viernes 20 de noviembre de 2009

Incidencia pública


Por: José Carlos Nazario

La incidencia pública es un conjunto de acciones, deliberadas y sistematizadas, por medio de las cuales los ciudadanos influyen sobre los procesos de políticas públicas. Entendidos estos como la toma de decisiones por parte de las instituciones o el poder estatal.

Para incidir se motoriza el diseño, elaboración y presentación de propuestas que ofrezcan soluciones específicas a problemas de la población. Dichas acciones se realizan con el fin de hacer valer la voluntad de esos sectores ante las autoridades.

Esas acciones involucran la participación de actores múltiples con intereses diversos que buscan influir sobre la arena en beneficio propio o para dar solución a los problemas de política planteados.

Las soluciones y propuestas son presentadas, explicadas y monitoreadas por los sectores interesados. Los que a su vez se valen de las herramientas de comunicación para lograr que la gente se interese y, por tanto, las decisiones cobren un sentido de importancia para los que las toman. Así, sensibilizados los sectores y marcados los puntos de conveniencia o no, las decisiones de los políticos se ven bañadas de la riqueza técnica y la legitimidad suficiente para ser acertadas.

En nuestro país, la activación de estos procedimientos catalizaría la operación de sectores sociales que tradicionalmente han estado relegados al depósito esperanzado del voto en la urna. Además dotaría de organización y efectividad las acciones de muchos grupos que hoy se ven interesados por el acontecer nacional.

Su valor, como herramienta, reside en la capacidad de empoderar sectores que, fruto de una lógica equivocada del ejercicio del poder, han sido sometidos a la inacción o a la simple indiferencia. Por esto, el mecanismo de la incidencia política podría ser útil en la generación de participación. Esa que, lo hemos dicho en otras ocasiones, tanto nos falta para dejar de ser habitantes y convertirnos en ciudadanos. Pero sobre todo, para que las políticas de Estado sean eficientes y den respuesta a los problemas que nos aquejan desde hace mucho tiempo.

Como el cangrejo


Por: Millizen Uribe


El cangrejo, ese crustáceo que da dos pasos adelante y dos pasos para atrás, no puede ser el modelo a seguir en la sociedad dominicana. ¡No podemos darnos el lujo de retroceder!

En una sociedad como la nuestra, en la que la corrupción está “a la orden del día”, la transparencia se convierte en un asunto de vida o muerte.

La aprobación de la ley 200-04 significó un avance debido a que es una útil e importante herramienta en la compleja e importante tarea de transparentar la administración pública, un interés que debemos de acoger todos los dominicanos y dominicanas.

Aceptar la modificación a esta ley que propone el diputado por Puerto Plata, Alfonso Crisóstomo, sería retroceder, pues su proyecto hecha al traste el derecho y la posibilidad de los ciudadanos y ciudadanas a conocer la forma en que las autoridades que elegimos administran los recursos que emanan de nuestros bolsillos.

Las cosas se toman de quien las dice, y el mensaje de una autoridad pública que al tiempo que dice que quiere modificar la Ley de Libre Acceso a la Información Pública reconoce, con plena desfachatez, que tiene a un hermano y a su papá trabajando en el Congreso Nacional, en pleno acto de nepotismo, es bastante “claro”.

El interés de “ocultar” habla de su intención de “malversar”. Yo no creo en la gran mayoría de los legisladores del Congreso Nacional de la República Dominicana, pues numerosas veces han demostrado con sus acciones, que independiente de lo que digan con sus palabras, legislan a favor de sus intereses particulares, no de los nacionales.

Por eso sé que, aunque juren y perjuren que no votarían por ese proyecto, puede ser que tal y como paso con la aprobación del famoso artículo 30, si la modificación favorece a sus intereses no duden en darle el sí.

Es por esto que creo que está discusión trasciende la funesta propuesta de modificación o no de la ley 200-04, y nos lleva a preguntarnos ¿Qué tipo de diputados, senadores y “representantes populares” estamos eligiendo?, pero, sobretodo, el 16 de mayo del 2012, ¿Le daremos otra oportunidad más de que nos decepcionen?

miércoles 21 de octubre de 2009

Jaque mate a la ciudadanía


Por: Crystal Fiallo

Qué tan difícil es entender que si a un pueblo no se le presta atención, se le irrespeta burdamente y públicamente y además se juega con su inteligencia, no hay posibilidad de gobernarlo. Qué tan difícil es entender que de eso se trata la buena gobernanza. Qué tan tedioso es comprender que si la clase política NO escucha a los ciudadanos y ciudadanas están proclives a fracasar (quizás no a corto plazo pero sí al largo).

Los dos partidos mayoritarios hacen pactos como si el país fuera un juego de ajedrez. Mueven sus fichas cuando quieren y como quieren, haciéndole jaque mate a un pueblo indefenso que cada vez más se vuelve su cliente, su presa, su víctima.

Pero ven acá, epliquenme’ si es justo que dos personas se sienten a unilateralmente decidir el destino de nuestro destino; el futuro de nuestro futuro, o el derecho a nuestros derechos. ¡Pero y por queéeeeee!! El mensaje que nos envían es que no debemos ser sujetos sino objetos…

Que seamos espectadores y no protagonistas. Quieren que seamos pacientes mientras se cocina lo que ellos decidieron poner en su menú. ¡Así no, así no! Los olores que se desprenden de esa cocina no huelen nada bien y para colmo ni siquiera sabemos lo que vamos a comer. Demasiada discrecionalidad en el acceso a la información sobre los asuntos públicos tratados en el pacto miguelin-leonelin.

Esto no es solo con la reforma constitucional, sino también con las dinámicas de esos dos partidos políticos que se han convertido en los jefecitos del país. Pero, ¿y qué es lo que pasa? Somos muñecos vudú rodeados de agujas que no paran de pincharnos; ¡basta ya!

¿Qué es lo que pasa? Nos están convirtiendo en un pueblo ingobernable. La delincuencia, las manifestaciones, la no participación ciudadana, son expresiones de que casi estamos tocando fondo. Aunque en la reforma no se nos reconoció el mecanismo ciudadano de revocación de mandato y se nos “regaló” herramientas consultivas (cuando debieron ser deliberativas), no todo está perdido pues aún tenemos nuestras consciencias, nuestros votos, nuestra voz y nuestro corazón para poder pronunciarnos y detener cualquier barbarie. Hay que invadir las cabezas, las sillas y las decisiones de aquellos/as que se conducen como autoritarios/as.

miércoles 14 de octubre de 2009

Al pan, pan y al vino, vino


Por: Millizen Uribe

Quizás sea una exageración de mi parte, pero, por una cuestión de coherencia, entendí que dado que yo había sido una de las opositoras de la construcción del Metro (no por necear sino porque entendía que había prioridades como el sistema de salud, de educación, el sistema eléctrico…) no me lucía que una vez construido yo andará paseándome en el.

Y así lo hice, pero esa tarde el carro estaba en el “doctor” (mecánico) y a mi novio se le ocurrió iniciar el romance de esa tarde con un paseo en el Metro. Como en el amor a veces hay que ceder (y ya yo llevaba varios meses negándome) decidí complacerlo.

Abordamos juntos el Metro de Santo Domingo. Periodista al fin, en esos breves minutos que duramos a bordo, yo iba observando hasta el más mínimo detalle: el comportamiento de la gente, la actitud de los empleados, las paradas que hacía…Fue aquí en este último punto donde hubo algo que llamó sobremanera mi atención: los nombres de las paradas.

Y es que para el colmo de los colmos, observé que el nombre de Joaquín Balaguer estaba en la misma línea de hombres y mujeres como Gregorio Luperón, Francisco Caamaño y Mamá Tingó. ¿Irónico? ¡Bastante! Pero si, ahí estaba como la más desagradable de las sátiras, justo al lado de Amín Abel, a dos paradas de Caamaño, a quince paradas de Mamá Tingó, a dos paradas a la derecha de Juan Bosch y a diez paradas de Peña Gómez, sólo algunas de las tantas víctimas, a veces morales, a veces físicas, de su régimen.Sí, ahí estaba su nombre, a nueve paradas de las Hermanas Mirabal y a cinco paradas de Pedro Livio Cedeño, todos víctimas del sangriento régimen trujillista, del cual él fue uno de los principales colaboradores.

Y observar esto era mirar de nuevo a la cara a la pseudo modernidad, pues mientras por un lado se aferran al paso del tiempo para levantar las banderas del progreso, ese mismo tiempo se lleva consigo los valores e ideales de muchos de los exponentes de la clase política de este país.

El Metro se paró, y antes de bajarnos también vi la necesidad de que los dominicanos y las dominicanas llamemos al pan, pan, y al vino, vino. Sólo así los héroes serán héroes y los traidores, traidores.

martes 8 de septiembre de 2009

Desempleo juvenil I


Por: Guillermo Peña Capellán

La odisea que pasa un joven profesional dominicano para conseguir empleo es ya desesperante. Si no tiene un amigo en el gobierno o una conexión con un empresario influyente, son pocas las posibilidades de que encuentre un trabajo formal.

Más difícil aún es que termine la secundaria y obtenga un trabajo estable, debido a que una gran cantidad de universitarios, ante el ambiente de desesperanza prefiere asalariarse por debajo de su nivel académico, que quedarse en su casa, “jalando aire”.

Hace algunos meses, el Secretario de Trabajo, Max Puig, informó que República Dominicana tiene el índice de desempleo juvenil más alto de toda la región centroamericana, y que la elevada tasa de desempleo juvenil no tiene que ver con la crisis económica mundial, sino que la misma “tenderá a agravar dicha situación”.

Un 30.9% de la juventud dominicana está desempleada, cuando el promedio en Centroamérica es de apenas un 7%. Y eso que este rango sólo considera jóvenes a quienes entran en el parámetro de 15 a 24 años. Si tomamos en cuenta que la Ley General de Juventud 49-2000, considera jóvenes a quienes oscilan entre 15 a 35 años, el dato podría llegar al 50%, aproximadamente.

A propósito, una investigación realizada en el año 2008 por el Colectivo Latinoamericano de Jóvenes, resalta el dato de que un 47% de las y los jóvenes cuyas edades comprenden entre 18 y 30 años, no tienen empleo.

Si pensaban que habían leído lo peor están equivocados. Y es que según la organización juvenil Projuventud, el 70% de l@s jóvenes que estudiaron en el extranjero carece de empleo.

Ya no se podrá alegar que los niveles de educación en el país son muy bajos y por ende no es posible emplear a tantos jóvenes porque no tienen la preparación académica necesaria. Los datos ante señalados confirman que estamos muy lejos del promedio de Centroamérica y que hay muchos jóvenes que vuelven con maestrías y doctorados del extranjero y no encuentran una oportunidad laboral digna.

El Estado dominicano debe garantizarle un primer empleo a los jóvenes, en razón de su vulnerabilidad por las excusas de falta de experiencia y capacidad.

Las universidades dominicanas también pueden colaborar para reducir esta brecha social, creando una bolsa de trabajo, mediante el cual las empresas identifiquen estudiantes de término para ingresarlos inmediatamente al mercado laboral.

Es urgente ponerle coto a esta situación, sino el círculo de pobreza seguirá en aumento a la par con la desigualdad y la falta de oportunidades. Datos hay de sobra para identificar dónde están los problemas. Lo que no existe es voluntad política para enfrentar tan dramática situación.

martes 1 de septiembre de 2009

Corrupción policial


Por: Guillermo Peña Capellán

Una de las conquistas del Código Procesal Penal dominicano, Ley 76-02, era precisamente que la cultura del tránquenlo y luego se averigua había terminado.

Las injustas y represivas redadas quedaban prohibidas. Eso aprendí con el Prof. Guillermo Moreno cuando me impartió Derecho Procesal Penal I y II. Sin embargo, el viernes pasado comprobé que, lamentablemente este instrumento legal, al igual que muchos otros, quedó en teoría.

Y es que a William, el señor que lava mi carro, con una cubeta de agua en mano, casi es objeto de una redada policial. Si no es por mi querida madre que vocea “dejen a ese señor tranquilo que él es quien lava los carros por aquí”. La historia fuese otra.

Cuando pude salir de mi hogar, conversé con William y me contó que ya le habían advertido que patrullaban para buscar dinero. Que en el colmado “El Metro”, ubicado en Gazcue, a un empleado del mismo, con una funda de hielo en la mano, casi se lo llevan a la chirola también.

No es casual que recientemente saliera a la luz pública que la Policía Nacional es la tercera institución más corrupta del país, según el “Estudio de percepción de la corrupción de hogares de la República Dominicana”.

Otra mala señal que demuestra la poca institucionalidad de la Policía Nacional es la puesta en retiro del General Juan Tomas Taveras Hernández, por el simple hecho de publicar un artículo crítico de la institución de la “ley y el orden”, en este mismo medio digital.

Un Estado social y democrático de derecho es aquel que garantiza el estricto cumplimiento de las leyes. Cuando las autoridades no cumplen el rol que les corresponde, pierden el respeto de la ciudadanía y se convierten en ilegítimas.

jueves 20 de agosto de 2009

La vida es un tesoro al final del arco iris…


Por: Crystal Fiallo

Nunca olvidaré a mis padres y su afán de que entienda que la vida es un tesoro y que los tesoros son fortunas que a todos nos duelen. Fortunas que materializan el amor en la tierra; fortunas que se desprenden del vientre materno y se construyen en las sociedades. Fortunas que crecen por el sol, los alimentos, los abrazos y los tiernos besos.

Pasaron los años, y fue cuando ese afán comenzó a golpear mi cabeza que maduraba en la almohada y que preguntaba y no callaba en el día. Empecé a entender la magnitud de las guerras, de las bombas, de los asesinatos en serie, de los accidentes, de las tragedias, y la teoría de ponerme en los zapatos de los demás.

También comprendí que nunca se es capaz de sentir el dolor ajeno sin el tacto directo a ese sufrimiento que desgarra un alma, un corazón o una piel. La vida de un ser humano es un pedazo de cielo, una ola del mar, una montaña de recuerdos, la raíz madre de un árbol gigante. Una vida es un mapa infinito de vivencias, emociones y respiros.

Leer las reseñas de los asesinatos frecuentes que se llevan a cabo en la isla de mis ensueños, me arrebata el sentimiento de sentirme segura y confiada de pisar sus costas o vivir en sus entrañas. Kaisha Requena Grullón es una víctima más de los tantos tesoros arrebatados en los últimos años, que cada vez se incrementan más y más.

Pero resulta que nos hemos dedicado a responder a estos eventos desalmados “fortaleciendo” nuestras fuerzas de vigilancia y protección ciudadana, nuestro poder judicial, nuestro ministerio público o desarticulando “asociaciones de malhechores” que se forman en los distintos barrios o ensanches del país sin saber que existen otras soluciones que jamás atacamos.

Keisha murió y no paré de sentir dolor; groseramente frente a su casa la despojaron de su vida, de su tesoro. Me puse en sus zapatos, también puse a mis hermanas, a mis mejores amigas, incluso puse a mi madre, y la rabia frenó mi imaginación porque no podía más.

Inmediatamente empecé a pensar y releer en mi cabeza las noticias cotidianas de que en las zonas más empobrecidas del país las matanzas se han convertido en deporte, y que la droga es la ficha más pesada en la mesa de ‘dominó’ dominicana.

Triste, pero aún con fuerzas de seguir reflexionando, repasé las tantas luchas en contra de la corrupción, que es un mal que le quita atención a los tesoros arrebatados que tantas lágrimas, sufrimiento y dolor generan.

No sigamos curando males de manera irresponsable; analicemos, reflexionemos con más fuerzas: esto no es SOLO producto de falta de seguridad ciudadana, o de corrupción en la PN, o violación de leyes, o de lo podridas que están las prisiones (recintos para que los delincuentes realicen maestrías en el tema: “¿cómo seguir delinquiendo?”) o de soluciones como el decreto cenicienta, o de operaciones en busca de armas; esto no es culpa del presidente, o del vecino, o de la pandilla que vive a metros de nuestros hogares: es un asunto que tiene demasiadas ventanas por donde mirar.

Ahora bien, este artículo toca una de las ventanas más abandonadas y que a mi entender es fundamental para comprender nuestro contexto social: las enormes brechas sociales que separan a una clase y la otra, dibujando una línea de guerra entre ellas. Brechas que no permiten a los más privilegiados conocer y saborear el mal sabor de levantarse y no saber qué comer, qué hacer, qué rumbo tomar. Unas brechas que no tienen nada que ver con lo lejos que quedan Guachupita y Arroyo Hondo, o Naco y Los Praditos. Brechas que se llevan el significado de la vida y le dan la espalda a los más desaventajados; brechas que promueven la educación mediocre y el clientelismo. Unas verdaderas fisuras sociales que colocan cara a cara ciudadanos totalmente distintos: unos que viven y otros que sobreviven.

Aclaro que esto no es justificación alguna para que ningún individuo cometa un acto delictivo. Estas líneas no son más que una advertencia de que cada vez esas brechas son tan responsables de esas crueldades como lo es responsable también la fragilidad institucional. Lo que es importante para mi, desde mi espacio restringido de privilegio académico, social y económico, no es importante para aquel que recibe una educación mediocre, politizada, y además vive en una abatida realidad que es la de la mayoría.

La concentración de oportunidades, riquezas y conocimiento en unas cuantas manos es razón suficiente para generar una revolución ciudadana y un estado inhabitable. Se hace necesario imponer medidas a favor de la pobreza; medidas que reúnan las clases en un punto medio, con igualdad de oportunidades y de acceso a los servicios estatales, reduciendo la corrupción a cero, y eliminando estigmas que arrastramos por ser una ex colonia y un estado controlado por todos y por nadie.

No dejemos que más muertes detonen un verdadero cambio en la República Dominicana. Obliguemos a nuestras autoridades, desde nuestros espacios, a que favorezcan a los más desposeídos con normativas que los coloquen en un plano de igualdad y de justicia social, y luego celebremos todos y todas al final del arco iris.

viernes 14 de agosto de 2009

La batalla continúa


Por: Millizen Uribe

No me gusta escribir aquí relatos muy personales, pero en esta ocasión una historia muy personal es la mejor manera de compartir con ustedes mi entrega de esta semana. Sucede que cuando una milita en el Partido de los Sueños, ese que fomenta la necesidad de luchar por una mejor República Dominicana, se atreve a soñar y a visualizar que las cosas en el país pueden marchar mucho mejor.

Pero a veces cuando una ve el incremento de los ya tradicionales apagones, de los cuantiosos casos de corrupción y le sigue el ritmo al constante chachareo de los politiqueros puede pensar que ese sueño es imposible.

Pues precisamente en esa semana, cuando me encontraba reflexionando sobre estos temas, a mi novio, que conoce muy bien mis gustos e ideas, se le ocurrió invitarme a ver una película: “Operación Valquiria”, quizás muchos de ustedes la conozcan o por lo menos alguien le habrá hablado de la buena actuación o de lo bien que en ella luce Tom Cruise, pero si la vieron coincidirán conmigo en lo imponente del mensaje que envía el relato cinematográfico: las batallas hay que librarlas.

Y es que en ella se narra el elogiable intento que un grupo de oficiales alemanes, organizados por el coronel conde Claus von Stauffenberg, hicieron para derrotar al dictador alemán Adolf Hitler.

Ellos desde un principio conocían lo difícil de su lucha y estaban conscientes de las repercusiones que sufrirían en caso de que su plan fallará, mas el miedo a la muerte, represalia obligada del régimen nazista, no los detuvo, sino que el amor a su patria y el sueño de ver a Alemania libre primó en ellos.

El plan fracasó, ellos fueron fusilados pero años después sus ideas germinaron y dieron como fruto un país libre. Justo dos días después, precisamente la noche del sábado, se repitió la invitación para compartir otra película, en esta ocasión: “Batalla en Seattle”, la cual también se inspira en hechos verídicos, pero en este caso de la dramática situación que tuvo lugar en el encuentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Seattle en 1999, donde unos 100.000 manifestantes se lanzaron a la calle en protesta contra la poderosa organización supranacional.

A primera vista su lucha por impedir esa reunión parecía imposible, más bien se asemejaba al clásico enfrentamiento del huevo y la piedra, sin embargo los manifestantes lograron su objetivo: la reunión se suspendió. ¿Qué si fue fácil lograrlo? ¡Claro que no! Muchos manifestantes fueron arrestados, golpeados y muy maltratados, sin embargo, ellos, al igual que los valientes oficiales alemanes, estaban conscientes de ese riesgo y muy dispuestos a pagar este precio por una cuota de libertad.

Ya el domingo la invitación la hice yo, y, por supuesto, fue para ir juntos al concierto Música por los Haitises. Acudir a este evento cerró con broche de oro mi semana, la cual concluí con la convicción de que: “La batalla continúa”. Y es que formar parte de los miles de dominicanos que ese día se dieron cita en la Plaza España para a ritmo de rock y trova gritar al mundo que entre el cemento o la naturaleza elegimos naturaleza, agua y vida, me hizo confirmar que sí, que en la República Dominicana la batalla continúa.

La lucha ahora no es contra un hombre como Adolf Hitler, ni contra una organización como la OMC, la lucha de hoy día es contra todo un sistema. Pero es también contra el pesimismo y la conformidad, contra las ganas de tirar la toalla y conformarnos con este mal intento de país. Ahí en la Plaza España, tomada de la mano del amor de mi vida y en la buena compañía de amigos, amigas y de compañeros de sueños e ideales me reiteré que la batalla debe de continuar.

jueves 30 de julio de 2009

El Poeta Callejero


Por: Guillermo Peña Capellán

El Poeta Callejero es un joven artista dominicano, cantante de Rap, que utiliza este género musical como denuncia social para describir lo que ve y piensa.

Las letras de sus canciones, en general, analizan la realidad política y social dominicana mejor que cualquier politólogo o sociólogo. Por ello, me parece importante compartir con ustedes las críticas que él hace a la forma de hacer política en nuestra Quisqueya la bella.

Una de sus canciones más famosas es “El 16 de Mayo”, que en las elecciones pasadas generó mucha controversia por el contenido que tiene. De la clase política dominicana dice lo siguiente: “Mentira ello no quieren que la situación mejore. Tu no ve que un regidor gana ma´ que to lo doctore”. Sobre los líderes políticos dominicanos expresa: “Miguel Vargas Maldonado implicado en el caso Marbella. Leonel y su botella, el infelí de Eduardo Estrella. Quisiera que estuvieran vivos Duarte, Sánchez y Mella, pa que vean el disparate de su Quisqueya la bella. Que son como lo gato tan lleno de mala maña. Y na ma pisan tu barrio en lo tiempo de campaña”.

Cuestiona para qué sirve el voto y asqueado de una partidocracia corrupta y de una ciudadanía que vota por el menos malo cada 4 años, señala que: “Quieren que tu colabore ayudándole a robar. Votando en la Junta Central Electoral. Ellos quieren mi voto como la sangre un vampiro. Y en eso e que me inspiro, pa escribí to lo que miro. El 16 de mayo no me voy a levanta. El 16 de mayo el Diablo es que va votar. El 16 de mayo a nadie van a engaña. Porque el voto como el ántrax viene metido en un sobre. Raya con una X la cara de tu candidato y elije a tu corrupto, estafador, ladrón o tecato. Pero vota que eres joven da el derecho a que te roben. Hazlo rico millonario mientra lo pobre se joden. Polque yo no voy a elegí yo mimo al ladrón que me va a robá cada 4 años ¿E que utede todavía son aborigene e? No quieren seguí cambiando oro por espejo”

La desesperanza del sentir de la sociedad dominicana, a sazón de las deudas sociales acumuladas por los malos gobiernos que hemos tenido, la manifiesta también el Poeta Callejero cuando dice “Por una ola de promesas que ahoga mi corazón. Pero si el gas aumenta otro peso, me vua comprá anafe y carbón”

Consciente de que no hay progreso ni cambio para mejorar sin educación de calidad y una lucha real contra la corrupción y el narcotráfico, señala que: ¿Cómo va a ver cualto pa pagarle a lo maestro si se invierten tanto millones de dólares en un metro? Quieren No a la corrupción, No a la drogadicción, Y no hay maestros preparado que nos den la educación”.

La ausencia de una política criminal que priorice en le prevención del delito y el crimen, incide en que la delincuencia aumente. Por ello, el Poeta dice: “La delincuencia aumenta no cabe otro preso en La Victoria. La policía no tiene armas que enfrenten el tigueraje”Mejor no puede explicar el fenómeno de la migración al subrayar que: “No hay butaca en las escuelas, ni suero en los hospitales. A eso se debe el aumento de los viajes ilegales”. Y es que todo el que toma la difícil decisión de emigrar lo hace para mejorar su calidad de vida.

El sentir de muchos jóvenes dominicanos es parecido al del Poeta Callejero. Urge reinvidicar la política y cambiar la forma en que se hace. Nuestro futuro puede ser más funesto todavía si no lo hacemos. Es justo cuestionarse votar.

Respeto a quienes deciden no hacerlo por conciencia de que anhelan un cambio real que no lo puede encabezar de ninguna manera los partidos tradicionales que han sido los responsables de este atolladero, pero pienso que esa no es la solución para que llegue ese cambio que necesita nuestro país. Crear una nueva opción política si es la solución. Y tenemos que decidirnos a trabajar para crearla, porque como dijera alguna vez el filósofo griego Platón “El castigo que los hombres buenos tienen que pagar por no estar interesados en la política es ser gobernados por hombres peores que ellos mismos”.

¿Cúal Democracia?

Por: Millizen Uribe

Basta irse al concepto original de lo que es la democracia para cambiar la percepción de que hoy día en República Dominicana vivimos en total y absoluta democracia.

Y es que en una breve revisión etimológica de este concepto nos encontramos con definiciones como estas: “Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo”.

“Es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes”. “Es una forma de convivencia social en la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley”.

Después de leer estas conceptualizaciones me atrevo a preguntar en voz alta: ¿Cuál democracia? Y es que basta revisar las palabras subrayadas para darse cuenta de que en el país no hay tal democracia o que, en el mejor de los casos, está muy debilitada. Veámoslo por parte y siguiendo las características del concepto.

Dice que en este sistema: “la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva”. Sin embargo vemos como aquí en el país lo que imperan son las decisiones de los funcionarios y gobiernos de turno.

Ejemplo ¿Decidió la mayoría que era prioridad construir un Metro? ¿Decidió la mayoría que la Reforma Constitucional debía hacerse por Asamblea Revisora y no por Asamblea Constituyente? Dice que “las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante participación que le confieren legitimidad a los representantes”. Pero sabemos que aquí hay pocos mecanismos de participación, sino que esta se limita a acudir a las urnas cada cuatro años, pero no hay referéndums revocatorios ni otras herramientas de participación y expresión.

Además, ¿llegan al poder los funcionarios y “representantes” que el pueblo desea o aquellos que tienen más dinero para pagar más anuncios y ganar las elecciones? ¿Es legítimo un diputado o un senador que gane mediante un fraude o comprando adeptos, votos y cédulas? Dice que en la democracia: “todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley”.

Y yo me pregunto: ¿Aquí en dominicana vale lo mismo un rico que un pobre?, ¿Un religioso que un ateo? ¿Un hijo de un militar que uno de un pollero? Y sé que ante mi inquietud muchas dirán que antes cuando la dictadura de Trujillo era mucho peor, que hoy por lo menos uno puede hablar y tener espacios como este en los medios de comunicación.

Pero ¿creen ustedes que son todas las opiniones o ideas que se pueden decir en voz alta o ser publicadas en un medio? Sino tomen como ejemplo el caso del general Juan Tomas Taveras, articulista de este medio, quien fue preso por pensar diferente y atreverse a formular en voz alta una crítica.

Patá y trompá contra la corrupción


Por: Crystal Fiallo
No todo en mi columna es un bombardeo a las autoridades que gestionan nuestros servicios públicos. Es necesario también reconocer las iniciativas del gobierno para combatir ciertas problemáticas que corroen nuestro desenvolvimiento como nación, como lo es la tan mencionada corrupción. “La cruzada contra la corrupción en la administración pública”, conjunto de medidas que se propulsarán desde el gobierno, demuestra cierta apertura por parte de la actual administración y una actitud responsiva en este momento en el que se han destapado tantas canastas podridas.

Por otro lado, debemos aceptar que la lucha contra la corrupción es una batalla de todos/as los dominicanos/as y que no se la podemos tirar en las espaldas solo al gobierno: el pueblo debe estar alerta, pendiente, participando, supervisando, dando seguimiento, exigiendo, advirtiendo.

Las palabras del Presidente reseñadas en los periódicos de circulación nacional sobre este tema demuestran que existe disposición política para iniciar esta lucha, pero igual ‘él me dijo’ lo mismo cuando se creó la Comisión Nacional de ética y combate a la corrupción a la cual le di seguimiento desde dentro y fuera y los resultados nunca fueron los esperados; o también el caso del DPCA que en más de una ocasión gritó no tener fondos suficientes para llevar la cantidad de casos denunciados. Por eso esta cruzada puede que “te’ cruzá”. Hay que estar vigilantes con estas medidas y exijamos resultados.

El gobierno anunció también la instalación de líneas y buzones para que la ciudadanía denuncie actos de corrupción en las distintas instituciones del Estado, lo cual representa una medida de respuesta y no de prevención. Sí hay que admitir que es un paso de avance, pero no es el ‘pleito’ que esperamos que el gobierne le ‘eche’ a la corrupción. Está demás decir que el presidente indicó que muchas de las denuncias y campañas respeto al tema también son estrategias de los partidos opositores para restar credibilidad al mandatario; ahora bien, sean o no estrategias, los casos son tangibles y son un virus para la sociedad.

Entiendo que el gobierno debe perseguir la corrupción pero lo más importante es evitar que nazca. Una lucha agresiva, con patá y trompá, promoviendo espacios abiertos de participación ciudadana, consultas públicas, reforzar la institucionalidad, implementar los mecanismos participativos y de control ciudadano como lo son: el presupuesto participativo de los gobiernos locales, las oficinas de acceso a la información, plebiscitos, referéndum, declaración jurada de bienes, tabla de escala de salarios en la administración pública, talleres de educación cívica y funciones del gobierno, entre otros. Pero no lo hagamos por pedacitos, desarrollemos un plan a 10 años, evaluemos los resultados y trabajemos en mejorar los indicadores básicos de la transparencia y corrupción. Para esto es necesario comprometer “a to’ er vivo”, como diría un buen dominicano/a.

Muchos de estos mecanismos antes mencionados y otros por mencionar promueven la democracia directa, fortalecen la gobernabilidad y generan una ciudadanía consciente y demandante. Por otro lado, pero no tan divorciado de lo antes indicado, se hace necesario promover verdaderas reformas de descentralización ya que, mientras más centralista es un gobierno o unitario es un Estado, menos accesibilidad para al ciudadano a estos mecanismos.

Dejemos ya el Balaguerismo y el Trujillismo atrás; promovamos una nación basada en una correcta y balanceada distribución del poder.

jueves 9 de julio de 2009

Intolerancia política

Por: Guillermo Peña Capellán

El destacado historiador británico, Eric Hobsbawm, catalogó el siglo XIX como el “siglo de las revoluciones” y el siglo XX como el de “las grandes intolerancias”.

En los albores del siglo XXI en América Latina la intolerancia política persiste y tiene tendencia a crecer con el tiempo. Los fuertes enfrentamientos políticos entre presidentes latinoamericanos, hacen que la Región se vea cada vez más fragmentada. El Barómetro de las Américas 2008 así lo confirma, situando entre los países más intolerantes a Bolivia, Guatemala, Honduras, Haití, Ecuador Perú, Colombia, Chile, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Una de las características fundamentales para vivir en democracia es la tolerancia política. Esto implica respetar el derecho que tiene la ciudadanía de expresarse mediante mecanismos de presión, como son las protestas cívicas que impulsan una oposición política crítica, consciente y constructiva.

¿Hay intolerancia política en la República Dominicana?

Mientras se tilde de perredeísta, peledeísta o reformista a quien se opone a una postura del gobierno de turno, con el propósito de descalificar su planteamiento, se podrá decir que hay intolerancia política. Y es que pensar que uno siempre tiene la razón, es caer en el absolutismo retrógrado del siglo XVII.

La represión a los jóvenes del campamento de Gonzalo en los Haitíses es una muestra de intolerancia política. Jamás debe confundirse la tolerancia con la debilidad. Actuar de manera intolerante promueve los fanatismos, dogmas y fundamentalismos que tanto daño han hecho a la humanidad.

Fomentar la tolerancia política y la diversidad es el objetivo de toda sociedad que se considera democrática. Su ausencia impide el diálogo pluralista y sensato.

El progreso de una sociedad se alcanza con la madurez política. Cuando se impone una moral pública o religiosa se contrapone con el pluralismo democrático.

Ejercer la ciudadanía es precisamente aceptar la disidencia política como parte del juego democrático. Las dominicanas y los dominicanos tenemos el gran reto de cambiar nuestra cultura política, de autoritaria e intolerante a democrática y participativa. La decisión está en tí.

Y ahora el Papa

Por: Millizen Uribe

Un tema muy manido, pero tratado con poca profundidad. Este es el tema haitiano. Con el sucede que históricamente grandes figuras del mundo, y otras no tan grandes, se han pronunciado con el aparente objetivo de buscar una solución a este problema. Entre los más recientes se encuentra el papa Benedicto XVI quien el lunes señaló que “considera indispensable en Haití el apoyo a familias necesitadas y proteger a mujeres y niños, víctimas de violencia, abandono o injusticia”.

En realidad el papa no ha dicho nada que otros líderes económicos, políticos, religiosos y culturales no hayan señalado acerca de este tema. Sin embargo, tanto él como sus predecesores que se han pronunciado sobre este tema se han quedado corto cuando plantean el tema de las donaciones, de la intervención militar, de la emigración y de la mera solidaridad como la solución a la crisis haitiana.

Veámoslo por parte e iniciemos con el tema de las donaciones. Entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por poner un ejemplo, han desembolsado miles de millones de dólares en ayuda para Haití. De hecho este año aprobó 100 millones de dólares, el doble que en 2008 y en 2007 y para el 2010 el paquete de donaciones será de 120 millones de dólares para Haití, destinadas a inversiones en infraestructura, servicios básicos y la prevención de desastres.

Y aunque la inversión es súper cuantiosa, ¿dónde radica el problema? En que pocas veces ese dinero llega a los más necesitados, sino que, como ha sucedido históricamente, se queda en la oligarquía de Haití. Porque es un problema de estructura, más que de asistencialismo.

Igual sucede con el caso de la intervención militar, una solución a la que históricamente han recurrido países como Estados Unidos y la misma Francia. Hoy día nueva vez se insiste en esa fórmula. Esto con el establecimiento de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), lo cual hizo el Consejo de Seguridad de la ONU, en su resolución 1542, de 30 de abril de 2004.

¿Y qué han conseguido con esto? Pues nada o muy poca cosa, ya que varios movimientos haitianos han señalado que estas fuerzas, lamentablemente ahora de origen latinoamericano, violentan la soberanía del pueblo haitiano y ejercen abuso de autoridad con los menos pudientes.

¿Y qué hay con el caso de la emigración? Pues es por demás sabido grandes potencias que en un pasado saquearon todas las riquezas de Haití, entienden hoy que es la República Dominicana la que debe poner solución al problema haitiano.

Según ellos para poner fin a la crisis basta con abrir las fronteras dominicanas (en gran parte simbólica) y permitir que los haitianos vengan a este territorio. Y yo me pregunto ¿Acaso la solución económica, política y social para un país debe descansar en la entrada migratoria a otro, sobretodo tomando en cuenta que ese otro país tiene limitaciones económicas, políticas y sociales?

Pero entremos a su lógica, y supongamos que sí, que esa sea la solución. Entonces ¿Porqué Estados Unidos, por ejemplo, no permite que los haitianos entren a su territorio, sino que los deporta tan pronto pisan su territorio?

Sabemos que esta tampoco es la solución, y si a usted amigo o amiga lector se le ocurre preguntar que para mí cuál es la solución entonces, le diría que no creo que para este problema haya recetas mágicas o únicas. Sin embargo estoy absolutamente segura que toda solución para el problema haitiano debe comenzar por Haití mismo. Por un levantamiento de este pueblo, de un “sacudión” que le haga librarse de toda ese explotación que históricamente le ha hecho la oligarquía internacional y nacional.

Haití necesita levantarse, olvidarse de la lástima internacional y nueva vez tomar las riendas de su propio destino, así como una vez lo hicieron Jean-Jacques Dessalines, Toussaint-Louverture, y otros y otras que honraron su sangre, su color.

viernes 26 de junio de 2009

¿Más bonos soberanos?


Por: Guillermo Peña Capellán
En el año 2001, el ex presidente Hipólito Mejía, con el apoyo de los legisladores del PRSC, promulgó la Ley de Bonos Soberanos 108-01, que permitió la emisión de 500 millones de dólares en bonos soberanos, con el fin de crear obras de infraestructuras físicas prioritarias. ¿Y dónde están esas obras prioritarias? No sé ustedes estimados lectores, pero yo sólo conozco la del puente Juan Bosch porque lo dice en la tarja.

Los pronunciamientos de importantes dirigentes políticos del PLD en aquél momento retumbaron por doquier en rechazo de la medida tomada por el gobierno del PRD, tras considerar que el país no podía seguir endeudándose de tal manera. Incluso, el ex candidato presidencial Danilo Medina, criticó que, si el Estado no podía asumir una deuda menor de 300 o 400 millones de dólares, sería imposible pagar la deuda de 500 millones de dólares en bonos soberanos.

Recientemente, el Secretario de Hacienda, Vicente Bengoa Albizu, anunció que el gobierno del PLD enviará al Congreso Nacional, un proyecto de ley, a los fines de recurrir a una nueva emisión de 1,000 millones de dólares en bonos soberanos, para suplir la caída de los ingresos fiscales. ¿Por qué ahora resultan positivos los bonos soberanos?

Se repite de nuevo la historia. Más bonos soberanos para que el país siga endeudándose, Y es que en vez de reducir el gasto público y ser austeros, de nuevo nuestro gobierno emitirá más bonos soberanos que deberán pagar los hijos de nuestros hijos con impuestos al cuadrado. ¡Que abuso!

jueves 25 de junio de 2009

La mujer de Duarte


Por: Yulendys Jorge

Patria: “tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos”. Esta es la definición que se recoge en el diccionario de la Real Academia Española, la cual tiene su correspondencia en el país, en la Academia Dominicana de la Lengua.

La definición es a propósito de la propuesta de declarar a Salomé Ureña como madre de la Patria; sugerencia emitida por la reconocida escritora e investigadora dominicana Ángela Hernández en un discurso ofrecido en la celebración de su ingreso a la Academia. ¿Por qué a Duarte se le reconoce como el Padre de la Patria? Juan Pablo Duarte fue el autor intelectual –el culpable, según Ramón Colombo, de que hoy día los ciudadanos nacidos en esta porción de tierra caribeña sean denominados y se sientan como dominicanos.

Duarte con la fundación de su sociedad La Trinitaria, y junto a sus compañeros, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, fue la fuente de inspiración para empoderar a un grupo de dominicanos y librar una lucha que puso fin a 22 años de dominación haitiana, y sentó la base para la consolidación de una nación independiente y soberana.

De la agudeza y densidad de la investigación de la escritora Àngela Hernàndez sobre los aportes literarios de Salomé Ureña, así como de su indiscutible sensibilidad hacia la nación dominicana y de su sentimiento patriótico para ser considerada como Madre de la Patria, no sería motivo de discusión. Lo que sorprende es que no hayan salido a relucir nombres como María Trinidad Sánchez y Juana Saltitopa.

Las valoraciones para un reconocimiento como tal deberían ir más allá de aportes literarios y de reflexión en torno al tema de la nacionalidad y del patriotismo.

Si las corrientes feministas necesitan tener una madre patriótica, deberían aprovechar sus inquietudes para hacer justicia con mujeres que participaron y fueron parte importante en la conformación de la Patria, con su lucha, con sus aportes y con su constancia para alcanzar las aspiraciones del Padre, de Duarte.

María Trinidad Sánchez, no solo fue la costurera que unió los cuadrantes de la bandera dominicana; por su lealtad hacia los febreristas fue fusilada en 1845, convirtiéndose en la primera víctima política. María participó en todo el proceso de la independencia dominicana, al igual que Juana Saltitopa, la coronela inmortal, mujer de armas a tomar. Luchó como soldado en la batalla de marzo en Santiago…

Seamos justos. Seamos racionales. Salomé Ureña puede –como lo tiene- ocupar un sitial de preponderancia en el mundo de las letras, mas los argumentos para compartir el trono de Duarte no son tan sólidos comparados con mujeres como las que sí participaron con entrega en la lucha por la independencia y la soberanía nacional y la conformación de la República Dominicana.

lunes 8 de junio de 2009

Los independientes son el segundo partido más grande


Por: Guillermo Peña Capellán

La encuesta Barómetro de las Américas 2008 revela que, el 30.2% de las dominicanas y dominicanos no simpatiza por ningún partido político.Después del PLD que tiene el 47.4% del electorado, los y las independientes son el segundo grupo más grande (paradójicamente el partido de los sin partidos tiende a la alza). Le sigue el PRD con el 17.4%, y el PRSC alcanza a penas un 4.4 %.

Recordemos que en el año 2004 el 27% del electorado decidió optar por la abstención y en las elecciones de 2008 el abstencionismo alcanzó el 29%.Los datos reflejan que nos estamos cansando de los partidos políticos tradicionales.

Indudablemente la gente está buscando nuevas opciones políticas para ver si este país cambia. Sin embargo, parece que no estamos muy seguros de que los diversos movimientos políticos alternativos que hoy existen son los más capaces para cambiar el país. Además los estigmas sociales de una izquierda retrógrada, populista y desfasada hacen que el elector rechace de plano ser parte de éstos movimientos. Aunque sus protagonistas no respondan necesariamente a esas etiquetas. El ciudadano de a pie quiere que surja algo nuevo, pero no quiere trabajar para crearlo. Es necesario romper con la cultura del conformismo y la indiferencia para promover la participación ciudadana y la democracia participativa.

La abstención no es la solución. Independientes, atrevámonos a crear una nueva opción política para tener el país que merecemos y soñamos. Otros países latinoamericanos han podido. ¿Acaso nosotros no podemos?

viernes 29 de mayo de 2009

Tengo miedo...

Por: Crystal Fiallo

El miedo: una emoción que te recuerda tu grado de ‘humanidad’. Un torbellino interior que acelera tus latidos y que se mezcla con la desesperación, algunas veces con llanto, con sudor, fuerte jadeo y ganas de correr. Pero, ¿qué pasa cuando todos los miedos se mezclan entre sí y no puedes separar uno del otro? ¿Será lo que muchos llaman “una crisis existencial” producto de las distintas etapas de vida que los seres humanos atraviesan? ¿O será incertidumbre? Quizás ¿un vacío espiritual, emocional, mental?

Complicarse buscando una respuesta no es una opción, pues dice un dicho que la vida es sencillamente complicada y complicadamente sencilla (eso explica muchas cosas). A mi me dio la gana de agarrar mis miedos y sacarlos a la luz. No hago esto para vencer mis miedos, o para expulsarlos de mi ser: lo hago con la preocupación de que hemos olvidado que sentir miedo y confusión es de humanos.

Enfrentar los miedos es el lema de todo líder, pero vencerlos es el discurso de la Sra. Reflexión. Hoy siento que más dominicanos/as, a raíz de los procesos de reforma del Estado que se llevan a cabo en estos últimos años, han desarrollado miedo a creer y a perder el mismo miedo.

Quiero compartir mis miedos para despertar los tuyos, los suyos, los de ellas y los de ellos; atrapar la razón que mantiene vivos esos miedos y recordar que estamos hechas/as de puros sentimientos y tejido humano.

Tengo miedo de equivocarme, de hablar cuando no me toca, de olvidar fechas históricas importantes o ubicaciones de países en mi globo terráqueo.

Temo no llenar las expectativas de aquellas generaciones que nos abrieron camino para nuestra llegada; temo que ellos y ellas sean tan intolerantes que, contrario a incentivarme, más bien me alejen con sus críticas y con sus varas con las que miden a todos/as los de mi generación sin pensar qué nos afecta, qué nos falta, qué nos pasa.

Tengo miedo de que Silvio deje de cantar, de que Fidel decida decir adiós, de que Chávez se haga amigo del imperio…

Tengo miedo de que los países del medio oriente sigan siendo sacos de arena para golpear, que África siga gritando y nadie la escuche y que el cono sur se haga eco de ese llanto y se ahogue.Me da pánico que la lucha de las minorías continúe para siempre; me horroriza comprar un carro pero más aún montarme en carro público y colaborar con la red de “los dueños del país”.

Me aterra seguir hablando lo mismo durante décadas; que Juan Luis Guerra deje la música, que Victor Victor deje de sonreír, que Tony Almond se corte sus trenzas o que “El Jefe” vuelva.

Me da desasosiego pensar que Casa de Teatro deje de existir o que Evo Morales olvide sus raíces. Me enloquece creer que el capitalismo llegó para quedarse y que la globalización se “chupará” los países más pobres.

Tengo miedo de que me critiquen, de que me griten, de que me cuestionen, de decidir por la sociedad civil o por el gobierno; me da miedo no llorar, no amar, no sentir… Le tengo un chin de miedo a la nueva Carta Magna… ¿en qué parará eso?Me asusta perder la sensibilidad, tomar decisiones serias, hablar en público, dejar de escribir, perder la esperanza, perder los dientes o ser decapitada.

Me espanto cuando el gobierno nos da la espalda como pueblo; odio ver la cara de las clases sociales cuando se paran una frente a la otra; me da terror ver que los valores se derrumban; me da miedo abortar, ser violada, no tener nacionalidad, viajar en yola o tener un primo contagiado de AH 1N1.

Mientras escribo, de fondo escucho a Aventura que canta una canción en contra de la interrupción del embarazo, seguida de la canción de su autoría: “hoy es noche de sexo”: ¡eso da miedo!Horror, terror, espanto, susto pensar que no tengo a nadie que de la cara por la muerte, por nosotras las mujeres, jóvenes, niñas o por los inmigrantes de las alcantarillas del mundo…

Tengo miedo de perder el miedo y de nunca perderlo.

Transfuguismo político y democracia


Por: Guillermo Peña Capellán
En República Dominicana el transfuguismo político es una práctica de antaño que, le ha hecho mucho daño a nuestra débil e incipiente democracia.

Y es que muchos de los politiqueros que hoy se consideran anti-trujillistas; ayer fueron trujillistas acérrimos a la tiranía. Basta con ver los vídeos El Poder del Jefe I, II y III de René Fortunato para constatar sus nombres.

Algunos cedieron aceptando cargos públicos ante la presión y el miedo, varios lo hicieron por conveniencia económica y otros por necesidad. Sin embargo, los más valientes lucharon en las calles con balas de dignidad, se plantaron en las aulas con armas ideológicas o simplemente tomaron la angustiosa decisión de exiliarse para no ser cómplices de la tiranía.

Un destacado amigo catorcista me dijo que el país se dividió en trujillistas-balagueristas, trujillistas de la unión cívica y anti-trujilistas, y de éstos últimos quedaron pocos porque fueron asesinados por el régimen despótico de Trujillo y los gobiernos represivos de Balaguer. Según el diccionario de la Real Academia Española, tránsfuga “es una persona que pasa de una ideología o colectividad a otra”.

En la política dominicana ocurre con mucha frecuencia que, muchos dirigentes relevantes de los partidos políticos mayoritarios y minoritarios gozan de un puesto electivo o gubernamental, a cambio de apoyo político.

Lo cierto es que ningún partido político escapa al transfuguismo. En el Partido Reformista Social Cristiano PRSC podemos mencionar 3 ejemplos, Ángel Lockward y Héctor Rodríguez Pimentel quienes pasaron de ser socialcristianos a de centro-izquierda, o sea, del PRSC al Partido de la Liberación Dominicana PLD; y el más reciente Víctor Gómez Casanova, quien pasó de ser socialcristiano a socialdemócrata, es decir del PRSC al Partido Revolucionario Dominicano PRD.

También en el Partido Revolucionario Dominicano PRD podemos citar 3 ejemplos, Johnny Ventura, Felipa Gómez y José Ramón Fernández (Bigote), quienes pasaron del PRD al PLD.

De los partidos minoritarios citemos 2, José Gonzalez Espinosa del Partido de los Trabajadores Dominicanos PTD, y Elías Wessin y Chávez del Partido Quiqueyano Demócrata Cristiano PQDC, quienes han apoyado tanto al PRD como al PLD.Los principios democráticos se contraponen al transfuguismo político. Proponemos desde este espacio una iniciativa legislativa que sancione a los tránsfugas.

Ya la concepción patrimonialista del politiquero dominicano está llegando a extremos inimaginables. Creen que el Estado es una fuente de acumular riquezas personales.

Con esto lo que se logra es desvirtuar la representatividad política y perjudicar el buen funcionamiento de las instituciones estatales. ¿Hasta cuándo permitiremos que esto siga ocurriendo ciudadanos?

Más espejitos por oro


Por: Millizen Uribe
Las madres se respetan, incluyendo a la Madre Naturaleza. Esta es una de las enseñanzas básicas que recibimos en nuestros primeros años de formación, tanto escolar como humana.

Sin embargo, en estos últimos años hemos observado como en nuestro país la tendencia de irrespeto hacia el medio ambiente se ha arreciado.

Primero peligró el malecón, con el capricho del proyecto “Novo Mundo XXI”, conocido popularmente como “la isla artificial”, y con el que se pretendía “tomar un millón de metros cuadrados del mar Caribe, en la porción que se extiende desde la avenida Winston Churchill por la parte Sur, hasta el rompeolas que está frente al obelisco en la esquina formada por las calles Ángel Guerrero y George Washington en la zona de Ciudad Nueva” para construir una lujosa y costosa isla artificial destinado al uso de los más pocos. Después fue la resistencia al cierre de las granceras, un proceso que empezó con una resolución emitida durante la gestión de Max Puig en la Secretaría de Medio Ambiente pero que encontró aguante en algunos sectores.
Ahora es el caso de Los Haitises. Este Parque Nacional, una de las reservas biológicas más importantes del país, pues constituyen un sistema de captación, almacenamiento, conservación y distribución de agua, está siendo amenazado por la intención de instalar una fábrica de cemento que aprovecharía al mismo tiempo los recursos mineros de la corteza terrestre en la zona.
De acuerdo con los informes, la Secretaría de Medio Ambiente le ha concedido el permiso a la empresa interesada bajo el argumento de que de que “el área de concesión esta fuera de los límites del Parque”.

No hay que ser un técnico en medio ambiente para darse cuenta de que cualquier intención de explotar la corteza terrestre de esta zona afecta a toda esa bella cadena de plantas, ríos, manglares y montañas que se cierne sobre este parque.

Una vez más la patria nos llama. Nos extiende el llamado de una de sus hijas predilectas: la naturaleza.

Y una vez más los quisqueyanos valientes debemos alzarnos en la defensa de la madre naturaleza, parte importante de ese legado histórico y monumental que nos dejaron los padres y las madres de la patria.

Y es que aceptar esta obra con el argumento de que proveerá de unos cuantos empleos a algunos campesinos de esta zona sería volver a canjear espejitos por oros, pues en tiempos que la escasez del agua es una de las amenazas principales para los años venideros, una media isla en el mundo sacrifica su biodiversidad por unos cuantos pedazos de cementos.

La cementera...¿Y el medio ambiente?

Por: Guillermo Peña Capellán

Un grupo de jóvenes preocupados por el desarrollo sostenible de nuestro medio ambiente y la preservación de los recursos naturales del país; han levantado un campamento de vigilancia ambiental, con el fin de que se anule la concesión de la planta de cemento en la zona de reserva ecológica del Parque Nacional Los Haitises.

El campamento inició el sábado 16 de mayo, y por ahora tiene pautado finalizar el domingo 24 de mayo. En el mismo se realizarán diversas actividades culturales y de intercambio de conocimientos con los campesinos moradores de la zona.

La idea es lograr la movilización social pacífica de la gente, con el objetivo de revocar la medida a favor del Grupo Aceros Estrella, a quien supuestamente el gobierno le debe dinero.

Sobran los argumentos para que la cementera no se sitúe en dicha zona. Primero, los técnicos de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARENA) informaron que no era viable ni sostenible la cementera en dicho lugar. Segundo, la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias de la República Dominicana se han pronunciando contra la misma por entender que, “una cementera en la formación del Carso de los Haitises genera impactos negativos sobre la captación, almacenamiento, flujo, y calidad de las aguas que implican la misma”. Y tercero, viola la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales 64-00, porque el recurso natural mas preciado, el Agua, peligra por la contaminación que provocarían los efectos de la planta de cemento.
Quien este interesado en formar parte del campamento puede escribir al correo electrónico ecolucha@gmail.com y entrar a la página Web http://www.ecolucha.blogspot.com/ para tener más información sobre los efectos negativos que ocasionaría instalar la cementera en Los Haitises.

martes 12 de mayo de 2009

¿Feria del libro?


Por: Millizen Uribe

En cualquier país del mundo una Feria del Libro es un espacio en el que escritores y lectores conversan acerca de sus obras y en el que el público puede adquirir libros a un precio más asequible que de costumbre. Sin embargo, en Santo Domingo, la ciudad de ese país ubicado en el mismo trayecto del sol, la feria del libro es muchas otras cosas antes que eso.

Y es que año tras año vemos como la comida, la artesanía, los mata tiempo, y la “politiquería” le roban el protagonismo al libro.

Son muchas las personas que acuden a la feria a hacer cualquier cosa, menos a comprar o a conversar de libros. Es frecuente encontrarse con adolescentes que van a enamorarse, a socializar y hasta a “vitrinearse”, adultos que van a disipar la mente o a “sacar los muchachos a pasear”, estudiantes que van obligados a modo de tarea y pequeñines que aunque no entienden nada de la Feria del Libro son llevados por sus maestros y expuestos a largas caminatas y a horas de sol.

Pero además, ese pequeño y muy selecto grupo de personas que asiste a esta feria a comprar libros se encuentra con la problemática de que en algunas ocasiones los libros no están tan baratos como esperan, pues muchas librerías aprovechan este evento para “hacer su agosto” y venden los libros más caros que de costumbre.

¿Y qué decir de los stands o pabellones? Aquí más que la creatividad se impone el derroche y el lujo. Muchas de las instituciones oficiales invierten parte del presupuesto público en construir lujosos stands.

Además que la presencia de instituciones de este tipo en una feria del libro obedece al mero objetivo de promoción política y esa no debe ser la esencia de este evento.

Precisamente la esencia es lo que se pierde en esta feria, por eso en las áreas de comida, de artesanía y de espectáculos se puede observar una gran concentración de personas. En cambio, en actividades puntuales como las puestas en circulación de libros, en los talleres, en las conferencias y en los conversatorios el público siempre es muy reducido.

Lamentablemente esta XII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2009 reforzó el panorama descrito. Libros caros, mucha comida y mucha artesanía, poca lectura y pocos libros, también son las características principales en esta versión.

Y aunque en honor a la verdad hemos de reconocer que hay mucho más organización, una participación más amplía de expositores nacionales e internacionales y mucho más diversidad en el programa, sin un público con cultura de lectura, esto pierde trascendencia.

Pero, quizás en materia de feria la “doceava y no la tercera sea la vencida” y en esta ocasión los dominicanos y dominicanas aprendamos que visitar una feria del libro es acudir a un manantial donde podemos saciar nuestra sed de lectura, conversar frente a frente con nuestros escritores favoritos, discutir y opinar de temas a través de paneles, charlas y conferencias, y abrir nuestras mentes para que las ideas fluyan, sobre todo esas referentes a la construcción de una mejor nación.

La juventud en la constitución


Por: Guillermo Peña Capellán

Es motivo de orgullo, júbilo y esperanza para el Colectivo Latinoamericano de Jóvenes y Toy Jarto pero creo en mi país, que las y los asambleístas tomaran en cuenta la propuesta que le hiciéramos el histórico día 19 de Marzo, a la Comisión Permanente de Juventud de la Cámara de Diputados, de incluir los derechos de participación social y política de la juventud en la reforma constitucional.

Por primera vez en la historia dominicana las y los jóvenes estamos presentes en la constitución. Con ello se reconoce a miles de jóvenes transformadores que lucharon y luchan hoy por un país más democrático y de oportunidades para todo/as.

El nuevo artículo consagra que: “El Estado garantizará el derecho de los jóvenes y promoverá su efectivo ejercicio, a través de políticas y programas que aseguren y mantengan de modo permanente su participación e inclusión en todos los ámbitos de la vida nacional. Se reconoce además su valor como actores estratégicos en el desarrollo de la nación.”

Y es que si bien, en sentido general esta constitución tiene enormes retrocesos porque viola derechos humanos fundamentales, sería mezquino no reconocer que este nuevo artículo es un avance para la juventud dominicana.

Es plausible la conducta de los legisladores que presentaron ante la Asamblea Nacional la propuesta. Nos alegra sobremanera que no se hicieran indiferentes ante los reclamos de la juventud, porque es precisamente este sector quien los lleva o saca de sus curules.

Aunque estamos conscientes de que el reto ahora es que este artículo se cumpla a cabalidad. Positivo es el simple hecho de que ahora tenemos en nuestra constitución, una nueva herramienta legal, que se suma a la Ley General de Juventud 49-2000, para seguir exigiendo nuestros derechos como grupo social predominante.

Porque lo cortés no quita lo valiente. Sinceramente agradecemos a quienes nos apoyaron y le recordamos que este logro de la juventud dominicana es un punto de partida para seguir la difícil tarea de construir el país que nos merecemos.

lunes 11 de mayo de 2009

No todos los cuartos se cogen

Por: H. Galván

Conozco Los Haitises desde chamaquito. Los cuentos de indígenas vivos, de caritas enterradas, de ciguapas caminando pa’lante con lo pie’ pa’ tra, de cuervos y de manatíes, se entremezclaban en mis primeros años con la imagen mañanera del viejo Anselmo, que siempre llegaba con los pantalones “aremanga´os” y mojados en un cayuco de velas y remos por la playa alfombrada con almendras de frente a mi casa, la mar.

El viejo Anselmo, parco al hablar, sonriente por naturaleza, ahorrador y de buen vivir, siempre se nos acercaba con los bolsillos llenos de mentas de guardia, las cuales esperábamos ansiosos los niños del barrio. Era propietario de una finca en Los “Haitiles” (como le dicen por allá) y, por lo que conversé con él, sembraba batata y yautía.

Un buen día, Don Anselmo, el vecino de al frente, murió. Dejó aquel sombrero pueblerino que nunca se apeó, dejó su cayuco en la arena, pero sobretodo, dejó varias casas, fincas, y un dinero en el banco que nunca nadie cobró, y que sólo ha quedado como un de los tantos rumores de Sabana de la Mar.

En el medio de todo, también recuerdo el rumor del burro quemado por Candelier. Nosotros, los muchachos del barrio, salíamos siempre a recibir en trulla a los helicópteros, que como tornados, aterrizaban cerca del muelle entre el gentío de curiosos y buscavidas. En los colmados y esquinas sólo se oía el nombre de un tal Candelier, que estaba desalojando a los campesinos, y se escuchaban los helicópteros volando y, a correr se a dicho.

Yo no lo sabía, pero ese era el proceso de desalojo compulsivo de miles de campesinos que fueron expulsados del Parque Nacional, para supuestamente defenderlo. Ya de esta historia sólo quedan retazos en mi mente, ruidos, imágenes fugaces y voces, pedazos de sueños que no he perdido, no me pregunten por qué. Pero de Los Haitises y sus mogotes, queda toda una imagen de belleza impoluta, que no puedo (ni pueden) borrar.

Es por eso que aún me siento aun aturdido al saber de los aprestos de un grupo de empresarios voraces de Santiago de instalar, a fuerza del dinero, una Cementera en sus fronteras y contornos.

Es por eso, que todavía no entiendo el porqué Jaime David Fernández Mirabal, desoyendo a los técnicos de la propia Secretaría Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARENA) que él dirige, ha autorizado la instalación de la Cementera de los Estrellas en la Zona de Amortiguamiento del Parque Nacional Los Haitises.

No hay ninguna razón para que se instale allí, que no sean el capricho o la ambición desmedida de empresarios sin conciencia social y ambiental y el soborno y la corrupción de los politicastros dominicanos.

Una Cementera no es un relajo. No es una bodega campesina, ni una mina de arena de construcción. Una cementera es una de las plantas de la minería más contaminantes e impactantes sobre el entorno. Los Haitises y su zona de amortiguamiento no son un lugar para ella, no lo soportarían la caoba, ni el mangle rojo, pero mucho menos los guaraguaos, las jutías, las garzas reales o los reycongos.

No nos oponemos al desarrollo minero, mucho menos al industrial. Favorecemos la competencia y ojalá que esta planta (ubicada en otro lugar) venga a abaratar los altos costos de los insumos de la construcción. Pero nada, absolutamente nada, vale más que el Parque Nacional los Haitises y su reserva de biodiversidad y recursos hídricos.

Lo que los técnicos de la SEMARENA plantean en su informe es contundente. Este proyecto es inviable; sencillamente absurdo.

Da una inmensa vergüenza y consternación ver al Secretario Jaime David actuar como abogado del diablo, defender sin razón intereses espurios de un Consorcio Minero y apoyar un crimen de lesa humanidad, como lo es afectar el Parque Nacional Los Haitises.

Yo no se a quién le tocó cobrar el dinero que pagan comúnmente los empresarios de este país, durante las campañas para agenciarse obras como éstas. No creo que haya sido Jaime David, pero lo que se, lo que sí estoy seguro, es que, fuere quien fuere, tendrá que devolverlo.

El pueblo dominicano no va a permitir que instalen esa maldita cementera en ese lugar, que busquen otro.

Recuerden siempre, no todo el dinero se coge.

El fracaso de Bosch


Por: Millizen Uribe

La sensación más grata que puede experimentar un maestro es que sus alumnos aprendan de él. Un líder que sus discípulos le sigan. Un escritor que sus admiradores lo lean. Un político que sus decisiones tengan trascendencia.

La sensación más desgraciada que puede experimentar un maestro es que sus alumnos no aprendan de él. Un líder que sus discípulos no le sigan. Un escritor que sus admiradores no lo lean y un político que sus decisiones no tengan ni la más mínima trascendencia.

Precisamente en este último estado debe estar el espíritu, la esencia y/o los restos del profesor Juan Bosch al observar el desacertado rumbo por el que los dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana, una de sus más grandes obras, llevan a la nación dominicana.

Y es que aunque en la teoría los dirigentes políticos y los ejecutivos del actual gobierno se autodefinen “seguidores del maestro” y se disputan entre sí los lazos de cercanía a Bosch, en la práctica lucen bastante distantes.Sus “seguidores” en vez de defender y emular la constitución que Bosch promulgó, esa del año 1963 y que es tan famosa, conocida como una de la más liberal y avanzada de nuestra historia, prefieren crear otra, inclusive más conservadora y retrograda que la de su principal adversario: Joaquín Balaguer.

Sus “discípulos” son los que ahora explotan y maltratan el pueblo dominicano que él tanto amó.Sus “admiradores” sólo lo “recuerdan” a través de fechas o de ferias, mas no de actos. Mientras Bosch se mostró respetuoso de todas las creencias y abanderado del laicismo del Estado, sus “partidarios” ceden a la mínima presión de los jerarcas religiosos.

Y aunque por sus aportes políticos y literarios, pero sobretodo por esa inmensa sensibilidad humana que le caracterizó, Juan Bosch merece descansar en paz, no es extraño suponer que por lo menos de vez en cuando un pensamiento interrumpa su descanso eterno: ¡Que fracaso!

La historia les juzgará asambleístas



Por: Guillermo Peña Capellán

En abril del año 2009 se realizó la XXXVIII reforma constitucional, promovida por el presidente Leonel Fernández Reyna, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
El argumento principal para efectuar esta nueva reforma fue, que era necesaria una “revolución democrática “la cual garantizara el fortalecimiento del Estado de Derecho.

A pesar de que el programa de gobierno 2004-2008 del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) establecía que, la Asamblea Constituyente era el mecanismo idóneo para realizar la reforma constitucional.

El supuesto “congreso para el progreso” desconoció su programa de gobierno acogiéndose servilmente a la voluntad de la Iglesia Católica.

De igual modo fue la complicidad del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de supuesta ideología socialdemócrata, quien no jugó su papel opositor, plegándose sin cuestionamientos a una reforma constitucional conservadora, que renegaba de sus orígenes históricos.

En aquella reforma fue cuando se aprobó el Art. 30, que versaba sobre la prohibición de todo tipo de aborto, incluyendo en caso de que corriera riesgo la vida de la madre, por violación sexual o incesto.

Sin embargo, no faltaron quienes con dignidad se opusieron a este retroceso constitucional. Ello/as fueron; Minou Tavarez Mirabal, Víctor Terrero, Lety Vásquez, Karen Ricardo, Manuel Jiménez, Juana Vicente, Gilberto Serulle, Miguel Bejarán, Domingo Colón, Juan Comprés, Isabel de la Cruz, José Ramón de la Rosa, Juan Encarnación, Rubén Maldonado, Alfredo Martínez, Demóstenes Martínez, Abraham Martínez, Gmaliel Montas, Hilda Moronta, Franklin Peña Villalona, Mirtha Elena Pérez, Asif Nazario Rizek, Martha Rodríguez, Gustavo Sánchez, Celso Segura, Santiago Vilorio, Agne Berenice Contreras, Pedro Aguirre, Rafael Librado Castillo, Josefa Castillo, Salomón García y Noé Marmolejos.

Más o menos así dirá la historia que escribiremos nosotro/as, la nueva generación. No os preocupéis asambleístas. Rescataremos la valentía de quienes pensaron en el país, pero sobre todo realizaremos una nueva constitución que tome en cuenta nuestros antecedentes, para hacer la constitución democrática que espero por tantos años la sociedad dominicana.

lunes 27 de abril de 2009

Si ellas supieran


Por: Millizen Uribe

Si Mary Wollstonecraft, la filósofa y escritora británica del siglo XVIII, autora de la Vindicación de los derechos de la mujer, en la cual argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores a los hombres, sino que tan sólo pueden parecerlo debido a que no han tenido acceso a la educación apropiada, supiera…

Si la escritora francesa Olympe de Gouges, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791), quien defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en el derecho al voto, en el acceso al trabajo, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército, a la igualdad fiscal, a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico, supiera….

Si Rosa Luxemburgo, la teórica marxista de origen judío, quien pronunciará decenas de discursos a favor de la libertad, supiera..

Si Marie Curie, la química y física polaca, posteriormente nacionalizada francesa, pionera en el campo de la radiactividad, primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París, supiera...

Si Minerva Mirabal, formadora del Movimiento 14 de junio y quien luchó contra uno de los más grandes dictadores de América: Rafael Leonidas Trujillo, supiera…

Si Abigail Mejía, narradora, crítica literaria y educadora, una de las pioneras en el feminismo dominicano y quien se dedicó a la formación de las mujeres de los sectores pobres del país, supiera…

Si todas ellas supieran que después de que arriesgaron y ofrecieron sus vidas en la defensa de los derechos de las mujeres, hoy día son criticadas por las mismas mujeres quienes temen ser llamadas “feministas”.

Si ellas supieran que el sistema político ha manipulado y le ha hecho una contra propaganda tan fuerte al feminismo, que actualmente lejos de significar: un “movimiento que aboga por la defensa de los derechos de la mujer”, ha pasado a ser para muchos: un “movimiento de lesbianas, de mujeres agresivas, de libertinas, de desalmadas…”.

Si ellas supieran que jerarcas de la iglesia, politiqueros y abogados todavía se creen con derecho a decidir sobre el cuerpo de la mujer.

Si ellas supieran que todavía en cinco países del mundo: República Dominicana, El Salvador, Honduras, Chile, Filipinas, Somalia, Andorra, Vaticano, Malta, Luxemburgo e Irlanda no se permite el aborto, obligando a una mujer a tener un hijo sin importar si es producto de una violación, si el feto pone en peligro su vida o si este viene mal formado.

Si ellas supieran que ser una mujer independiente, estudiada, con una buena posición laboral, segura de si misma y conocedora y defensora de sus derechos le baja el “rating” frente a los hombres.

Si todas estas valiosas mujeres supieran que, aunque para algunos y algunas su causa parece perdida, todavía su ejemplo de vida es fuente de inspiración para muchas mujeres y hombres.

24 de abril de 1965


Por: Guillermo Peña Capellán

El recientemente fallecido general Elías Wesin y Wesin fue uno de los que lideraba la facción de las Fuerzas Armadas que produjo el Golpe de Estado al primer presidente democráticamente electo, profesor Juan Bosch. Así le comenté al vigilante de mi casa ésta mañana ante su pregunta de quien era él.

A pesar de que lamenté su muerte como igual hubiese lamentado la de cualquier otro ser humano, incluyendo los miles de jóvenes que asesinaron por haber cometido el delito de reclamar la vuelta a la constitución de 1963. No podía decirle lo contrario, porque no me iba a engañar a mí mismo, diciéndole lo que no creía.

Es justo decir que aquel episodio histórico fue lo que provocó la gesta del 24 de Abril de 1965. Y es que, el profesor Juan Bosch, apenas siete meses de haberse juramentado como primer presidente constitucional de la República Dominicana, (tras los 30 años de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo), fue derrocado porque impulsó la constitución de 1963, considerada por muchos como la más liberal de América Latina.

Para que no siga ocurriendo lo que me comentó el vigilante de mi casa, sería bueno que le pongamos nombres y apellidos a los hombres y mujeres de Abril de 1965. Recordemos que Abril de 1965 es Juan Bosch, Yolanda Guzmán, José Francisco Peña Gómez, Hilda Gautreau, Francisco Alberto Caamaño, Piki Lora, Rafael Fernández Domínguez, y muchos más.

Valoremos aquella proeza histórica como un ejemplo de que cuando un pueblo decide ser el artífice de su destino no hay fuerza que lo detenga. Pensemos que valió la pena la lucha, porque si hoy tenemos ciertos avances democráticos, se lo debemos ciertamente, a la su sangre, sudor y lágrimas que derramaron por la Patria.

Me toca hablar sobre el artículo 30


Por: Crystal Fiallo

En el Congreso Dominicano, en manos de la asamblea nacional, reposa el tan controversial proyecto de Reforma Constitucional propuesto por el Poder Ejecutivo. Nuestros legisladores están en la fase de discutir, aprobar o rechazar el articulado de dicho proyecto a través del sistema de votación.

Le tocó el turno al artículo 30 y salió airoso de ese salón de asamblea que tanta historia conserva en sus paredes. ¿Es culpa del congreso en su totalidad o de los partidos políticos? Antes de contestar esa pregunta déjenme desahogarme: QUE IMPOTENCIA TAN GRANDE sentí cuando supe el resultado de la votación: aprobado el artículo 30 que establece lo siguiente: Artículo 30.

El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte. No podrá establecerse, pronunciarse ni aplicarse, en ningún caso, la pena de muerte.

Es necesario dejar claro que el deseo de las organizaciones, legisladores/as y ciudadanos particulares que estaban en contra de este artículo era despenalizar el aborto en los casos de riesgo de vida de la madre y por violación sexual, causas que la mayoría de los países del mundo han aprobado en sus legislaciones.

Los invito a revisar el informe de las politicas de aborto 2008 de las Naciones Unidas que claramente demuestra lo antes dicho.

Mi impotencia me llevó a darle seguimiento a todo lo que los medios de comunicación y organizaciones expresaban, asi como también identificar cuáles legisladores y legisladoras apoyaron o rechazaron la moción.

El congreso NO es una vergüenza: ese día se demostró que allí trabajan congresistas conscientes, sensibles y realistas sobre el impacto del aborto inseguro en la República Dominicana. Contestando mi pregunta de más arriba aprovecho para pedirle a mis muy buenas amigas y amigos que hoy alzan sus voces con toda la razón en sus espaldas, a que no apunten al congreso como un todo: apunten a los partidos políticos que demostraron ser siervos de sus votos y no de ninguna religión como muchos han querido expresar. ¡Se salieron con la suya!

Debemos reconocer la labor de aquellos legisladores que sí decidieron apoyar a las mujeres que viven esa agonía de manera clandestina y que sus vidas estuvieron en peligro o que simplemente hoy no pueden leer este artículo que les dedico desde el fondo de mi alma. Es que much@s no entienden la magnitud de este asunto; podría decir que ni los mismos legisladores (una gran parte) comprenden el atraso que esto representa para la ciudadanía y organizaciones que llevan años luchando en esa batalla.

Solo una mujer es capaz de sentir lo que se siente que estén negociando con su cuerpo, pero cualquier persona entiende lo que es negociar y violar derechos inherentes a los seres humanos: eso fue lo que ocurrió esa noche del martes 21 de abril del año 2009. Me pregunto: ¿y ahora qué? Enfrentar a una sociedad política que no quiere entender las consecuencias del aborto inseguro; que no quiere leer las cifras de muertes maternas; que no quiere escuchar las historias tétricas de las niñas violadas por sus propios familiares…

Enfrentar a una sociedad que prefiere ver morir a una mujer antes de salvarle la vida, es una lucha que no todos pueden lidiar. Si al menos se promovieran medidas alternativas que dejaran entrever rayitos de esperanzas y soluciones tangibles, tales como: centros de adopción, educación sexual a todos los niveles, campañas de prevención y anticoncepción, etcetera, etecetera… Pero no; esta aprobación es un salto al vacio y la atadura de una banda negra en los ojos de la ciudadnía.

Aquí les cuento la fotografía de mi adolescencia: Mi madre, una tremenda mujer que es responsable de todo mi ser y de mi hacer, desde que pude ser capaz de digerir información formativa, nos habló con mucha naturalidad sobre la sexualidad, los órganos reproductivos, la homosexualidad, la anticoncepción, e incluso hasta sobre negociación con un agresor sexual. Siempre fue tan natural que cuando crecí me tocó romper el silencio en todos los salones de clases sobre temas que tenían que ver con formación sexual.

Claro está, en una sociedad que pretende ser “conservadora” esa actitud de apertura y casi cero tabúes, rompió esquemas y generó controversias. Debido a esta “escuelita parental improvisada” mis compañeras de clases se refugiaron muchas tardes en la terraza de mi casa a escuchar a papá y a mamá hablando con ellas como si fueran pares, y tomando notas de lo que NO podían escuchar en una tarde familiar en las salas de sus casas o una mañana en los salones de clases.

Fueron pasando los años y pude observar y vivir desde muy cerca casos tétricos de compañeras, no solo abusadas y manipuladas por sus parejas, sino también desangradas en sus habitaciones, apenas sosteniendo el último suspiro, luego de inventar con remedios caseros para interrumpir el embarazo; evitando el rechazo social o familiar.

En esta anécdota fueron mis amigas las protagonistas: mañana, pueden ser sus hijas, nietas, sobrinas. Tocar de cerca sus historias y llevarlas de la mano en su proceso de frustración, decepción, desesperación y soledad, fue la inspiración, para quien escribe, de formar parte de la lucha contra la indiferencia, el silencio y la hipocresía que radica en la isla que más amo y que no dejaré de limar mientras pueda.

El tema de la sexualidad y de lo activa que están las nuevas generaciones es una realidad; no podemos seguir silenciando el tema si queremos evitar los abortos innecesarios y prevenir la irresponsabilidad. Ahora bien, la interrupción del embarazo en caso de violación y para salvar la vida de la mujer NO DEBE SER TEMA DE DISCUSION. Como diría un buen dominicano: eso se cae de la mata. Víctimas siguen llenando las salas de los hospitales que practican los abortos de manera ilegal o simplemente utilizan las perchas para perforar sus vientres y eliminar el recuerdo de una agresión.

No hay manera de justificar la actuación indolente de esos partidos. “Toy quilla” con los partidos e indignada como mujer, como ciudadana y como ser humano. Esto es una muestra más de que la sociedad civil está subordinada al estado y a los partidos políticos, y que a nuestras voces todavía le falta volumen. Piso el artículo 30, lo estrujo, lo muerdo, lo rompo, y después lo echo a la basura para no ensuciar mis hermosas calles con tan horrendo desecho.

viernes 24 de abril de 2009

Las burbujas de seudoempresarios


Por: Guillermo Peña Capellán

La propuesta de reducir los derechos laborales de los trabajadores que expusiera Marisol Vicens, presidenta de la Confederación Patronal Dominicana (Copardom), me irrito y decepcionó mucho. No por venir de los sectores a quienes representa, sino por ser ella quien la expresara.

Solamente en las burbujas de seudoempresarios, les cabe la idea de que deben salir perjudicados los que menos tienen, en una crisis provocada por los que siempre han tenido mucho.

No sé si fue que los empresarios firmantes perdieron el olfato político y social de la realidad que vive el país hoy en día, o si quizás se llevaron del impulso y la sed insaciable de tener más y más.

Lo que si muchos nos preguntamos es dónde quedó el concepto de Responsabilidad Social Empresarial que algunos predican al proponer semejantes barbaridades.

Si bien el costo laboral en aquellos países es menor, no podemos comparar los salarios que se pagan allá con los de aquí. El costo de la vida en nuestro país es mucho mayor comparado al ingreso per capita de un trabajador brasilero o colombiano. Cubrir la canasta familiar es un lujo que se dan algunos empleados dominicanos.

Además, ¿Quién les dijo que por el hecho de que en otros países estén explotando a los trabajadores nosotros tenemos que hacer lo mismo?

Todo parece indicar que esa propuesta no pasó por las manos de un abogado, porque es harto conocido el adagio jurídico que expresa “la ley sólo dispone y se aplica para el porvenir”. Es decir, los derechos ya adquiridos no pueden ser quebrantados por una nueva ley. Eso implica un retroceso.

Es justo que paguen la crisis los que más tienen y que la austeridad que tanto reclaman del gobierno ellos mismos se la apliquen reduciéndose sus lujosos salarios y estandarizando los de sus trabajadores, innovando con nuevas tecnologías en sus empresas e invirtiendo en educación para con sus empleados, así si se crea competitividad.

Derecho a decidir


Por: Millizen Uribe

Una vez más religiosos, médicos, abogados, personas particulares, conservadores todos, doble moral algunos, se sienten con capacidad para decidir si María, la niña de 11 años que fue violada por su padre y que ahora embarazada, se debate entre la vida y la muerte debe morir por un hijo que ella no pidió, de un hombre que no amó.

Decidir si Ana, la ingenua nena de 15 años, a quien nunca se le habló de educación sexual, pues sus padres no tuvieron tiempo y en la escuela no se tocó el tema (ya que la Santa Iglesia se opuso) y quien dio a su novio una “prueba de amor” debe dar su vida por lo que crece dentro de ella, algo que todavía ella misma no entiende.

Decidir si Josefina y Manuel, dos amantes apasionados, que decidieron casarse dentro de dos años, plazo que consideraron prudente para que Josefina termine su universidad y Manuel puede ahorrar para ambos tener una casita decente y un hijo que no pase hambre (algo elemental en este país), deben adelantar todos sus planes, corriendo el riesgo de pasar trabajo, pues el condón se rompió y no se ve bien que usen la pastilla del día después.

Decidir si Víctor José un estudiante meritorio que mediante una beca desarrolla un postgrado en Inglaterra, y quien vino al país sólo por unas semanas a celebrar unas breves vacaciones, debe dejar sus años de estudios perdidos para hacerse cargo del hijo que tendrá la “puta” de la Duarte que embarazó en una noche de tragos pues según su cultura machista: “Los hombres no necesitan protegerse”.

Decidir si Juanita debe tener un hijo odiado al que independientemente de su instinto maternal odiará, pues cada vez que lo vea recordará el peor momento de su vida: cuando su propio hermano la violó.

Decidir ellos las circunstancias y el rumbo de la vida de estas y millones de mujeres más. Decidir ellos, 98 años después del primer 8 de marzo.

Decidir ellos después que Mary Wollstonecraft escribió la “Vindicación de los derechos de la mujer”, de que Olympe de Gouges hizo la “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana”, de que Simone de Beauvoir mezcló la filosofía existencialista con el feminismo y de que Rosa Luxemburgo pronunciará decenas de discursos a favor de la libertad.


Decidir ellos después de que Marie Curie se convirtiera en la pionera en el campo de la radiactividad, la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París y después de que Minerva Mirabal formó el 14 de junio para luchar contra uno de los más grandes dictadores de América: Rafael Leonidas Trujillo.

Y es que años después de la liberación femenina, de la incorporación de la mujer al mundo laboral, a la político, a lo social y a lo académico ellos quieren seguir decidiendo cómo nosotras debemos vivir nuestras vidas.

Y años y años después estamos en el deber de nueva vez luchar, acompañadas en el camino por esos hombres conscientes y respetuosos, y luchar, una y mil veces más por cada uno de nuestros derechos, entre ellos el elemental derecho a decidir cuándo y cómo ser madre.

jueves 9 de abril de 2009

Constitución y juventudes


Por: Guillermo Peña Capellán

En el proyecto de nueva constitución, el artículo 45 consagra que, los derechos de los niños, niñas y adolescentes prevalecen sobre los adultos; pero no hace mención alguna sobre los derechos de la juventud. Por ello, el Colectivo Latinoamericano de Jóvenes y Toy Jarto, pero creo en mi país; redactamos una propuesta de inclusión de los derechos de la juventud dominicana.

Hoy no podemos hablar de una sola juventud sino de juventudes, debido al carácter de diversidad e intereses en los y las jóvenes según su entorno.

Los jóvenes representamos aproximadamente el 38% de la población dominicana según la Oficina Nacional de Estadística (ONE), y en términos de participación política, entre 18 y 35 años somos el 56% de la población electoralmente activa.

Además, recordemos que el Congreso Nacional, en el año 2005 ratifico la Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes, comprometiéndose a adoptar medidas de derecho interno para promover y legislar sobre estos derechos respecto a los jóvenes.

Exigimos que se reconozcan los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de las y los jóvenes de nuestro país. Queremos que el Estado dominicano garantice el cumplimiento de una política de juventud integral, con un enfoque de género y derechos humanos.

Por otro lado, reclamamos que el requisito de edad para ser Presidente de la República se quede como estaba redactado en la constitución vigente. No entendemos cual es el propósito de aumentar el requisito de 30 a 35 años de edad.

Nuestros legisladores tienes la propuesta en sus manos. Esperamos que la consideren. La juventud dominicana estará atenta.

lunes 30 de marzo de 2009

Individualismo y corrupción


Por: Guillermo Peña Capellán

La vida acelerada que desarrolla actualmente el ser humano ha provocado que se aleje de vivir en convivencia con los demás, y esto hace que se torne cada vez más individualista.

El individualismo y la corrupción se relacionan en razón de que si somos individualistas nos alejamos más de los derechos de la colectividad, trayendo como consecuencia el mero interés personal, satisfaciendo nuestros egos y placeres, sin importar cómo conseguirlos.

Si bien es cierto que se debe trabajar por el desarrollo personal, no menos cierto es que el mismo nunca debe ser sobre la base de aplastar al otro para sobresalir y triunfar.

La política partidaria tradicional propicia este individualismo, creando liderazgos unipersonales e incluso omnipotentes que ponen en peligro la democracia.

Con estas malas prácticas se crean tiranos, no líderes, y esto conlleva a que hechos de corrupción se apoderen de sus seguidores con el fin único de obtener el poder por el poder.

Es necesario izar la bandera del compromiso con nuestra sociedad, sustituyendo ese individualismo que nos hace ser menos humano, por el trabajo en equipo. Pasar del bienestar y la felicidad personal al bien común de la colectividad. Cambiar ese liderazgo unipersonal es nuestra misión. Construyamos liderazgos nuevos que sustituyan ese individualismo a ultranza. Esta es, nuestra responsabilidad histórica.

jueves 26 de marzo de 2009

El pedazo de papel


Por: Millizen Uribe

Aunque todavía mis años son pocos he de confesar que ya hay temas que me comienzan a lucir demasiado reiterativos, más por su tratamiento, que por lo que encierra el tema en sí.La constitución es uno de ellos y lamentablemente en estos días nueva vez el tema reaparece en la palestra pública. El cansancio no es para menos, pues en lo que tengo de vida las reformas constitucionales que he presenciado, más las que aprendí en mi tiempo de estudiante, superan con creces hasta mi propia edad.

¿Y qué se ha resuelto con esas reformas? Pues que los gobernantes de turnos sacien, temporalmente, sus ansias de poder, pues cuando se les antoja más poder, simplemente vuelven a reformarlas.

Así lo demuestra la historia la cual recoge cómo nuestra carta magna ha sido modificada ¡38 veces!

Y reitero que lo lamentable de esto es que estas reformas no han significado ningún cambio importante dentro de la cultura de derecho de nuestro país, pues esa visión de que la constitución es un “pedazo de papel” continúa vigente en la mente de mucho de nuestros funcionarios.

Precisamente aquí radica el problema, pues más que quitarle y ponerle palabras, lo primero que hay que hacer con la constitución se resume en una sola palabra: ¡Cumplirla!
Y es que, sin ser una especialista del derecho constitucional, sé que en nuestra carta magna están los lineamientos generales para que esta nación prospere de una manera organizada. Mas si nunca se cumplen la leyes de nada sirve que contemos con la constitución más maravillosa del mundo.

Es por esto que, independientemente de la cantidad, la diversidad y las buenas intenciones que mueven a algunas personas e instituciones participantes en el actual proceso de reforma, independientemente de las maravillosas y atinadas propuestas, de nada sirven cuando en la cultura del país predomina el incumplimiento a las leyes y se violan hasta los artículos que están actualmente en ella.

Y es que para cultivar ese respeto a las leyes, además de normas y modificaciones necesitamos funcionarios públicos que respeten la carta magna y la vean más que como “un simple pedazo de papel”. Y yo no sé ustedes, pero al menos yo, en personas que les pasan por encima a las leyes para construir metros y aumentarse el sueldo, lo que soy yo, no confío.

martes 17 de marzo de 2009

No nos callarán

Por: Guillermo Peña Capellán

“Me cancelaron de la Secretaría de Relaciones Exteriores”, me dijo acongojada vía telefónica Natalia Mármol; una excepcional estudiante de Comunicación Social de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), miembra de la organización juvenil, La Revuelta.

A pesar de que se lo había advertido en una ocasión, jamás pensé que aquella joven de ideas transformadoras y notables cualidades humanas, sería cancelada, y mucho menos después de que recientemente desahuciaran de la Suprema Corte de Justicia a otra brillante y talentosa joven, Elizabeth Mateo, por el simple hecho de ejercer su condición de ciudadana.

No bastó si quiera cierto grado de consideración por lo que representa su padre para la cultura dominicana; el destacado cantautor y costumbrista Roldán.

Y es que no bien acabamos de condenar la bochornosa actitud de expulsar de la Suprema Corte de Justicia a la joven abogada Elizabeth Mateo, por participar en el movimiento cívico “Toy Jarto, pero creo en mi país”, cuando ya tenemos otro caso igual.

La táctica de las irresponsables autoridades ya sabemos cuál es. Desaparecer a los movimientos juveniles, dividirlos y cortarles los recursos económicos para que desistan de luchar por la Otra República Dominicana, la que merecemos.

Que sepan quienes se encargan de esto, que nuestro compromiso con el país, es más grande que un simple empleo público.

Que sepan las autoridades, que nuestros principios y valores son más fuertes que su dinero mal habido.

Que sepa el gobierno, que no nos intimidarán con sus amenazas.

Que así como nos manifestamos fervientemente en el gobierno de Hipólito Mejía, en las explanadas del Mirador Sur y de la Churchill contra la crisis económica de aquel entonces, así mismo lo seguiremos haciendo hoy, mañana y siempre.

Que sepa el gobierno, que como escribiera alguna vez el inmortal poeta Pablo Neruda, “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”.

Paréntesis dictatorial


Por: Crystal Fiallo

Tanto hablar de democracia y todavía hay quienes no tienen muy claro el concepto. Sé que no es fácil retener tanta teoría y tantos autores, pero por lo menos la esencia del concepto debe ser el desayuno de todo ciudadano que pertenece a un estado democrático. La República Dominicana, contrario a lo que muchos/as puedan debatir, es una ‘Democracia’.

El concepto de democracia nace en la antigua Grecia, mucho antes de que se aboliera incluso la esclavitud. Pericles (líder Griego, propulsor de las artes en Grecia) habló de que la forma de gobierno de la vieja Grecia era llamada democracia porque su administración estaba en manos del pueblo como un todo, y no en manos de algunos. Esa realidad, adecuada a la nción de democracia en la actualidad, es incoherente.

Si lo analizamos en el contexto actual podríamos gritar (en buen dominicano): “Pericles jablador”; ya que, en esa época había esclavos, los extranjeros y mujeres no participaban, por lo tanto el poder pertenecía a la élite.

Ahora bien, esa es una crítica basada en un contexto actual, donde la democracia la visualizamos como nos la han impuesto desde el lado oeste. Hablar de democracia en un artículo es un deseo un tanto ambicioso, pero por lo menos toquemos unos cuantos elementos fundamentales.

La democracia es un arreglo político que pretende evitar atrocidades, barbaries, porque se supone que es la voluntad del pueblo. Algunos lo pueden ver como un proceso, otros como un sistema; hay quienes incluso lo visualizan como un método; pero lo cierto es que busca evitar gobiernos impopulares y que supone el ejercicio de mecanismos de participación ciudadana tales como el “voto”.

Los derechos, las libertades y los mecanismos para proteger estos, son fundamentales en una democracia real.

Durante la primera parte del siglo XX se discutía si la democracia era la mejor opción y en la segunda parte del mismo siglo se debatían las condiciones estructurales de este “sistema”. En la actualidad, la discusión se basa más los diferentes significados, descripciones e implementaciones de la democracia.

Todos los caminos conducen a que todo depende del contexto social, económico y cultural para poder implantar un “método o un sistema”. Cada modelo se ajusta a las realidades, y si no, lo ajustamos nosotros.

Autores han señalado el hecho de que, en una economía de mercado (capitalismo) no pueda sobrevivir la democracia pues la esencia de uno y otro sistema chocan en un sin número de aspectos fundamentales para garantizar un clima democrático. Pero ese es un tema mucho más extenso, por lo que no podré desarrollarlo.

La República Dominicana, por años ha sido una democracia representativa; aquellos que elegimos se convierten en nuestros portavoces. Al elegirlos, confiamos en que ellos harán un buen trabajo y de que respetaran nuestras libertades mientras no perjudiquemos a los demás.

La ciudadanía ha expresado no estar contenta con ciertos actos administrativos, y los que no han alzado su voz es porque están demasiado distraídos tratando de sobrevivir, no porque no se hayan dado cuenta.

¿Quién respeta a Elizabeth Mateo? Una joven abogada, ciudadana que pertenece al mismo estado democrático al que tú y yo pertenecemos, a la hora de ser descargada de sus funciones en la Suprema Corte de Justicia por expresar sus ideas y no ser indiferente frente a las atrocidades que adornan nuestro panorama de impunidad.

Este paréntesis dictatorial no es más que otro punto negro en todos los logros democráticos que ha alcanzado la República Dominicana después de tantos años de dictadura. Cómo es posible que Elizabeth no pueda pertenecer a un grupo, sea cual sea, que disienta de las actuaciones burocráticas y al mismo tiempo servir al tren judicial de su nación. Es su derecho como dominicana, asociarse a cualquier grupo y expresar su opinión de manera libre y sin coerción alguna. ¿Volvimos atrás?

Zamarro bien definió la democracia como un régimen político donde la existencia del conflicto es la base fundamental de la política; donde los derechos van reforzándose y evolucionando. Cuando este menciono la palabra “conflicto” se refería a la divergencia de ideas: posiciones encontradas…

Si todos/as pensáramos, actuáramos y reaccionáramos de la misma manera, las luchas y la institucionalidad no tendrían sentido. Se lo que siente Elizabeth, porque lo he vivido. Ese sentimiento de abandono, ese vacío en el alma que te hace cuestionar tu lucha, esa falta de aliento hazla a un lado querida amiga.

Tenemos esperanzas de continuar por los rumbos de la verdadera democracia, pues así está escrito en nuestra hermosa (pero herida) carta magna. Apoyemos a esta joven, y digámosle NO a las arbitrariedades.

lunes 9 de marzo de 2009

Mujeres dominicanas, heroínas de todos los tiempos


Por: Elizabeth Mateo Pérez

Como mujeres, hoy tenemos un espacio que nos hemos ganado. Un espacio de luchas populares que proviene más allá de la rebelión de Anacaona contra los españoles, asumiendo su rol de Gobernadora de Jaragua al ver que su pueblo estaba en peligro. Más allá de la valentía de Concepción Bona y María Trinidad Sánchez al confeccionar nuestra Bandera Nacional y hacer sentir en 1844, la mano artística de una mujer en una lucha considerada de hombres.

A la admiración no se escapa Salomé Ureña de Henríquez, que dedica su vida a la formación de mujeres vanguardistas, que se convirtieron luego en multiplicadoras de un esquema educativo más liberal. Minerva Mirabal adquiere su título de abogada y junto a sus hermanas se embiste contra la dictadura como ejemplo de que la Patria es cosa de dominicanos y dominicanas, no de luchas entre géneros.

Es menester de mi pluma mencionar a Mamá Tingó, quien demostró que la mujer campesina merece igual atención que el hombre del campo y trabaja y se esfuerza en la educación de sus hijos. No obstante, se enfrenta a la defensa de su comunidad sin miedos.

Esas son algunas de nuestras pasadas heroínas, cuyas llamas quedan vivas en la historia del presente. Sin embargo, que injusticia sería mencionarlas sólo a ellas, cuando a diario miles de mujeres dominicanas se convierten en heroínas silentes en sus comunidades, colegios, universidades y hogares.

Nuestras madres, abuelas, amas de casa, artistas, profesoras, enfermeras, militares, policías, choferas, empresarias, médicos, abogadas, arquitectas, líderes comunitarias, trabajadoras sociales, obreras, que día a día con su esfuerzo nos ayudan a construir un mejor presente para el país, jamás son mencionadas con tanto ahínco como deberían. A ellas, que a diario nos inspiran, las considero liderezas extraordinarias.

Doña Bonifacia, de la Asociación de Ancianos sin Casa de Las Cañitas, es una mujer de algunos ochenta años, enfermera pensionada que vive en el sector Las Cañitas y dedica sus pocos recursos, su vivienda y sus últimas fuerzas a prestar ayuda a todo anciano del sector que no tenga vivienda, que haya sido arropado por una enfermedad o necesite medicinas.

La voz casi entrecortada de Doña Bonifacia, debido al pasar de sus años no me permitía casi comprenderla, pero me transimitió con el amor a la labor que realiza con sus fuerzas una admiración y un sentir de lucha perpetuo. Esa mujer es valiosa, y nos lleva a preguntarnos, ¿dónde están las heroínas que cada una de nosotras llevamos dentro? Sin casi fuerzas, aquella señora de aparente fragilidad ha decidido aportar sus conocimientos y esfuerzos para que su sector pueda ser mejor cada día; nosotras las que aún tenemos fuerzas debemos respondernos esta interrogante.

Puede ella. Puedes tú, todo es cuestión de voluntad. Para iniciar el cambio en un país no se requieren dos maestrías y un doctorado, es importante, pero sin voluntad no hay cambio. Aquellas mujeres que hoy consideramos grandes heroínas de la Patria no son distintas a tí, fueron mujeres ordinarias que con determinación abrazaron un ideal y trabajaron por él hasta sus últimos días, dejando así un legado de cambio que hoy admiramos.

Transforma tu colegio, tu universidad, crea tus proyectos y ejecútalos. Persigue tus metas y fórmate, pero, que en el trascurso de esa formación no se te vayan los años, produce el cambio a la par con tu historia. Tu Patria pregunta por tí hoy, por la unidad de todos los hombres y mujeres que día tras día transitan por sus calles.

Las conquistas de equidad de género, el derecho al voto, a la educación superior, a cuotas de participación, han sido de suma importancia para las mujeres. Las oportunidades que disfrutamos hoy, han sido producto de la vehemencia de un grupo de mujeres que participaron en el proceso de cambio. Su participación hizo que hoy, todas seamos beneficiarias de sus propuestas, quiere decir, que aún decidamos no participar, las decisiones políticas y sociales, positivas o negativas nos afectan.

Participemos de los procesos políticos y luchas sociales, no seamos críticos indiferentes, seamos artífices de la Nación que queremos y arquitectas del futuro que deseamos para nuestros hijos e hijas. Si no participamos, otros marcarán nuestro rumbo y no necesariamente el rumbo correcto.

Es por esta razón, que como ciudadanas tenemos el deber de crear conciencia, de participar en los procesos políticos y sociales, de enseñar a nuestros hijos e hijas a ser verdaderos ciudadanos y ciudadanas, a votar por hombres y mujeres que cumplan con las capacidades necesarias para participar en la toma de decisiones, y tal vez, algún día ya no tengamos que luchar por cuotas, pues se nos permitiría competir bajo plena igualdad de condiciones.

No continuemos construyendo nuestras propias barreras, Minerva las derribó, Mamá Tingó las traspasó, Doña Bonifacia demuestra que no hay límite. Todo queda en nuestra voluntad de cambiar el país y de atreverte a despertar la heroína que hay en tí.

martes 3 de marzo de 2009

Una advertencia ambiental


Por: Guillermo Peña Capellán

Hace mucho tiempo una amiga periodista me advirtió sobre las malas ejecutorias ambientales de Barrick Gold Corporation en el mundo; especialmente en países de Latinoamérica.

Como no veía en aquel entonces apoyo oficial de las autoridades, pensé de manera ilusa que tras sus discusiones y análisis sería un proyecto fallido porque no iba a concitar apoyo del Estado dominicano, pero no fue así.

El viernes, el Presidente de la República anunció en su discurso los enormes beneficios económicos que traería esta multinacional, que se encarga de extraer oro en todas partes del mundo.

Si bien es cierto que, la Barrick Gold deja beneficios económicos y crea miles de empleos, no es menos cierto que, según experiencias anteriores, extermina con el medio ambiente de la zona. En el contrato de arrendamiento la multinacional acuerda con el Estado dominicano quedar exenta de todos los impuestos, tasas y aranceles relacionados con la importación o exportación de bienes o servicios. Además, la empresa puede explotar los antiguos yacimientos de la Rosario Dominicana por 25 años extensibles a 75; teniendo permiso para utilizar los derechos de agua necesarios para realizar las operaciones. Los daños ambientales que ha ocasionado la Barrick Gold en países como Australia, Chile, Perú y Argentina han sido denunciados por profesionales de todos los países antes mencionados. Debajo dejo algunas fuentes consultadas.

miércoles 25 de febrero de 2009

El Estado de la Unión según Obama


Por: Sonia Tejada

El señor presidente Barack Obama ha hablado. Dio un discurso magnífico. La retórica del presidente nos dio matices de la realidad, la gravedad, la urgencia, las consecuencias de la inacción, nos ofreció paralelismos con otras épocas difíciles de la historia de la Nación, y nos recordó nuestras responsabilidades cívicas, y como padres, maestros –como guardianes de las mentes de los que serán nuestro futuro-, nos impregnó a todos de un cauteloso pero contundente optimismo.

El haber incluido el costo –proyectado o real- en el presupuesto nacional de las guerras de Iraq y Afganistán -por primera vez en siete años- es un paso hacia la transparencia y la responsabilidad fiscal. ¡Enhorabuena! Ya basta de ocultarnos el costo real a los ciudadanos que, desafortunadmente nos hemos visto obligados financiarlas.

La intención de reducir el déficit y reducir los gastos innecesarios apunta en la dirección correcta. Sin embargo, Obama continúa adelante con su agenda política.

Puso un gran esfuerzo en explicar por qué la responsabilidad fiscal, y el resolver los problemas de la nación no están en oposición. No es cuánto gastamos sino en qué y cómo lo gastamos. Obama asegura que es posible implementar las reformas/mejoras necesarias, al mismo tiempo que toma medidas para llevar adelante el largo proceso de recuperación de toda una época de irresponsabilidad gobernativa, institucional, corporativa e individual.

El entender las causas y las dimensiones del problema, tener la visión de una posible solución, reconocer los obstáculos a vencer –esperados e inesperados-, y fijar una meta clara y concreta del resultado deseado nos presentaron a un Obama seguro de sí, en total control del su papel de Jefe de Estado. Ha sido el mejor discurso de su corta gestión.

Esperemos a ver que tantos baches nos aguardan en el largo trayecto hacía la recuperación económica y moral de la Nación. Nos resta esperar. ¿Cómo reacciona el mercado al discurso del presidente Obama? Ya veremos.
Foto: Periódico El País

martes 24 de febrero de 2009

Somos un país (II)


Por: Guillermo Peña Capellán

Es importante aclarar que, desacreditar el país, no es, ni será jamás la intención de quien suscribe. Los datos antes señalados, son el reflejo del país que somos. Ocultarlos, negarlos e incluso dudar de ellos, es querer tapar el sol con un dedo.

Difundir por todos los medios, datos relevantes como éstos, es una responsabilidad que tenemos como ciudadanos. Al hacerlo, la gente se empodera; y a su vez, las autoridades priorizan en las políticas sociales más vulneradas.

El Episcopado Dominicano se pronunció (por fin) contra el clima de corrupción y pobreza que vive hoy la República Dominicana. Lo hizo porque percibió que sus feligreses se están cansando de ver como cada vez mas, los gobiernos dominicanos juegan con el erario público y nadie los defiende.

Y es que, aunque hemos logrado ciertos avances macroeconómicos en los últimos cincuenta años, esto no se refleja en el desarrollo humano de la gente.

Ahora bien, ya sabiendo quienes somos, podemos decir hacia dónde vamos.

Vamos hacia donde los dominicanos y dominicanas nos decidamos a ir. Los caminos están claros: el desorden o la institucionalidad, el sálvese quien pueda o la lucha colectiva, el irrespeto a la ley o la seguridad jurídica, un modelo económico más equitativo o el neoliberalismo salvaje, un Estado fallido o un Estado de derecho.

El futuro puede cambiar, pero todo dependerá de la actitud que asumamos. Claro está, si bien nuestro país puede cambiar, hay que tomar medidas concretas para que esto ocurra. ¿O es que acaso creemos que por obra y gracia del espíritu santo, la política clientelista va a desaparecer?

En las calles, al conversar con el ciudadano de a pie, percibimos como va en decadencia la educación dominicana. Si no cambiamos de barco y buscamos nuevos tripulantes; los pasajeros no tendrán las oportunidades de poder viajar tranquilos, y nuestro destino será funesto. Trabajemos y unámonos más para que no suceda así.

Me llena de esperanza que la indiferencia de la gente se está transformado en vocación de cambio real (muestra de ello es la diversidad de movilizaciones políticas y sociales que se han formado en los últimos meses); Ahora bien, el reto es que esto se refleje en un nuevo proyecto político-social; incluyente, plural, y sobre todo no sesgado ideológicamente. Un proyecto que llene de votos las urnas electorales. Sólo así caminaremos bien.

lunes 23 de febrero de 2009

Inconstitucionalidad decreto indultos: formalidad contra la informalidad...


Por: Crystal Fiallo

Hoy mis esperanzas fueron regadas con un gran jarrón de agua repleta de abono. Ambos abogados que solicitaron la inconstitucionalidad del famoso decreto de los indultos No. 487-08, son los responsables de mi entusiasmo, de mi felicidad. .

Si al gobierno no le gustan las protestas, no le agradan los piquetes, los encuentros revolucionarios en los distintos rincones de República Dominicana, ahí tienen la formalidad que necesitaban.

Un recurso de inconstitucionalidad muy bien documentado, explicando como el pueblo dominicano fue timado por el Poder Ejecutivo.

La evidencia, los buenos argumentos, la formalidad en general, es necesaria en algunas ocasiones para poder derribar la posición de aquellos personajes que quieren vendernos el correcto uso de mecanismos legales, cuando la realidad es que son crudos quebrantadores de la Ley.

No me malinterpreten, los espacios de participación ciudadana son múltiples; algunas veces invitados, abiertos, cerrados y hasta mixtos. Las huelgas, los manifiestos, las creativas resistencias son necesarias para alertar a la población. Pero a la hora de lidiar con “intelectuales” de las maniobras políticas y/o legales, hay que hablarles con el mismo lenguaje técnico.

Siendo abogada, cuando hablo con los demás colegas, siento que tenemos un mundo totalmente aparte al de otras disciplinas (pasa con la mayoría de las carreras) es por eso que me encanta la gente aterrizada y sin muchos formalismos; pero admito que algunas veces hay que retomar el disfraz profesional y hablarles, contestarles y “pelearles” con sus mismo tecnicismos que creen manejar 100%. Estos dos juristas utilizaron “el” mecanismo legal nacional necesario para poder conseguir la anulación de este decreto. Pero no estaban contestándole a una formalidad, porque esos indultos fueron una “informalidad” por parte de las autoridades.

Entonces: ¡formalidad contra la informalidad!!! Bien por ustedes. El indulto es un mecanismo que invade la competencia judicial y desautoriza la imparcialidad y la justicia en general. Ahora bien, ya que la figura existe en nuestro ordenamiento, deben ser respetadas las condiciones impuestas por los legisladores para conceder este “perdón”.

Es necesario que nos unamos a esta iniciativa y le demos seguimiento al curso de este recurso, ya que las autoridades correspondientes DEBEN pronunciarse al respecto. No queremos otra decisión “si pero no”. No nos queden mal esta vez. ¡Crucemos los dedos para que todo salga bien!

Aboguemos por un país donde el “check and balance” se lleve a cabo; donde un poder no intimide o amenace a otro poder; un país donde la separación de poderes sea real y no una artimaña escondida. Organizaciones y movimientos de la sociedad civil, empujen este proceso y movilicen a la población para que se sumen. Agotados los recursos locales y sin conseguir respuesta, propongo que se eleve a nivel internacional.

sábado 21 de febrero de 2009

Muchachas como Elizabeth


Por: Millizen Uribe

Ella vive bien, por lo que, de acuerdo a la regla general, poco debería importarle eso de justicia social. Ella podría dedicarse a vivir su propia vida sin importarle un comino eso de bienestar común. Pero no, a Elizabeth Mateo le interesó su país. Le molestaron los casos de corrupción y le dolió la impunidad.

Por eso, en vez de quedarse de brazos cruzados, presenciando por televisión como la corrupción se traga al país, Elizabeth quiso hacer algo. Así, decidió, conjuntamente con un grupo de también inquietos jóvenes, formar una organización juvenil de ideales patrióticos, el cual creativamente denominaron: “Toy jarto…pero creo en mi país”.

Desde el mismo, Elizabeth y los demás chicos y chicas expresaban verdades como: “TOY JARTO/A de que se nos enseñe que es mejor ser corrupto que tener un trabajo digno”.

“TOY JARTO/A de la indiferencia de los gobernantes hacia las verdaderas necesidades sociales”.

“TOY JARTO/A de que a los corruptos como Vivian Lubrano y los del Plan Renove se les indulte por compasión, cuando no mostraron ellos compasión alguna cuando cometían sus actos delictivos”.

“TOY JARTO/A de tener Presidentes que constantemente violan la Constitución de la República y la modifican como un traje hecho a la medida”.“

Pero de lo que más TOY JARTO/A es de que las autoridades tomen nuestro país de relajo y que sean partícipes de actos de corrupción.

Precisamente por esto, por canalizar el sentimiento popular de rechazo a la corrupción, por decir en voz alta lo que muchos decían en voz baja, Elizabeth Mateo fue despedida.

Pero no de cualquier trabajo y mucho menos de una singular oficina, sino del órgano que está llamado justamente a salvaguardar la justicia y la libertad de expresión: La Suprema Corte de Justicia. ¿Increíble no? Pero cierto

Mas, como Elizabeth no es una joven cualquiera y mucho menos una ciudadana común, de esas que todo lo callan y todo lo permiten, aunque fue invitada a abandonar sus ideales su respuesta fue un rotundo NO, pues Elizabeth también está jarta del chantaje.

Su camino es difícil, ya imaginamos la angustia que la valiente joven ha de padecer, pero desde este rinconcito aprovecho para decirle que no está sola y que en el camino de la rebeldía, de la inquietud, del querer hacer algo… ella cuenta con muchas personas que al igual que ella

“Estamos jartos…pero creemos en nuestro país”. A continuación un escrito que Elizabeth dirigió a todos ustedes.

A LOS DOMINICANOS Y DOMINICANAS EN TODAS PARTES DEL MUNDO:"LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA VIOLENTÓ MI DERECHO A LA LIBRE EXPRESION Y QUIERO PROTEGER EL TUYO".

Este es mi testimonio como ciudadana y ex empleada de la Suprema Corte de Justicia, de la cual fui separada de mis funciones el pasado viernes 6 de enero del 2009 por pertenecer a un movimiento cívico, de conciencia ciudadana, llamado "TOY JARTO PERO CREO EN MI PAÍS".

Soy una joven abogada preocupada, como muchos otros, por el clima de corrupción e impunidad que opera en República Dominicana, y esa preocupación me llevó a formar parte de un movimiento de ideales patrióticos, que lucha por los derechos ciudadanos y por el respeto a las leyes.Para mi sorpresa, y con mucha decepción, el más alto tribunal de nuestro país, cabecera del Poder Judicial, guardiana de la Ley Constitucional Dominicana, ha calificado mis acciones, amparadas por la Constitución, como desleales e incompatibles con la institución.

Como profesional en ciencias jurídicas entiendo y tengo la plena conciencia de que los ciudadanos no solo estamos facultados a ejercer nuestros derechos ciudadanos y sociales, sino que estamos obligados a reclamarlos y exigirlos cuando éstos son vulnerados y debemos cuestionar a aquellos que lo hacen; y que la Suprema Corte de Justicia, como cabeza del Poder Judicial, debe proteger y respetar tales prerrogativas, en lugar de llegar a esparcir una intolerancia que no se corresponde con la misión de la institución, que es proteger los derechos de los ciudadanos, no constreñirlos.

Si las distintas instituciones que conforman al Estado Dominicano, para mi caso particular la Suprema Corte de Justicia, entienden que sus deberes institucionales se encuentran por encima de los derechos fundamentales de todo ciudadano y ciudadana, es que definitivamente ha llegado el momento de propiciar un nuevo liderazgo que impulse un cambio de mentalidad para que con ello, se inicien nuevas y buenas prácticas.

Es que definitivamente debemos abrir los ojos y cuestionar el Estado en el que vivimos.Hago esta declaración porque quiero proteger a otros ciudadanos y ciudadanas que también poseen un empleo en el Estado. Mi propósito no es la reposición en mis labores, sino la protección del derecho a la libre expresión de todos nosotros. Lo que me ha sucedido a mí es un paradigma con el que tenemos que romper.

Todos los empleados públicos trabajan para el Estado y el Estado tiene dolientes, sus ciudadanos, que somos cada uno de nosotros. Por tanto, no dejemos que las órdenes nos lleven a violentar derechos; que los intereses nos hagan violentar las leyes; que los deberes institucionales se superpongan por encima de nuestra dignidad y derechos fundamentales, y cuando eso suceda cuestiónenlos y por sobre todo no callen.

No tengo ninguna instancia judicial a la cual recurrir, porque la instancia que se supone garante de mi derecho constitucional ha sido quien ha promovido su negación por medio de una intolerancia ilimitada. Hoy, mi derecho a la libre expresión fue violentado, mañana puede ser el tuyo. No lo permitas.


Elizabeth Mateo Pérez

Ciudadana Coordinadora General Movimiento Cívico Toy Jarto

lunes 9 de febrero de 2009

Somos un país (I)


Por: Guillermo Peña Capellán

Somos un país donde la gran mayoría de sus habitantes está buscando cómo conseguir una visa para realizar el sueño americano o europeo. El 57% de los dominicanos y dominicanas quiere irse del país y más del 50% piensa que es imposible el cambio; según el Informe de Desarrollo Humano 2008.

Somos un país de corrupción rampante, en una escala de 1 a 10, siendo 1 el peor estado de corrupción, la República Dominicana obtuvo el 3.0, la misma puntuación del año pasado; señala el Índice de Percepción de la Corrupción 2008, realizado por la organización Transparencia Internacional.

Somos un país de gente que se sienta en los parques a esperar que le llegue una chiripa porque no tiene absolutamente nada que hacer. Y es que el 14% de la población esta desempleada; informan cifras oficiales del Banco Central.

Somos un país donde el apoyo a las actividades del campo son ínfimas, por ello el 70% de las y los trabajadores rurales se dedican a actividades no agrícolas, tales como el transporte, las zonas francas, el comercio y el turismo; comparado con el 40% en 1997; según el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Somos un país de analfabetos o analfabetos funcionales, donde el 11% de la población mayor de 10 años es analfabeta y las cifras se incrementan a un 24% y 31% en Bahoruco y Elías Piña; indica la Encuesta Demográfica y Salud (ENDESA 2007).

Somos un país de estudiantes que no reciben el tiempo necesario para educarse porque siempre hay imprevistos o excusas, donde el tiempo académico real es insuficiente porque se diluye entre ceremonia de bandera, desayuno, recreo y tardanzas por carencias del transporte; señala un estudio realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en el 2004.

Somos un país con estigmas y estereotipos sociales tan grandes que la presión social obliga a una estudiante embarazada salir del centro de estudio porque no da un buen ejemplo a sus compañeras. El 11.8% de las adolescentes que abandonan los centros educativos lo hace por haber quedado embarazada y en su mayoría no sobrepasan el nivel básico; según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Consejo Nacional de Población y Familia (CONAPOFA).

Somos un país con hambre acumulada. Simple ejemplo de esto es que cuando vamos a los hoteles, rebozamos los platos de comida para saciar nuestra hambre atrasada. El 29% de la población dominicana esta desnutrida; revela la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Somos un país desinformado sexualmente a tal punto que, muchos pensamos que con un beso en la mejilla se contagia del Síndrome de Inmunidad Adquirida (SIDA), no usan el preservativo porque les quita el placer o sino se ponen dos condones para cuidarse más de contagiarse. El 18% de los casos de Síndrome de Inmunidad Adquirida (SIDA) lo protagoniza la población entre 15 y 24 años de edad. En esta población joven, el 48% corresponde a mujeres; según el Consejo Presidencial del Sida (COPRESIDA) y el Consejo nacional para la Niñez y Adolescencia (CONANI).

Somos un país que paga la energía más cara del mundo. 21.97 centavos de dólar por cada kilovatio-hora Fuel oil no 6, cuando deberíamos pagarlo a 10 centavos de dólar.

Este panorama es desalentador y frustrante para quienes queremos y luchamos por un país menos desigual. Tenemos muchos problemas sociales pendientes por resolver. Mucho/as desconocemos la magnitud de ellos y otros nos mostramos indiferentes y desesperanzados de que algún día se resuelvan.

La corrupción y la impunidad promovida en el seno de los partidos políticos ha sido una de las causas de nuestros males ancestrales. La falta de transparencia, de institucionalidad y de ética, tanto en el sector público como en el privado también se le suma al causal de nuestras debilidades como nación.

Ahora bien, no todo es negativo en nuestra República Dominicana….

Somos un país que ocupa el primer lugar en biodiversidad en las Antillas, y el tercer lugar mundial en biodiversidad insular en proporción al territorio, por la cantidad de zonas tropicales, subtropicales, templadas y frías; según el Fondo Para El Medio Ambiente Mundial (FMAM)

Somos un país que ha tenido el mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) entre las naciones de Latinoamérica y El Caribe desde 1961 hasta el 2005, sin embargo estamos entre los países que menor crecimiento de Desarrollo Humano ha tenido en ese mismo periodo; indica el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 2005.

Somos un país de grandes logros en el deporte. Tenemos los mejores peloteros de gran calidad mundial. Nos destacamos por ser fuertes bateadores y ágiles corredores. Nuestro alto nivel en el baseball es un orgullo dominicano. Tan fanáticos somos que si perdemos en un evento internacional nos sentimos derrotados.

Somos un país con leyes tan importantes y conflictivas como: la Ley de Libre Acceso a la Información Pública, Ley de Seguridad Social, Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ley de Juventud, Ley contra la Violencia Intrafamiliar y Ley de Función Pública; solo por citar algunas. El simple hecho de tenerlas es positivo porque nos hace contar con un marco jurídico ideal, fruto de peleadas conquistas sociales. El reto hoy es que la ciudadanía las demande y las autoridades las hagan cumplir.

Somos un país destino mundial de millones de turistas, los cuales son recibidos con la hospitalidad y la alegría que nos caracteriza, contamos con playas hermosas tales como; San Rafael, Las Terrenas, El Macao, Punta Cana y Chiquito. Las Terrenas fue declarada por el diario El Mercurio de Chile como una de las 25 mejores playas del mundo y El Macao fue investida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como una de las mejores playas del mar Caribe.

Continuará…

¿Qué nos queda a los jóvenes?


Por: Millizen Uribe

El nombre de Mario Benedetti definitivamente está en la lista de mis poetas favoritos. El amor, el desamor, las inquietudes sociales, políticas y culturales son magistralmente expuestas por la pluma del escritor uruguayo.

El tema juventud no es la excepción. En el poema ¿Qué les queda a los jóvenes? Benedetti describe perfectamente esa pregunta cuasi existencial que toda persona el estar en la juventud se hace: ¿Qué voy a hacer con mi vida? Y, con toda esa magia que hay en sus letras, el poeta responde con una certera invitación a ir más allá de las drogas, el grafitti, el alcohol, el consumismo y las discotecas y, en cambio, ser jóvenes con habla y con utopía, a vivir sin prisa, pero con memoria, a situarnos en nuestra historia, a convivir con la madre naturaleza, a ir por las calles siendo solidarios y a construir el futuro.

El sábado se celebra el Día de la Juventud y sé que muchos jóvenes, y hasta aquellos que no son tan jóvenes, se estarán haciendo la referida pregunta de qué hacer con su vida. Superar el estigma que se nos pone (vacíos, inmaduros y boncheros), hacer de nosotros la coyuntura actual y disponernos a trabajar para cambiar el panorama y construir un mejor país, un nuevo mundo con mejores seres humanos, es para mí una recomendación esencial.

Acá les dejo el poema completo:

¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco? ¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo? también les queda no decir amén no dejar que les maten el amor recuperar el habla y la utopía ser jóvenes sin prisa y con memoria situarse en una historia que es la suya no convertirse en viejos prematuros.

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de rutina y ruina? ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?les queda respirar / abrir los ojos descubrir las raíces del horror inventar paz así sea a ponchazos entenderse con la naturaleza y con la lluvia y los relámpagos y con el sentimiento y con la muerte esa loca de atar y desatar.

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de consumo y humo? ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas? también les queda discutir con dios tanto si existe como si no existe tender manos que ayudan / abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno /sobre todo les queda hacer futuro a pesar de los ruines de pasado y los sabios granujas del presente.

Mario Benedetti

“Vamos a jugar al Ladrón y al Policía”


Por: Crystal Fiallo

"Vamos a jugar al Ladrón y al Policía”, gritábamos los muchachos/as de la calle ciega llamada Gala, cerca del club de Codetel. Fue en ese club donde todos los muchachos/as del sector nos deslizamos por el tobogán, cruzamos el puentecito de madera, celebramos cumpleaños en los quioscos y soñábamos con una piscina. En los alrededores, nos bañábamos en la lluvia y montábamos bicicleta por el parquecito.

El Ladrón y el Policía era uno de mis juegos favoritos: perseguir y ser perseguida era una adicción a la que pocos niños/as nos podíamos resistir. Eso de jugar muñecas y cocinita eran cosas que solía hacer en mi tiempo libre. Sentía que los juegos de “calle” eran juegos reales. Eran verdaderas dinámicas que me entrenaban para la batalla. Pero eso sí, cuando sonaba la campanita de los helados “el corre corre” se armaba y el mundo de repente se paralizaba para todos los niños y niñas.

El heladero se convertía en nuestra presa y lo asfixiábamos de peticiones e indecisiones sobre colores y sabores hasta conseguir ese preciado producto frío que tanto nos refrescaba después de tanta “carpeta”. Entre la temperatura y el azúcar, recuperábamos la energía suficiente para seguir personificando a los ladrones y a los policías.

Las reglas del juego consistían en lo siguiente: nos dividíamos en dos equipos, unos hacían de Policías y otros jugaban a ser los ladrones. Unos peleaban por ser los defensores de la justicia, y los demás anhelaban ser los rebeldes que quebrantaban las reglas de la sociedad; ah, y claro, como olvidar el calabozo el cual era elegido por todos para apresar a los hoy llamados “imputados”.

Lo ideal era que siempre ganaran los uniformados, los hombres que pretendían defender las leyes, pero no siempre era así. Bastaba con que el equipo de los ladrones fuera bastante atlético o con buenas estrategias como para escapar y burlar a los Policías.

Ahora que lo pienso, era bueno que desde pequeños supiéramos que no siempre los policías serian los vencedores: pero no porque los ladrones fueran ágiles o no, sino porque en nuestra sociedad no sabemos distinguir entre uno ni el otro: quien hace lo correcto o lo incorrecto; quién respecta las reglas y quién no. Pero, ¿y entonces? ¿Quién podrá defendernos?

Propongo que el nombre de este juego sea modificado. Ahora, la pregunta del millón es: ¿cómo podemos denominarlo?: “Los Ladrones”, o “El Ladrón y/o El Policía”, o simplemente “La Policía”, que tal “La Policía y la Ciudadanía”, ¿les parece? El problema va más allá de un simple “juego de calle”; esta aberración afecta a las futuras generaciones y es un quebrantamiento institucional peor de lo que muchos imaginan.

Cuando un cuerpo de oficiales, asignados para custodiar una nación y defender a los ciudadanos/as de cualquier desorden público, se corrompe, las posibilidades de desarrollo se ven obstaculizadas en un alto porcentaje. Esto se debe a que: (1) el clima de inseguridad ahuyenta las inversiones tanto nacionales como internacionales; (2) intimida a la ciudadanía y su inclusión en la sociedad civil contestataria; (3) incremento de la violencia por no haber obstáculo estatal; (4) legitima la corrupción; (5) nos proyecta como un destino inseguro para cualquier viajero y, (6) refleja un desorden institucional sediento de intervenciones foráneas que lo único que trae como resultado es que perdamos parte de nuestra soberanía.

El caso de la Policía de La Paz, Bolivia y su interacción con los mercados dirigidos por las “Maestras Mayores” y los Policías asignados en distintos puntos del mismo, es un ejemplo de cómo un solo cuerpo gubernamental puede contaminar toda la dinámica de una nación. Los oficiales Bolivianos abusaron de su poder hasta el punto de que era una de las razones principales por la cual el mercado y sus vendedores/as se encontraban estancados y envueltos en actos que pasaban desde altos impuestos cobrados por la misma Policía, manipulaciones de poder, hasta favores sexuales como ritual para obtener aprobación o cambios en asuntos del mercado.

Eso no es lo peor, lo grave es que, cuando el ex alcalde McLean decidió trabajar, en el 1991, en reformar este departamento y su interacción con el mercado de las “cholitas”, los Aymara (una de las tribus de Bolivia que representan la mayoría en la provincia de La Paz) y los demás vendedores se opusieron, puesto que entendían que todo estaba bien tal y como ellos lo conocían y que hasta ahora había funcionado perfectamente. Se conformaban con un sistema que estaba corrompido por miedo al cambio y lo único que habían aprendido y conocido hasta la fecha era eso que los consultores de McLean llamaban corrupción.

La corrupción no solo son actos tipificados en normas legales. Es una deformación que se adhiere a nuestra cultura (como pasó en La Paz) y que cada vez se hace más complejo luchar contra ella.

Es necesario que las autoridades se unan a la lucha contra este mal, identificando las soluciones posibles para cada uno de los departamentos que componen la burocracia dominicana, porque no sólo es en la Policía Nacional.

La ciudadanía en general, en crudo, hagamos eco de esta situación y frenemos este descalabro nacional. Invitemos a cambios radicales estructurales donde dignifiquemos el trabajo de aquellos oficiales que si creen en su labor y formemos una nueva camada de ciudadanos/as comprometidos con el orden y la paz.

No más comisiones que no generen resultados sustanciales. No más esperas mientras indultan, mientras se extorsionan a ciudadanos y mientras los jóvenes materializamos la esperanza en un ticket de avión. Sumo estas palabras al artículo “Policías o Criminales” de Nassef Perdomo, porque se que nuestra preocupación va de la mano.

¡Hay que limpiar la casa!

martes 27 de enero de 2009

Y el sueño se hizo realidad

Por: Millizen Uribe

El 28 de agosto del año 1963 un ministro de la iglesia bautista y activista del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos se atrevió a decir en voz alta su sueño. En ese entonces las personas negras no eran vistas como ciudadanos, por eso se les negaba el derecho de entrar a los cines y a los restaurantes. Había escuelas para niños negros y para niños blancos. Si se montaban en un tren tenían que ir parados. La discriminación era tan fuerte que se sentía hasta en los baños públicos ya que había baños para gente negra y otros separados para las personas blancas.

El panorama era muy tétrico por lo que pocas personas se atrevían a soñar con un día en que estas situaciones cambiasen y el mundo fuese diferente. Pero Martín Luther King se atrevió a soñar y a luchar por el cambio. El ministro y activista civil soñó “con la llegada del día en que las niñas y los niños negros puedan unir sus manos con las niñas y los niños blancos, como hermanas y hermanos.”

En ese entonces supongo lo mucho que atacaron a Luther King. Apuesto a que iluso, loco y hasta rebelde fueron las palabras más usadas, inclusive por sus familiares y amigos, para describirlo en la lucha por su objetivo.

Mas él no se detuvo. Soñó y luchó por un sueño que aunque en ese entonces no vio realizarse, hoy 20 de enero, cuando un negro llega a la Presidencia de los Estados Unidos, en una gran parte se hace realidad.

Siglos atrás esta media isla no era una nación independiente. Su propiedad se debatía entre españoles, franceses y haitianos, por lo que pocos criollos se atrevían a soñar con un día en que este territorio fuere una nación libre. Sin embargo, Juan Pablo Duarte, los Trinitarios y otros hombres se atrevieron a soñar con una República Dominicana. Lucharon por independizar la media isla y construir una nación.

Hoy día, cuando el desempleo, el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, la violencia, el déficit de energía eléctrica y la baja calidad de la salud y la educación pública azotan el país, se hacen necesarios hombres y mujeres que se atrevan a soñar con una mejor nación.

Hombres y mujeres que no teman ser tachados de ilusos, soñadores y rebeldes. Hombres y mujeres dispuestos a trabajar para que así como el sueño de Martín Luther King, que en ese entonces parecía imposible, hoy se hace realidad, llegué el día en que el sueño de Duarte, de una nación libre, justa, próspera e independiente, deje de ser un sueño y se convierta en una dulce realidad.

Un poco de teoría

Por: José Carlos Nazario

El economista Joseph E. Stiglitz dijo en una entrevista reciente que “la crisis de Wall Street es para el fundamentalismo de mercado, lo que la caída del muro de Berlín para el comunismo”. Esta frase marca una pauta interesante y que no podemos obviar. Sin duda se impone una nueva era económica ante la insuficiencia demostrada por la teoría económica neoliberal. Treinta años (de mucho pesar) han bastado para aclarar a los abanderados de las recetas neoclásicas que su visión global es insostenible. La mano invisible del mercado, con su supuesta autorregulación perfecta, resultó ser tan incierta como el futuro económico global. Hoy nos vemos en la necesidad de mirar hacia el Estado y, sobre todo ellos, de pedir intervenciones millonarias que salven sus arcas.

En momentos como este, con la reciente llegada de un presidente hijo de la crisis a la Casa Blanca, podría ser interesante echar una mirada al neo-keynesianismo. Bajo esta visión teórico-económica la producción dejaría de estar dominada por el interés del mercado (siempre al servicio de los que más posibilidades tienen) y pasaría a enfocarse en inversiones con un mayor sentido social, que permitan crear un clima de igualdad de oportunidades. Hablamos de un nuevo impulso a las acciones redistributivas desde el sector público que germinarían en los terrenos de la educación, salud, vivienda, pensiones, entre otros.

Un impulso integral en esa dirección dejaría ganancias, sobre todo, a las sociedades latinoamericanas, cuyos estados y economías han permanecido casi siempre al servicio del mercado y con esto, han generado una secuela de desigualdades y falta de oportunidades.

Consecuencias estas, que en la última década se han hecho sentir en diversas modalidades de descomposición social. Un Estado que no invierte en sus ciudadanos y ciudadanas no tiene razón de ser.

Esperemos que con el nuevo escenario y la crisis, terminen por darse cuenta de que existen fallas de mercado y se generen ideas que logren dictaminar lo que desde hace tiempo hemos considerado una necesidad: Un modelo económico que garantice un mínimo de calidad de vida para todos.

lunes 5 de enero de 2009

2009 "El año de la juventud"



Por: Guillermo Peña C.

Rusia declaró el año 2009 como el año de la juventud. Me hago eco de ello, no porque extrañe a la vieja Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), sino porque pienso que la única esperanza que le queda a mi magnífico país, es que, las y los jóvenes nos decidamos ¡Ya! a construir “La Otra República Dominicana, la que merecemos”.

Se que es osado pretender construir un nuevo país frente a un escenario de crisis económica mundial, desesperanza, corrupción, impunidad e injusticias, pero históricamente sólo en momentos de crisis surgen grandes ideas y soluciones.

Por la gran depresión del 1929, surgió la Teoría Keynesiana, la cual se fundamentó en un modelo económico que se ejercía mediante una política fiscal de Estado. Keynes rompió con la teoría clásica de la mano invisible que lo regulaba todo.

Claro está, el contexto hoy es distinto, tenemos un mundo globalizado e interdependiente y plantear una vuelta a los proteccionismos y nacionalismos extremos, es en sí mismo un retroceso. Debemos ser más creativos e innovadores.

Las crisis son cíclicas y tienen culpables que deben ser sometidos a la justicia. La moraleja que nos dejó a las jóvenes generaciones aquella gran depresión, es que no puede haber borrón y cuenta nueva. Parece que no la hemos aprendido.

Insisto, si como jóvenes no jugamos nuestro rol histórico de cambiar la pedregosa ruta en la que nos llevan un pequeño grupo de politiqueros, mañana estaremos quejándonos de los mismos problemas de hoy elevados al cuadrado. ¡Ay que empoderarse!


miércoles 31 de diciembre de 2008

En pie de lucha


Por: Millizen Uribe

Aunque días atrás en el artículo ¡Feliz! escribí que pasaría estos días en total asueto navideño, hubo un tema que definitivamente “me sacó de las fiestas”. Se trató de los indultos navideños, que un grupo de jóvenes hemos denominado “insultos”.

Así, como forma de combatir toda la indignación que sentí cuando me enteré que después de que el Poder Judicial se había “empantalonado” contra los casos de corrupción, en los que estaban envueltos la señora Vivian Lubrano y unos implicados del Plan Renove, el Ejecutivo echó para atrás esa decisión al concederle los indultos (insultos) navideños, el lunes pasado yo también me vestí de negro y acudí al Parque La Lira a expresar mi inconformidad con esta decisión.

La experiencia fue muy gratificante, pues, aunque llegué un poquito tarde ya que estaba trabajando, pude ver como todavía aquí en el país hay muchas personas, entre ellos jóvenes, que nos mantenemos en pie de lucha contra las medidas que se toman en contra de la soberanía y del bienestar del país.

Además, fue muy chulo el reencontrarme, precisamente en la lucha, con amigos que hacía mucho no veía. Al estar ahí y sentir la rabia, la indignación colectiva y el deseo de lograr el bienestar de este país que emanaba de todos los presentes, reafirmé que no hay una mejor forma de recibir el 2009 que en pie de lucha.

Atentos y atentas a cualquier intento de socavar esta media isla, dando el frente y demostrando que aquí no todo está perdido y que inclusive en los días festivos, tan anhelados por nosotros los jóvenes, no descansaremos de nuestra gran causa y que no lo pensaremos dos veces para venir a entregar nuestros corazones.

Indultos de Navidad


Por: Guillermo Peña Capellán

Los indultos a Vivian Lubrano, Franco Badía, Antonio Marte, Alfredo Culinario, (Cambita), Amaro Guzmán, Gervasio de la Rosa, y demás personajes de la historia; son los regalos de navidad que nos da el Excelentísimo Señor Presidente de la República Dominicana, Dr. Leonel Fernández.

La ley de indultos se incumplió totalmente al obviar los requisitos legales: Cumplir la mitad de la condena y desarrollar un buen comportamiento en la cárcel. ¡Qué vergüenza mi país!

Si bien las recomendaciones de la Comisión de Indultos no son vinculantes a la decisión del Ejecutivo, no tomar en consideración a los comisionados, es una señal de irrespeto a ellos mismos y a la institucionalidad.

Un escándalo tras otro sin aclararlo. Ya la desesperanza nos cobija y el desánimo es parte de nuestro diario vivir.

Estamos inconformes, pero no nos movilizamos para expresar nuestro rechazo. Por ello, los politiqueros se burlan de nosotros con estos insultos a la conciencia nacional.

No queremos seguir como estamos, pero el miedo nos cohíbe a reclamar lo que en derecho nos pertenece. ¿Y entonces qué hacemos?

Ponernos en movimiento es la respuesta. Y el Lunes 29 del mes en curso trasladarnos hacia el Parque La Lira a las 4:00p.m. para apoyar la convocatoria del grupo de jóvenes concientes La Яevuelta.

Allí, manifestemos nuestra oposición a esos indultos sinvergüenzas. Vestidos de negro, contra la impunidad. Porque otra República Dominicana es posible.

lunes 29 de diciembre de 2008

Indultemos este nuevo año 2009



Por: Crystal Fiallo

He llegado de vacaciones a mi preciosa isla y me he encontrado con tremendo nudo institucional, político, social y económico. El último no sólo lo he sentido estando aquí, sino también en suelos extranjeros producto de la famosa crisis mundial.

Accidentes en carreteras peligrosas, los mismos dolores de cabeza con el presupuesto, la cámara de cuentas, indultos cínicos, delincuencia a la máxima potencia, y lo que es más triste, una ciudadanía que cada día maltrata su esperanza.

Muchos se han pronunciado respecto a los indultos otorgados a los personajes responsables de fraudes tan atroces como el caso Baninter y el plan Renove por lo que limitarme a ese caso sería una pérdida de líneas que me circunscribe a una sola cuestión en esta maquinaria de dificultades.

Desapruebo por completo ese accionar meramente político y ahora, desde una perspectiva más acabada sobre el tema de gobernabilidad, me pregunto si esto es lo que los políticos llaman ensuciarse las manos para generar un clima de paz y dominación.

Este artículo pretende expresar mis ganas como joven de recibir señales de esperanza para mi generación y las futuras. Este conjunto de párrafos busca plasmar deseos y metas para este nuevo año 2009 que incluyan a la juventud dominicana en reconstruir nuestra querida y herida isla.

Un indulto es un perdón y no un olvido. Mi padre siempre me recuerda que la cara más preciosa del amor es el perdón, y no todos sabemos cómo y cuándo hacerlo. Algunas veces cuando perdonamos ya es demasiado tarde, y otras, demasiado rápido.

Uno de los deseos más importantes para este nuevo período es que indultemos este nuevo año 2009 dándonos la oportunidad de avanzar replanteándonos nuestras metas y visiones.

Si indultamos al 2009 entonces podemos incluir a la juventud en una reconstrucción nacional desde todas las perspectivas. Podremos escupir los actos de corrupción, de violencia, de falta de rendición de cuentas.

Asimismo el 2009 debe ser un año donde nuestros muros nacionales se abran a los aconteceres internacionales y los problemas podamos observarlos desde un cristal global. De esta forma, no copiar errores o calcar triunfos serían parte de la construcción de nuestra agenda de desarrollo. Una meta que no puede seguir postergándose.

El 2009 debe y será un año de reflexión respecto a nuestros mecanismos democráticos y los líderes que hoy los “promueven”. En consecuencia, este nuevo año deberá ser tiempo de cuidar, mimar y defender nuestra hermosa carta magna, porque si seguimos permitiendo las alteraciones impulsivas y la falta de control y de propuestas sustanciales, entonces si será un simple “pedazo de papel”.

Por otro lado ¿somos los únicos con problemas? Guinea, Zimbawe, Israel, Mozambique, Palestina, Colombia, Irak, la India, deben ser nuestros parámetros de verdaderos caos. Las guerras, el odio, la incomprensión, las intervenciones, el fanatismos extremo, son enormes obstáculos para el desarrollo. Los nuestros son mínimos frente a estos.

Nuestro panorama no es más que un enorme nudo que pocos están dispuestos a desenredar. Pero mientras pasa el tiempo, y más años nuevos vienen y van y no trabajamos de manera integral nuestras deficiencias seguimos concibiendo una generación decepcionada y marginada que puede convertirse en el peor enemigo de la paz.

Aquellos abandonados y excluidos de los servicios básicos para un mínimo de calidad de vida no tienen más alternativa que actuar como humanos sobreviviendo. Entonces, no son culpables, son víctimas.

En el 2009 debemos recordar lo que hoy quieren que mañana olvidemos. Todos los eventos cruciales que formaron nuestra historia y la del mundo que sirvan de resorte para mirar hacia delante.

“Lancemos zapatos” contra la indiferencia. Indultemos el 2009 y démosle paso a la esperanza y la participación de cada uno de nosotros/as: esa es la única solución.