiones de Ulises Heureaux fue reformar la Constitución, y hacerse también él, un traje a su medida. Convocó al poder Legislativo, por decreto del 27 de junio de 1887, y reformó la carta magna.

En el 1908, tiene lugar un buen ejemplo de la improvisación que puede reinar en el aspecto reformatorio, pues la Constitución fue modificada dos veces consecutivas, ya que aunque en 1907 se acababa de hacer una reforma, en 1908 se convoca otra bajo el argumento de que la anterior se había realizado de manera irregular.

Pero esta tendencia a hacer 2 modificaciones consecutivas se repitió varias veces en nuestra historia. Tal es el caso del año 1929. La primera circunstancia fue para mediante revisión del artículo 3, dirimir dificultades fronterizas con Haití. La segunda se hizo con el objetivo de reformar el texto completo.

Cinco años más adelante, en 1934, Rafael Leonidas Trujillo también quiso hacerse su traje. Tomó la decisión de modificar la Constitución amparado en el pretexto de “la necesidad de corregir ciertos errores, perfeccionar el texto y adaptarlo a la nueva organización política-administrativa”.

En 1942, Trujillo promueve otra reforma constitucional, esta vez con la finalidad de suprimir la vicepresidencia, pero encubriendo su objetivo central con el reconocimiento de la capacidad política de la mujer casada.

Concibiendo la Constitución como arma política, en 1960, con reformas constitucionales consecutivas, el régimen Trujillista modifica la Constitución para enfrentar la oposición. En la primera se incluyen enmiendas que establecen la pena de muerte para quienes “practiquen el terrorismo en el país”.

En la segunda se retoma el principio de la no intervención de países extranjeros como una norma política institucional, para así evitar que países democráticos colaboraran con el pueblo dominicano en la lucha contra la dictadura trujillista.

En 1961 muerto Trujillo, Joaquín Balaguer intenta aparentar un nuevo ambiente y una de las primeras medidas oficiales dirigidas a la “democratización del país” fue la modificación de la carta magna.

En 1963 Bosch hizo, lo que en mi opinión personal, es considerada una de las mejores reformas constitucionales. Pero cuando Balaguer retorna al poder en 1966 la desconoce y hace una nueva reforma.

La reforma de 1994, es el mejor ejemplo de una modificación por situaciones coyunturales: se hizo ante la crisis política surgida de las denuncias de fraude electoral.

Igual sucede en el 2002, donde la reforma constitucional fue motivada por un conflicto creado por la reelección de los jueces de la Junta Central Electoral y se aprovechó para instaurar la reelección presidencial.

Hoy día nueva vez nos imponen una reforma. Tratan de convencernos de que es una panacea con la que vamos a resolver todos los problemas nacionales. Pero antes de subirnos en el tren de las reformas constitucionales, cabe preguntarse:

¿Qué garantiza que las disposiciones tomadas se van a cumplir? ¿Sobre todo si consideramos que quienes la reforman son los mismos y las mismas que la incumplen, y que en gobiernos anteriores no han cumplido leyes y derechos que contempla nuestra Constitución?.

Las condiciones sociales, políticas y económicas de la República Dominicana ameritan cambiar la sociedad, pero, si juzgamos por la historia, no hay garantías de que a través de una reforma constitucional se logren los cambios que se necesitan, ya que la clase política dominicana ha demostrado que no siente ningún respeto por lo que plantea la Constitución.

Por eso en vez de concentrar todos nuestros esfuerzos en modificar lo que en la práctica es “un simple pedazo de papel” pensemos en cambiar las condiciones, los actores y las actrices.

Pero también pensemos en cambiar nosotros mismos y ser ciudadanos más críticos y activos, evaluemos si esta reforma es necesaria, si ofrece garantías de cambios, y evitemos que los gobiernos hagan de ella lo que quieran.


Constitución y libertad religiosa


Por José Carlos Nazario

La mayoría de las distintas propuestas de reforma a la Constitución van en dirección de incluir en el texto constitucional los derechos sociales con el objeto de convertir la Carta Magna en un compendio especializado y pormenorizado de enunciados. No necesariamente somos partidarios de esa posición, pero, en ese tenor y reclamando el Estado Social y Democrático de Derecho, que sirve de bandera a la reforma, nos gustaría observar a los juristas y hombres públicos que han hecho sus excelentes propuestas estableciendo posturas sobre la necesidad de incluir en el texto constitucional la condición aconfesional y laica que debe tener nuestro Estado.

El calumniado pensador Nicolás Maquiavelo, establece en sus tratados de política la necesidad de separación entre dicha disciplina y la moral. En principio esto puede parecer una declaración afirmativa de la obligatoriedad de la falta de escrúpulos para el ejercicio político. Sin embargo, la aportación supone una magnitud insospechada al observar algunos parámetros que tomaremos en cuenta en esta entrega.

Hace falta liberar la esfera pública de la influencia religiosa. Y esta afirmación, aunque parezca contestataria y pretenciosa supone un compromiso serio con la libertad de conciencia. La misma es parte importante de un sistema democrático y del entramado de derechos fundamentales.

La cuestión del Estado laico, desde una perspectiva socio-jurídica, abarca una amplia gama de temas que van desde el derecho a la educación, la administración de justicia, el acceso de la ciudadanía a servicios de salud reproductiva, hasta el derecho a la eutanasia, el matrimonio, la ingeniería genética, las orientaciones sexuales de las personas y su relación con el derecho al trabajo y otras muchas.

Un Estado laico viene a armonizar, de una vez por todas, sin lugar a dudas, las relaciones entre el Estado y las iglesias y organizaciones religiosas. La condición aconfesional viene a reafirmar la máxima de que en la democracia el único poder fáctico es la ciudadanía, que comprende un conglomerado de personas con pluralidad de credos y diversidad de posiciones ideológicas y morales.

El filósofo italiano Norberto Bobbio, estableció que «El espíritu laico no es en sí mismo una nueva cultura, sino la condición para la convivencia de todas las posibles culturas». Siguiendo la misma línea de ese pensador socialista, el católico francés Jacques Maritain escribió que «hombres que poseen convicciones metafísicas o religiosas completamente diferentes y hasta opuestas entre sí, pueden converger hacia las mismas conclusiones y pueden participar de la misma filosofía democrática práctica, siempre que reverencien análogamente, acaso por razones muy diferentes, la verdad y la inteligencia, la dignidad humana, la libertad, el amor fraternal y el valor absoluto del bien moral.» Ambas posturas, establecen la posibilidad de convivencia de posiciones distintas, pero, su coexistencia requiere de cierta horizontalidad.

De hecho, en el Estado laico, los religiosos tienen derechos asegurados, al contemplarse la pluralidad, el respeto a la diversidad, libertad de cultos y de conciencia. Las legislaciones surgidas de la estructura jurídico-política laica no obligan, sólo liberalizan, dejando a opción privada la participación de las mismas.

En culturas donde lo público y la religión están fuertemente conectados, se observa un rasgo marcado de imposición moral e intolerancia ante la diferencia. Ejemplo de esto son las sociedades donde el Corán o la Sunna mahometana son rectores del comportamiento público, lo que desemboca en una regulación, muchas veces irracional, de los asuntos privados.

Urge limitar la religión al ámbito privado, particular, si realmente queremos asegurar una convivencia en libertad de conciencia, que es pilar de un Estado Social de Derecho.

La fuerte determinación católica de las diferentes instituciones públicas en nuestro país constituye una desproporción con el gran número de ciudadanos y empleados que practican otros credos. La presencia de simbologías de religiones específicas en los tribunales, las celebraciones de misas en actividades estatales, los privilegios sobre el matrimonio, constituyen violaciones a la declarada libertad de cultos y los derechos que implican la Constitución y los textos supraconstitucionales.

Si realmente queremos establecer las bases de un Estado Social y Democrático de Derecho, debemos nivelar las relaciones estatales con los ciudadanos y equiparar, sin importar el credo, la relación social de ciudadanos y los organismos públicos. Aboguemos por un Estado laico, aconfesional, que es propugnar por una sociedad más libre y democrática.