martes, 6 de enero de 2015

Corrupción y sociedad

Por: Pedro Almonte 

Vivimos tiempos en que la información está a la distancia de un click. Conocer de un tema cualquiera se hace ciertamente fácil, por esta razón no se puede pretender actuar a la sombra y pensar que nada se sabrá.

Se oye hablar de corrupción, impunidad, transparencia, pero realmente, ¿Desde cuándo somos corruptos? ¿Quiénes son los corruptos? Podemos empezar diciendo que es probable que hayan corruptos en nuestro país, que es casi seguro que en este “selecto” grupo (Los Corruptos) no solo hayan políticos, sino que también habrá empresarios y hasta gente de a pie, que comulga, vive y apoya los actos de corrupción a cambio de un empleo o de un favor en menor o mayor escala.

La corrupción en nuestro país no se origina hace ocho años, ni hace doce, ni siquiera hace cincuenta años, para tener una idea de por qué somos corruptos, vamos a citar un ejemplo de la colonización española.

El matrimonio de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla fue a nivel político una alianza estratégica que permitió la unión de ambos reinos, lo que conllevó a la formación del Gran Imperio Español,  pero para lograr esto hubo que incurrir en un acto de corrupción (se falsificaron actas), ya que los reyes eran primos y estaba prohibido la unión matrimonial de personas con algún grado de consanguineidad. Esas prácticas fueron comunes de generación en generación, y violar las leyes, falsificar documentos y mentir era válido para obtener dinero y poder al precio que sea.

Los colonizadores españoles de entonces que no eran precisamente nobles adinerados, sino que eran hidalgos empobrecidos, ex presidiarios y algunos bachilleres que vinieron con el solo interés de enriquecerse de forma fácil y rápida para retornar a España con un estatus económico y social mejor. Muchos de ellos no volvieron, entonces los colonos de manera silente renegaron de la corona bajo la consigna “Dios está en el  cielo, el rey está lejos y yo mando aquí”.

Trasladándonos a los tiempos en que vivimos, vemos que en sólo dos años en España hay más de 300 corruptos sometidos a la justicia, entre ellos políticos, banqueros y empresarios del más alto nivel, esto ha tenido como consecuencia el descreimiento de la sociedad en los partidos políticos tradicionales y el surgimiento de un movimiento emanado desde el mismo corazón del pueblo.

Venezuela, el surgimiento años atrás de la Revolución Bolivariana, que caló gracias al también hastío de la población por los actos de corrupción en gobiernos anteriores es otro ejemplo. Lo mismo ocurre en Brasil debido a que se tambalea el gobierno actual por actos de corrupción en Petrobras. Los pronunciamientos de inconductas éticas que enfrenta el gobierno de  Enrique Peña Nieto en México también se le suman a esto, y así incontables hechos de la misma estirpe en toda Latinoamérica.

Ante ese panorama, la sociedad dominicana jugará un papel cómplice a este flagelo, sancionará los actos de corrupción comprobados o simplemente hará como diría Vincent de Gournay: dejar hacer, dejar pasar, el mundo va solo.

viernes, 2 de enero de 2015

Escenarios electorales 2015-2016

                                                    Por: Guillermo Peña Capellán

La campaña política en el país no para. Por eso desde ya, la gente está cansada de tantas vallas publicitarias y politiquería barata en los medios de comunicación. Es una vergüenza que el rol de la Junta Central Electoral (JCE), de regular el período de campaña como establece la Ley Electoral No. 275-97, año tras año se ha convertido simplemente en  letra muerta. 

Y ahora que estamos en un año pre-electoral es muy difícil que se regule.  A menos que se vea mayor voluntad política este año, todo parece indicar que volverá a quedarse en el tintero la Ley de Partidos y la reforma a la Ley Electoral. Los partidos tradicionales no quieren reglas que les regulen.

Los escenarios electorales todavía no están definidos. En las manos del presidente Danilo Medina está la decisión de promover una reelección, apoyar a Reinaldo Pared o a Leonel Fernández. En febrero, en el discurso ante la Asamblea Nacional el presidente podría anunciar su decisión.

Es un riesgo para el presidente Medina y para el PLD apoyar a Leonel Fernández. Su tasa de rechazo es muy alta y podría reflejarse un voto en contra inimaginable. El escenario ideal para el PLD es la reelección, pero esta no puede lograrse sin en el apoyo de Fernández para modificar la constitución. Y el otro escenario es que el presidente Medina apoye a Reinaldo Pared. Todo parece indicar que habrá una primaria electoral en el PLD de Leonel vs Reinaldo. ¿A quién apoyará el presidente Medina?


El escenario en el PRM está más claro. O se impone Hipólito Mejía o gana Luis Abinader. ¿Qué le conviene al PRM? Apostar al futuro con Abinader. Esto debido a que la tasa de rechazo de Hipólito sigue siendo muy alta. Ahora bien, no es cierto que Abinader le gana fácil a Mejía y mucho menos en un proceso electoral de un nuevo partido que tiene como reto realizar una imparcial convención o primaria nacional.

Los votos del PRD y PRSC dividirán un poco el electorado de ir solos en primera vuelta, pero no tienen candidatos para competir con el PRM ni con el PLD. EL PRD y el PRSC en una segunda vuelta simplemente podrían ser partidos bisagra del PLD.

En los partidos alternativos, Guillermo Moreno sigue siendo el más apoyado, pero le urge una candidatura vicepresidencial fuerte y candidaturas congresuales/municipales potables. Un acuerdo entre Minou Tavárez Mirabal, la Alianza por la Democracia (APD) y otras fuerzas emergentes es necesario para sumar y presentarle al electorado una tercera opción política nueva y con vocación de poder. De lo contrario es muy difícil lograr siquiera un 5% del electorado.


Es una pena que 16 años después la sociedad dominicana todavía se debata entre Leonel e Hipólito. Ambos con gobiernos desastrosos. Esto demuestra dos cosas: cuán grande es nuestro atraso político, y que, seguimos siendo una democracia caudillista.

domingo, 13 de abril de 2014

Duarte, Haití y la nación dominicana

Por: Guillermo Peña Capellán[i]

En este Bicentenario de Juan Pablo Duarte es preciso aclarar el pensamiento de nuestro Padre de la Patria sobre el pueblo haitiano y su concepto sobre la nación dominicana. A esos fines nada mejor para iniciar este escrito que citar sus propias palabras cuando en el año 1838 le dijo a José María Serra lo siguiente:

“Yo admiro al pueblo haitiano desde el momento en que, recorriendo las páginas de su historia, lo encuentro luchando desesperadamente contra poderes excesivamente superiores, y veo como los vence y como sale de la triste condición de esclavo para constituirse en nación libre e independiente. Le reconozco poseedor de dos virtudes eminentes, el amor a la libertad y el valor; pero los dominicanos, que en tantas ocasiones han vertido gloriosamente su sangre, ¿Lo habrán hecho para sellar la afrenta de que en sus sacrificios le otorguen sus dominadores la gracia de besarles la mano? ¡No más humillación! ¡No más vergüenza! Si los españoles tienen su monarquía española, y Francia la suya francesa; si hasta los haitianos han construido la República Haitiana, ¿Por qué han de estar los dominicanos sometidos, ya a la Francia, ya a España, ya a los mismos haitianos, sin pensar construirse como los demás? ¡No, mil veces! ¡No más dominación! ¡Viva la República Dominicana!”.[ii]

¿Qué quería decir Juan Pablo Duarte al pronunciar estas palabras? Lo primero, es que quería resaltar su admiración al pueblo haitiano que ama la libertad, y en ese sentido, les reconoce la virtud del valor porque luchan desesperadamente contra poderes excesivamente superiores y los vencen. Duarte dice esto porque sabe que el ejército nacional haitiano fue el primer ejército de América que con mucho valor luchó y venció al ejército del emperador francés Napoleón Bonaparte.

Duarte está claro en que los verdaderos culpables de la pobreza y desgracia haitiana son esos poderes excesivamente superiores. Son aquellos que hoy en ciencia política denominamos élite política-económica conservadora y poderes fácticos. Esos poderes tanto haitianos como dominicanos están representados en esa oligarquía siniestra y traidora, como les llamó Duarte, la cual, los explota, esclaviza y los mantiene dependientes de sus migajas, violando sus derechos fundamentales, en vez de promover su desarrollo humano, económico, político y social.  

Juan Pablo Duarte destaca que a pesar del abuso de aquella élite, el pueblo haitiano no se rinde y lucha por su libertad. Y si bien pierde algunas batallas, porque no es fácil luchar contra sectores políticos y económicos excesivamente superiores; ese pueblo haitiano que luchó contra la esclavitud, hasta lograr ser el primer país de América en conquistar su independencia, alza su voz y los enfrenta a sangre, fuego, sudor y lágrimas.

Eso mismo aplica para el pueblo dominicano, que es igualmente explotado por esa oligarquía dominicana que promueve el odio anti-haitiano con un falso nacionalismo discriminatorio que hace silencio frente a las injusticias sociales. Y digo falso nacionalismo porque es importante aclarar que: ni nacionalismo ni patriotismo es sinónimo de xenofobia, racismo, discriminación, apartheid o genocidio civil.

Nacionalismo y patriotismo
El nacionalismo es una ideología y movimiento sociopolítico que parte de que el ciudadano libre tiene un sentimiento de pertenencia e identidad con una nación que está compuesta por elementos comunes como la lengua, cultura, idioma, etnia o historia. La Revolución Francesa y Española se fundamentaron en la exaltación de la nación contra la monarquía absoluta. La mexicana también promovió el Estado-Nación contra el ferviente imperialismo de EE.UU. La dominicana también. Y así, podemos citar varios procesos de independencia nacional latinoamericanos, africanos, europeos y asiáticos.

Puede existir Nación sin Estado: como por ejemplo, sucede en España con Cataluña que se considera una nación, e incluso tiene autonomía, bandera y escudo; y sus nacionales no se consideran españoles, sino catalanes. Lo mismo ocurre con los vascos quienes de igual forma aspiran ser una nación y Estado independiente de España.

Por otro lado, el patriotismo, es un sentimiento, pensamiento y actitud a favor de su patria natal o adoptiva a la que una persona se siente unida por determinados valores, afectos, cultura, identidad o etnia. Que no es lo mismo que el chovinismo, que es defender en exceso e irracionalmente la patria. Como bien dijo Duarte: “Siendo la Independencia Nacional la fuente y garantía de las libertades patrias, la ley suprema es y será siempre su existencia política como Nación libre e independiente de toda dominación, protectorado, intervención e influencia extranjera. Vivir sin Patria es lo mismo que vivir sin honor”[i], y como expresó alguna vez José Martí: “Patria es humanidad. La patria necesita sacrificios, es ara, no pedestal”.

El ideal de nación de Juan Pablo Duarte no era por el odio anti-haitiano ni por discriminación. Duarte simplemente entendía que los dominicanos éramos una nación diferente a la haitiana, francesa, española y estadounidense. Esto así porque tenemos una cultura, idioma y religión diferente. Que aunque tenemos influencia española, africana, haitiana, francesa y hasta estadounidense, somos una mezcla pero no somos una de ellas en específico.

Los haitianos en el contexto del año 1844 hablaban francés, eran mayormente negros y practicaban el vudú. En cambio, los habitantes de la parte Este de la isla eran generalmente mulatos, católicos y hablaban español. Es decir, éramos; y somos hoy dos naciones diferentes, pero esto no implica odiarnos, discriminarnos o violar derechos humanos, sino respetarnos mutuamente como naciones.

El Padre de la Patria creía firmemente en la nación dominicana, por eso en su proyecto de constitución en el art. 6 establece “Siendo la Independencia Nacional la fuente y garantía de las libertades patrias, la ley suprema del pueblo dominicano es y será siempre su existencia política como Nación libre e independiente de toda dominación, protectorado, intervención e influencia extranjera[ii]. Destacamos el subrayado con el objetivo de demostrar que Duarte creía en la nación dominicana, no por odio anti-haitiano, anti-francés o anti-español, sino porque entendía que merecíamos ser una República y un país independiente.

Otro punto a destacar de nuestro fundador de la República en este art. 6, es que concibe la supremacía constitucional apegada a una independencia total que no permite aceptar intervención de país extranjero porque considera la autodeterminación de los pueblos como respeto a la voluntad popular. Además insiste en que no cree en ningún tipo de protectorado, sea francés, español o estadounidense como podemos ver en sus siguientes palabras:

“Si me pronuncié dominicano independiente desde el 16
de julio de 1838, cuando los nombres de la Patria, Libertad,
Honor Nacional se hallaban proscritos como palabras
infames; si después del año 1844 me pronuncié contra el
protectorado francés decidido por esos facciosos y la cesión a
esta potencia de la península de Samaná, mereciendo por
ello todos los males que sobre mí han llovido; si después de
veinte años de ausencia he vuelto espontáneamente a mi Patria
a protestar con las armas en la mano contra la anexión
a España, llevada a cabo a despecho del voto nacional por la
superchería de ese bando… no es de esperarse que yo deje de
protestar (y conmigo todo buen dominicano) cual protesto y
protestaré siempre, no digo contra toda anexión de mi Patria
a la de Estados Unidos, sino a cualquiera otra potencia
de la tierra”.[iii]
La historia dominicana vs la haitiana
Los libros de textos de historia dominicana tergiversan, manipulan y hasta fomentan el odio en muchos hechos y acontecimientos históricos ocurridos en el país, y la historia sobre la independencia dominicana de Haití no escapa a esto. Muchos desconocen, por ejemplo, que Duarte y los trinitarios se unieron a los haitianos al movimiento político La Reforma, que buscaba derrocar al autoritario presidente haitiano Jean Pierre Boyer. Esta es una muestra más de las convicciones democráticas y de libertad de Duarte y los trinitarios con el pueblo haitiano.

Como señala la destacada historiadora Mu-Kien Adriana Sang:  el sentimiento de Duarte de crear una República Dominicana libre, independiente y soberana de toda dominación extranjera, se sustentaba en un sentimiento netamente liberal, que abogaba por la libertad absoluta como principio y se inspiraba en los movimientos nacionalistas del siglo XIX, y no en sentimientos en contra de Haití.  Defendía el derecho que tenía cada nación que forma la isla de construir sus destinos.  El derecho a la autodeterminación era sagrado en el pensamiento duartiano”[iv]. Este pensamiento duartiano netamente liberal, contrasta con el conservadurismo que asumen ciertos grupos que fomentan un odio anti-haitiano que Duarte nunca tuvo. Duarte, continúa diciendo Mu-Kien Adriana Sang: “No animaba el sentimiento antihaitiano, aunque sí abogaba por la soberanía y la libre elección del camino a elegir. Decía, si el pueblo haitiano pudo elegir su destino, los dominicanos también tenían el mismo derecho”. Como dice una frase por ahí, “la historia la escriben los vencedores, no los vencidos”, por ello, es justo desmontar ese Duarte conservador que sectores de derecha y hasta de izquierda promueven.  No hacerlo es mentir sobre nuestro padre de la patria. Los documentos históricos están ahí.

Poemas de Duarte
A continuación, estos dos poemas de Duarte, que reflejan su pensamiento sobre Pedro Santana y  las razas (Concepto último que hoy la biología y antropología descarta porque ha quedado demostrado científicamente que no existen varias razas, sino que la raza humana es una, que es el Homo Sapiens Sapiens). 

En el poema sobre la unidad de las razas, Duarte, reconoce que la nación dominicana es una mezcla de morenos, blancos, cobrizos y cruzados, y hace un llamado a la unidad y a la osadía para salvar la patria de viles tirarnos. Esa unidad nacional, que no discrimina por color de piel, y que finalmente, levanta la bandera de la osadía, para que nos atrevamos a defender la Patria de tiranos como Santana, que con el apoyo de sectores hacendados de la oligarquía dominicana sembraban el odio y la discriminación racial.

Por otro lado, el poema dedicado a Pedro Santana es claro. Lo identifica como un traidor fementido. Es un personaje que al igual que muchos no merece el respeto de quienes nos consideramos dominicanos porque anexó la República a España; quien nunca creyó en el ideal de independencia nacional, por lo que debe ser sacado del Panteón Nacional.

Santana.
Ingrato, Hincha es tu suelo que producir no ha sabido sino un traidor fementido que habrá de serle fatal. Y tú, Prado, que aposentas verdugo tan inhumano, ¡ay!... que por siniestra mano, sembrado te veas de sal.[v]
Unidad de las razas
“Los blancos, morenos, cobrizos, cruzados, marchando serenos, unidos y osados, la patria salvemos de viles tiranos, y al mundo mostremos que somos hermanos”



[i] Duarte, Rosa, “Apuntes”. Pp.223. 2006.
[ii] El subrayado es del autor. Destacamos las palabras dominación, protectorado, intervención e influencia extranjera con el objetivo de demostrar que Duarte creía en la nación dominicana, no por odio anti-haitiano , anti-francés o anti-español, sino porque entendía que merecíamos ser una República y un país independiente.
[iii] Duran, Alfau, “Ideario de Duarte”,pp. 15-16.
[iv] Sang, Mu-Kien, Adriana, “Duarte y Haití”, artículo, Periódico Hoy, http://hoy.com.do/duarte-y-haiti/
[v] Inoa, Orlando, “Biografía de Juan Pablo Duarte”, pp.126. 2008.

[i] El autor es abogado y politólogo.
[ii] Serra, José María, “Apuntes para la historia de Los Trinitarios”, El Eco de la Opinión, 1987. (Reproducido como folleto con igual título: Santo Domingo, Imp. J.R.Vda. Garcia,1915)

sábado, 14 de septiembre de 2013

Voto preferencial y democracia



Por: Guillermo Peña Capellán

El Estado Social y Democrático de Derecho que establece la constitución dominicana está fundado en la soberanía popular. (Art.7)

Es esencial para todo sistema democrático respetar la soberanía del pueblo por medio de sus representantes o en forma directa. A esos fines se establece el voto directo, libre, personal y secreto como mecanismo democrático para elegir o ser elegido. “Nadie puede ser obligado o coaccionado, bajo ningún pretexto, en el ejercicio de su derecho al sufragio ni a revelar su voto” (Art.208)

Todo esto, teóricamente me parece perfecto. La gran pregunta es: ¿Es actualmente el voto preferencial verdaderamente democrático, libre, directo y secreto como establece la constitución?

Para responder esta pregunta debemos entender primero que la democracia supone respeto total a la soberanía popular, sino no podemos hablar de una democracia real.

Es por ello que si el clientelismo político, la compra de cédulas, la manipulación mediática o cualquier otro mecanismo vulneran el voto libre y directo; es inconcebible decir que vivimos en una sociedad democrática. 

El voto preferencial que se discute en la actualidad en el congreso nacional no es ni directo ni democrático y por consiguiente es inconstitucional.  Esto así porque cuando el ciudadano elige el diputado de su preferencia, arrastra de manera involuntaria al senador del mismo partido, no pudiendo decidir de manera directa a quien prefiere para ese cargo.

No podemos hablar de una democracia real cuando ni siquiera podemos elegir de manera directa a nuestros representantes. Y si a esto le sumamos los mecanismos de coacción a los servidores públicos para votar por el gobierno de turno, tampoco podemos argumentar la libertad y el secreto del derecho al voto que establece el artículo constitucional anteriormente citado.

La ciudadanía debe estar pendiente a la discusión del voto preferencial. Hay que entender que nos guste o no es por medio del voto donde podemos expresar nuestro rechazo o satisfacción al sistema político. Claro, la abstención consciente siempre es una opción para rechazar el sistema, pero no creo que esto pueda provocar un cambio en las reglas de juego porque a la clase política le importa poco la legitimidad.

Debemos estar consciente de que la salida democrática no es el voto preferencial ni las listas. Lo correcto es el voto directo y uninominal. Que se vote por el diputado, senador, alcalde y regidores que se quiera aunque sean de partidos diferentes y que se incluya el voto en blanco para quienes no estén de acuerdo con los candidatos presentados. Lo caro no puede ser excusa para implementar este modelo. Como ciudadana/o tenemos derecho a votar, a expresar en las urnas no me gustan ningunos o a abstenerme. Eso es democracia. Lo demás es puro cuento.

lunes, 6 de mayo de 2013

Los resultados de la Gallup-HOY


Por: Guillermo Peña Capellán

La reciente encuesta Gallup-HOY refleja unos datos sumamente preocupantes que confirman la difícil situación económica, política y social que atraviesa el país. Los dos principales problemas: El alto costo de la vida y la delincuencia en sentido general con un porcentaje de 59.8% y 58.9% respectivamente quedan en un empate técnico. Para completar los 5 principales problemas le siguen el desempleo y los bajos salarios 44.5%, los apagones o la falta de energía eléctrica 41.8% y la educación 14.8%.

Otros problemas relevantes según los encuestados son: la corrupción 13.5%, el tráfico y consumo de drogas 11.5%, falta de agua potable 10.3%, la salud pública 6.3% y el deterioro de los servicios públicos 3.8%. 

Igual es destacable que el 77% de la población consideró que la situación económica del país está mal o muy mal. Este panorama reitera el declive económico y la inconstante situación política que se puede apreciar también en mi artículo anterior: ¿Qué dicen los resultados de la encuesta Penn, Shoen & Berland?, a la luz de la citada encuesta.

La Gallup-HOY plantea y reconfirma los datos publicados en noviembre por la Penn, Shoen & Berland al señalar como los 5 principales problemas del país: el deterioro de la economía, el alto costo de la vida, el desempleo, la criminalidad y la corrupción. Estos indicadores reflejan que en 6 meses los problemas siguen latentes y que las políticas públicas para solucionarlos son insuficientes.

Por otro lado, la encuesta señala como las instituciones mejores valoradas: Los medios de comunicación 71%, las iglesias evangélicas 66.2% y la Iglesia Católica 63%. Este dato aunque parezca positivo refleja también la poca criticidad de la población a los medios tradicionales y el conservadurismo religioso.

Respecto a la política, de todos los partidos, el 53.2% prefiere al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el 21.7% al Partido de la Revolución Dominicana (PRD) y el 4.1% al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC). Le sigue Alianza País, con un 1.9%. Con menos de un 1% le sigue Alianza por la Democracia (APD), Dominicanos por el Cambio (DXC), el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD) y la Fuerza Nacional Progresista. Estos datos confirman el conformismo de la gente con la partidocracia y la fortaleza de un bipartidismo clientelista que hace poco para democratizar y modernizar las instituciones del país.

En cuanto a la gestión gubernamental del presidente Danilo Medina, el 70% la aprueba. Y aunque esto contrasta con la situación del país, no es casual porque la imagen del presidente no ha sido la deteriorada todavía porque el descontento ciudadano ha sido dirigido hacia la figura de Leonel Fernández, como podemos ver más adelante.

Dos novedades políticas no esperadas que plasmaron la encuesta fueron: La valoración de Joaquín Balaguer como el político más admirado con un 30.2% y la preferencia como candidato presidencial de Luis Abinader con un 26.5% de manera general y 41% entre los simpatizantes del PRD. Una rápida lectura de esto indica lo conservadora que sigue siendo la sociedad dominicana en términos políticos y confirma el rechazo actual a Leonel Fernández como posible candidato presidencial porque apenas alcanza un 11%.  Pero eso puede cambiar, recordemos que Hipólito Mejía salió del gobierno con un 8% de popularidad y luego fue escalando hasta lograr recientemente un 47% de los votos del PRD.

Cabe destacar también que la vicepresidenta Margarita Cedeño tiene un 23% de aceptación como candidata presidencial, superada solamente por el presidente Danilo Medina con un 25%. Este dato confirma mi análisis sobre la anterior encuesta Penn, Shoen & Berland de que podría ser la candidata presidencial del PLD, a menos que alguien se lo impida.

Todavía falta mucho tiempo para pronosticar resultados presidenciales, pero los datos ya están hablando o quizás induciendo...