sábado, 31 de marzo de 2007

Traidores a su patria


Por José Carlos Nazario

La República Dominicana surgió en el siglo antepasado tras un proceso separatista iniciado por los trinitarios, quienes a su vez eran aliados políticos y recibieron ingentes colaboraciones del grupo haitiano “La Reforma”, que se oponía al gobierno militar de Boyer en Haití. Nuestro país, lejos de surgir producto del odio al pueblo haitiano, surge de la gallardía de un grupo de hombres y mujeres (en combinación con la solidaridad del pueblo haitiano) que fueron luego traicionados por algunos sectores que se amarraron al poder político para asegurar sus privilegios, traicionando los principios de quienes idearon la nación dominicana y utilizando el anti-haitianismo como herramienta ideológica para mantener su supervivencia y poderío.

Hoy, los herederos de aquellos traidores de la primera República, se escudan en falsos valores patrios, para señalar y perseguir a quienes atentan contra sus privilegios. Incluso utilizan la memoria de los trinitarios para, sustentados en el mismo nacionalismo xenófobo que sirvió de plataforma política a Santana, quien ordenara la persecución, destierro y/o eliminación de todo liberal que le hiciera sombra en República Dominicana, continuar sus maquinaciones por conservar el statu quo que tanto les beneficia y enriquece.

Alimentamos ese odio con las doctrinas que sirvieron de insumos al proyecto personal de Rafael Leónidas Trujillo, que propagó por todas las escuelas el germen del rechazo a Haití, para mantener su control, sirviéndose del miedo histórico producto de las acciones de la dictadura de Boyer, que sufrió tanto el pueblo haitiano como el dominicano.

Hoy, Sonia Pierre, activista de los derechos de los dominico-haitianos, es atacada por todos los frentes. La detractan juristas, catedráticos, estudiantes, opinadores y políticos en un gran esfuerzo colectivo por derribar a una mujer que ha actuado con entereza en la defensa de sus convicciones y la dignidad de seres humanos que, por razones del azar, han tenido que soportar adversidades fruto de las pasiones exacerbadas de aquellos para quienes la historia es un instrumento de servilismo. Los mismos que cuentan con la complicidad de quienes le siguen, con ingenuidad, su juego de intereses.

Ahora se trata de su nacionalidad. Nacida en Villa Altagracia, San Cristóbal, declarada en 1963, Sonia Pierre enfrenta una nueva batalla. Dirigentes políticos de la franja conservadora pretenden cuestionar la legalidad de sus papeles, obviando, burdamente, principios jurídicos elementales como la irretroactividad de la ley y el carácter personal de la imputación. La mujer que cobrara fama por su energía en el caso de las niñas dominicanas de origen haitiano, Dilcia Yean y Jessica Bosico, (que reclamaban la pensión alimentaria en ejercicio de sus derechos constitucionales) no se encuentra sola en esta lucha. De su lado se encuentra la razón y la sensatez de un gran número de dominicanos que no se dejan confundir por las pasiones y sentimientos promovidos por sectores que sólo han sabido aprovechar privilegios.

Así como en ocasiones anteriores hemos enfrentado cuestionamientos por nuestras posturas respecto a la nacionalidad de hijos de extranjeros ilegales, porque la lógica y el Derecho, establecen claramente que el estado de ilegalidad no es hereditario. Hoy, sabemos que nuestro artículo desatará los más soeces insultos. Estamos dispuestos a soportar, en nombre de la dignidad dominicana, que los sentimientos se sobrepongan a la razón, hasta que la virtud concebida por los trinitarios encuentre sitio en nuestra República.

Si la patria son los privilegios, la trata de seres humanos, la intolerancia, el tráfico de inmigrantes, el enriquecimiento a costillas de esclavismo, el saqueo de las arcas del Estado en nombre de la Nación yo soy un traidor. Si ellos son la patria yo soy extranjero. Si por el contrario, la Patria es defensa de las libertades, los derechos, la búsqueda de la felicidad y un espacio donde la diversidad y el sacrificio honesto, trabajador y solidario sean la norma, entonces seguiré siendo un patriota.

jueves, 29 de marzo de 2007

Competitividad entre desiguales en extremo


Por: Guillermo Peña Capellán

El gobierno y demás promotores del Plan Nacional de Competitividad pretenden colocar al país en condiciones de competir en el mercado global, fijando como meta para lograr los avances necesarios el año 2020.

Nietzsche decía que sólo puede haber igualdad entre iguales. Es lógico pensar así, porque para poder verdaderamente competir en el DR-CAFTA (por sus siglas en inglés), hay que contar con condiciones homogéneas a los países en vía de desarrollo.

Con la entrada en vigencia de este supuesto acuerdo, estamos obligados a optimizar nuestra producción nacional o simplemente verla desaparecer poco a poco. Es un sueño imposible lograr esta meta en el año 2020 por varias razones:

El Plan Nacional de Competitividad comenzó muy tarde, sólo se hablan de promesas a cumplir para mejorar. Era necesario trazar este plan 5 años atrás (por lo menos) para ir creando las condiciones necesarias, a los fines de proteger la producción nacional.

La inversión que tenemos que hacer como país para entrar al standard competitivo de nuestros hermanos vecinos es sumamente cuantiosa. Ningún gobierno puede realizarla de manera sostenible. Los subsidios destinados para alcanzar un nivel de competencia son abrumadores, se critican, pero se practican.

La República Dominicana ha quedado muy mal posicionada en las evaluaciones internacionales realizadas en los últimos años referentes al nivel de competitividad. El Reporte Global de Competitividad del 2006-2007, publicado por el Foro Económico Mundial sitúa a nuestro país en el lugar 83, de entre 125 países, en términos de competitividad sistemática.

Los índices de confianza y situación actual del país se han reducido considerablemente según la Encuesta de Opinión Empresarial de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE). El índice de confianza en el gobierno paso de 112.5% en agosto de 2006 a 89.2% en este mes, mientras que el índice de situación actual disminuyo de 120.9% a 96.2% en el mismo periodo. Esto se atribuye a la falta de planes de las autoridades, la ineficacia de la lucha contra la corrupción y la violación a las leyes.

Esta realidad nos hace pensar que hay una competitividad entre desiguales en extremo. Entramos a un juego de competencia global sin garantías de que podamos ser un jugador exitoso. Conocíamos las reglas del juego, no podemos alegar ignorancia, ya no hay marcha atrás.

La visión del gobierno es que podemos competir en el 2020, para eso se necesita un crecimiento económico competitivo, sostenible, y un desarrollo humano integral que permita mejorar la calidad de los servicios básicos de los dominicanos. ¿Lograremos eso en el año 2020 si seguimos como estamos o desaparecerá la producción nacional?

Ludopatía


Por Emilio Mártir

“La gente apuesta siempre con la idea de ganar, pero al final quien gana es la adicción al juego y por lo tanto las personas “empeñan hasta los pantaloncillos" con tal de seguir jugando”

Con esta reflexión, invito a la comunidad a debatir seriamente sobre la autorización y permisividad de los gobiernos para la instalación de casinos, centros de apuestas, de bebidas y salas de juego en lugares que se concibieron para comprar alimentos.
La ludopatía es una enfermedad que padecen las personas que son adictas al juego. La gente asiste a los casinos y a las diversas modalidades del juego con la idea de ganar, aunque se engañen y se digan, “Vamos a pasar el rato”, “Juego hasta $ 2000 y luego me voy”, “Sólo voy a divertirme nunca pierdo”, “Perdí 900 solamente, pero ayer gane 400 y mañana seguro lo recupero y vuelvo a ganar”. Se apuesta siempre con la idea de ganar, pero al final quien gana es la adicción al juego, y las personas que están detrás de estos negocio que dejan enormes ganancias a sus bolsillos.

El resultado del que juega es el mismo de siempre, perder, con quizás unas muy pocas excepciones. Lo peor de todo esto es que está enfermo y no tiene control de su voluntad.
Esta enfermedad se debe a toda clase de juegos, incluyendo las sesiones privadas de cartas y dados, hasta las carreras de caballos, las maquinitas en los colmados, las llamadas compulsivas a los (1-976….) los mensajes de texto a programas de televisión, los fracatanes de las loterías, la quiniela, entre otros.

Tanto los ludópatas como los adictos al alcohol, el tabaco, las drogas, las compras, el sexo, la comida, entre muchos mas, desarrollan tres componentes fundamentales de una temible enfermedad llamada adicción. Estos son: La negación en la que, aunque se sabe que se está haciendo mal a si mismo y a los demás, el afectado lo sigue haciendo esperando resultados diferentes, lo que nunca sucede. Los otros dos son: la obsesión mental, o idea fija de hacer las cosas, y la compulsión, la cual impide parar una vez iniciado el comportamiento, el cual se detiene solamente al final por causas físicas, económicas, sicológicas, emocionales, e incluso legales.

“Me jugué la casa”; “Perdí el sueldo”; “Empeñe el televisor”; “Perdí el campo”; “Jugué el Auto”; en fin son innumerables las cosas materiales que se apuestan, o se transforman en unos pocos pesos para seguir apostando (o me dirán que no conocen alguno de estos casos).
El Estado debe velar por la salud de sus habitantes, y la ludopatía es una enfermedad. Tomemos conciencia. La comunidad, las Iglesias, las ONG, diversas asociaciones y agrupaciones, partidos políticos, deben exigir a las autoridades un debate serio sobre el tema. No es posible que lo que un padre de familia se gane en un día de trabajo, lo deposite en los bolsillos de personas sin escrúpulos que se beneficia de la ignorancia de un pueblo ávido de educación. Ya sé que intentarán descalificarme, argumentando que el juego siempre existió y mas vale oficial que clandestino, y otras tantas argumentaciones nada serias. Pero todos sabemos que este es un gran problema y debemos tratarlo en serio.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Mujeres dominicanas, todavía con metas pendientes

Por Millizen Uribe

Muchas personas entienden que el hecho de que en unos países, algunas mujeres hayan llegado a la presidencia o el que hoy día la mujer también participe del mercado laboral significa que ya la demandada equidad de género se ha logrado.

Pero si observamos la participación de las mujeres en distintos renglones de la sociedad nos daremos cuentas que todavía quedan muchas barreras por derribar y que la participación de las mujeres en los distintos ámbitos de la vida, no ha garantizado su reconocimiento ni tampoco mejoras en su calidad de vida, pues todavía persisten en un grado muy preocupantes desigualdades económicas y sociales entre hombres y mujeres.

Y es que si bien es cierto que la mujer dominicana ha obtenido una presencia más visible dentro de la sociedad y logrado algunas conquistas, no es menos cierto que todavía quedan muchos obstáculos que impiden que su participación se de en los mismos términos que la de los hombres y que sea igualmente valorada.

De hecho, uno de los problemas que enfrentan las mujeres hoy, específicamente las de clase media y baja, es que su participación en el mercado laboral, no se traduce en una disminución de la carga doméstica, que arbitrariamente se asume le corresponde a ella, sino que aunque la mujer trabaje y aporte económicamente tanto o más que el hombre, los oficios domésticos, con muy pocas excepciones, sólo los desempeña ella.

Además, en el plano laboral, sus opciones son más estrechas, pues le conceden los trabajos de menor categoría, y obtienen sueldos menores que los hombres desempeñando el mismo trabajo.

En el caso de la política partidaria, las mujeres tienen acceso limitado a las posiciones de influencia y poder. Ellas sólo desempeñan puestos simbólicos, ya que llegan a ser vice sindicas y vice presidentas, pero no alcanzan los primeros puestos. Son muy pocas las que obtienen las posiciones de diputadas y senadoras, y muchas veces las usan para rellenar y aparentar equidad. En el tren gubernamental sólo se les asigna secretarías de educación o de ejecutorias sociales, mientras que otras claves como finanzas, fuerzas armadas, etc. son reservadas para los hombres.

En el plano de la salud, sabemos que el actual sistema es deficiente para todos y todas, pero es peor en el caso de las mujeres, pues las cifras de mortalidad materna y las diferencias en la cobertura del régimen llaman a preocupación.

Además, los derechos sexuales y reproductivos de la mujer están ausentes de las legislaciones, porque algunos sectores creen que no son necesarios. Todavía la visión de la mujer dominicana se limita a su rol de madre, y no se ve a la mujer como un ser integral que tiene derecho a disfrutar de su sexualidad y a decidir sobre su cuerpo, sin que esto la haga menos digna.

Por otra parte, aunque el plano educativo es uno donde la conquista es mayor, debido a que en las aulas dominicanas, tanto a nivel primario, secundario como universitario, la matricula femenina es más alta que la de los hombres, también en este hay conquistas pendientes.

En carreras asociadas al perfil masculino, como las ingenierías, se ha incrementado la población femenina, pero todavía la participación de las mujeres es limitada.

Un aspecto a destacar es la participación en los grupos estudiantiles, en los que todavía hay muchos mitos ya que se cree que la participación en estos movimientos está reservada para los hombres.

Además, las pocas mujeres que hay sólo son usadas para labores de segunda mano. Un ejemplo es que todavía ninguna mujer ha dirigido la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), aunque la población femenina en la UASD supera la de los hombres, y ya llega al 62 %. Actualmente en su Consejo Directivo sólo hay hombres.

Otro plano que representa un desafió es el religioso, y es que en pleno siglo XXI, religiones e iglesias, como por ejemplo la católica, mantienen una gran desigualdad al reservar labores como el papado y el sacerdocio para los hombres.

Por eso, la lucha para derribar estas barreras y construir la equidad de género sigue siendo una tarea pendiente de hombres y mujeres, ya que los beneficios de una sociedad equitativa no son sólo de las mujeres, sino también de los hombres. Sin embargo, lograr la ansiada equidad de género se hace imposible sin una equidad económica, sin una transformación social ni un cambio de pensamiento y conducta en los hombres, pero también en las mismas mujeres.

Y es que la desigualdad de género está directa e implícitamente a la desigualdad económica. Esto es lo expresó muy bien Camila Henríquez Ureña, filosofa y educadora dominicana, en una conferencia pronunciada en la Institución Hispano- Cubana de Cultura el 25 de julio de 1939, en la que dijo:

“Cuando la mujer haya logrado su emancipación económica verdadera; cuando haya desaparecido por completo la situación que la obliga a prostituirse en el matrimonio de interés o en la venta pública de sus favores; cuando los prejuicios que pesan sobre su conducta sexual hayan sido destruidos por la decisión de cada mujer de manejar su vida; cuando las mujeres se hayan acostumbrado al ejercicio de la libertad y los varones hayan mejorado su detestable educación sexual; cuando se viva días de nueva libertad y de paz, y a través de muchos tanteos se halle manera de fijar las nuevas bases de unión entre el hombre y la mujer, entonces se dirán palabras decisivas sobre esta compleja cuestión. Pero nosotros no oiremos esas palabras. La época que nos toca vivir es la de derribar barreras, de franquear obstáculos, de demoler para que se construya luego, en todos los aspectos, la vida de relación entre los seres humanos”.

sábado, 24 de marzo de 2007

La crisis del cambio climático afecta a República Dominicana


Por: Guillermo Peña Capellán

Dos cosas me motivaron a escribir sobre este problema mundial. Primero los cambios de temperatura que en los últimos días hemos tenido en nuestro país y, segundo el Digital Video Disc DVD (por sus siglas en ingles) de Al Gore titulado “An Incovenient Truth o Una Verdad Incómoda”

Los estudios científicos y el trabajo de investigación elaborado en este documental demuestran que, los cambios de temperaturas registrados en nuestro país y en varias partes del mundo son fruto de una crisis climática en la que estamos todos y todas inmersos.

El desconocimiento del tema es muy preocupante. Se nos ha ocultado mucha información que debemos saber porque más vale precaver que tener que remediar o lamentar después. Esta ocultación de información no es casual, se debe a que grandes transnacionales dependen de la explotación de los recursos naturales para poder subsistir. Gran parte de la economía de nuestro país esta ligada a estas empresas que explotan al ser humano y contaminan nuestro hábitat, como son, por ejemplo, los comercios de Zonas Francas.

Sinclair dijo una vez que “es difícil hacer que un hombre entienda algo, si su salario depende de no entenderlo", por eso este tema mucha gente no lo entiende o mas bien se hace la que no entiende. Pero reflexionemos que de poco nos servirá tener un salario, si no cuidamos nuestro entorno simplemente la humanidad no podrá tener el aire o el agua para subsistir en algunos años.

Conciente de esta situación en las próximas líneas detallo algunas nociones conceptuales y datos de sumo interés general.

¿Que es cambio climático? es la variación global del clima de la tierra. Este cambio se debe a dos factores: Causas naturales y la Acción del Hombre. La primera no representa ningún peligro porque es un proceso normal de la naturaleza. El problema está en que este ciclo que cambia de manera normal el clima se vulnera por la acción irresponsable del hombre que provoca un uso inapropiado de los recursos naturales.

En al ámbito jurídico se ha debatido este tema. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático en el párrafo 2 del artículo 1, este reza así: Por ‘cambio climático' se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables. Sin embargo, es necesario aclarar que el cambio climático no sólo se produce por la actividad humana sino también por causas naturales. Aunque algunos prefieren denominar esta última como variabilidad natural del clima. Lo importante no es que denomine variabilidad o cambio del clima, sino que se esta produciendo una transformación climática no tradicional que debemos enfrentar con normas y sanciones que se cumplan.

Hay pruebas suficientes que demuestran la crisis del cambio climático. El servicio meteorológico británico ha manifestado que este año será el más caluroso desde 1659 y que batirá los registros obtenidos en 1998. Se cree que la temperatura de la Tierra superará en 0,54 grados la media de 14 grados centígrados del período comprendido entre 1961 y 1990.

El grupo de expertos de la ONU prevé que la temperatura suba entre 1,8 y 4 grados, y vaticina olas de calor, deshielo y lluvias torrenciales El informe publicado en París dibuja un planeta en peligro. El nivel de los océanos podría elevarse de 0,18 a 0,59 metros. Las olas de calor y las lluvias torrenciales serán más frecuentes. Habrá menos nevadas y disminuirá el volumen de los casquetes polares.

Un estudio publicado en 'Science' determina que el calentamiento global, provocado por el aumento de las emisiones de CO2, podría consolidarse con «drásticas» y «violentas» oscilaciones del clima muy parecidas a las registradas a finales de la Era Paleozoica, una etapa en la historia de la Tierra que se inició hace unos 570 millones de años y terminó hace aproximadamente 225 millones de años.

Sin lugar a dudas, este es un problema global. Estos datos son una alerta. El cambio climático causado por el hombre es irreversible sino se toman medidas concretas para controlar esta situación.

Haití ha devastado en grandes porciones su ambiente. La República Dominicana no escapa de sufrir las mismas consecuencias. Por eso es necesario concienciar a la población sobre esta crisis climática para que podamos tener un presente y un futuro mejor para nuestros hijos.

Sé que no sabias la magnitud de este problema. No seas cómplice de esto, investiga esta problemática y difunde este artículo a tus amigo/as, con ello cambiaras la mentalidad de muchos. Es un primer pasa para comenzar. Todavía estamos a tiempo…